España golea a Inglaterra y se acerca al Mundial femenino
La selección española firmó una de esas noches que marcan territorio. Goleó 4-0 a Inglaterra, le arrebató el liderato del Grupo C y dejó a las vigentes subcampeonas europeas tambaleándose, sin poder certificar aún su billete para el Mundial femenino de 2027.
Fue un repaso en toda regla. En el marcador, en el juego y en los datos: 21 remates, 3,52 goles esperados, solo tres tiros permitidos a Inglaterra y ninguno entre los tres palos, para un pobre 0,21 xG. Un abismo.
Guijarro abre la puerta, Alexia la derriba
España salió mandando. Con balón, sin balón, en cada duelo. Inglaterra apenas respiraba cuando, en el minuto 19, llegó el primer golpe serio.
Mariona Caldentey robó con fiereza a Lucy Bronze en banda. El balón suelto cayó a Patri Guijarro, que se deshizo del intento de entrada de Georgia Stanway con un giro elegante y, desde fuera del área, colocó un disparo seco y raso al fondo de la red. Preciso, imparable. 1-0 y una declaración de intenciones.
El tanto no calmó a España. Al contrario. El equipo de Sonia Bermúdez olió sangre y apretó todavía más. Alexia Putellas y Lucía Corrales dispusieron de ocasiones claras para doblar la ventaja, pero perdonaron lo que no suele perdonarse a este nivel.
Hasta que Alexia decidió que era suficiente.
Otra vez apareció Mariona entre líneas, filtrando un pase al espacio que rompió a la defensa inglesa. Alexia encaró, golpeó con fuerza y, aunque Hannah Hampton tocó el balón, solo pudo desviarlo hacia dentro de su propia portería. El 2-0 hacía justicia al asedio español y dejaba a Inglaterra al borde del naufragio antes del descanso.
Alexia sentencia, España se ensaña
Si Inglaterra soñaba con reaccionar tras el paso por vestuarios, el inicio de la segunda parte la devolvió a la realidad en cuestión de segundos.
Un nuevo ataque español terminó con un remate de Alexia que Bronze sacó sobre la línea, desviando el balón al poste. El alivio inglés duró un suspiro. La más rápida en acudir al rechace fue, de nuevo, la capitana española, que empujó el 3-0 sin oposición. Instinto puro.
Stanway intentó responder con un disparo desde la frontal que se perdió rozando el poste izquierdo. Fue un espejismo. Inglaterra nunca encontró ni ritmo ni espacios. España, en cambio, se movía con la confianza de quien se sabe superior.
Bonmatí vuelve y Pina pone el broche
Con el partido encarrilado, Bermúdez agitó el banquillo sin perder un gramo de ambición. Aitana Bonmatí regresó a la selección por primera vez desde la fractura de pierna sufrida a finales de 2025. No necesitó ni adaptación ni rodaje: entró y cambió cosas.
Su impacto fue inmediato. Desde la mediapunta, encontró líneas de pase, aceleró jugadas y terminó rubricando su regreso con una asistencia. Una combinación entre las recién ingresadas acabó por redondear la goleada: Aitana filtró el balón y Claudia Pina, que había saltado desde el banquillo, definió con clase para el 4-0. Una sentencia con firma de relevo generacional.
Mientras Alexia se marchaba ovacionada tras un partido colosal —seis remates, tres ocasiones creadas, omnipresente en todo lo que olía a peligro—, Aitana recogía el testigo en un centro del campo donde también brillaron Patri Guijarro y Mariona Caldentey. Con este nivel, recuperar un puesto en el once no será sencillo ni siquiera para una futbolista de su jerarquía. Y eso, para España, es una gran noticia.
Golpe a una rival directa… y aviso para el Mundial
El contexto hace la goleada aún más pesada. España llegaba con dos derrotas consecutivas ante Inglaterra, incluida la de la final de la Eurocopa 2025. La herida estaba abierta. La respuesta ha sido contundente: un 4-0 dominante ante su rival más directo por el liderato del grupo y, quizá, por algo más en el próximo Mundial.
El triunfo coloca a España en lo más alto del Grupo C por diferencia de goles, con solo una jornada por disputarse. Inglaterra, desbordada y sin un solo tiro a puerta en todo el encuentro, se queda sin la clasificación matemática y con demasiadas preguntas por resolver.
España, en cambio, sale reforzada en todos los frentes: resultado, juego, jerarquía y fondo de armario. Si este era un examen ante su rival más incómodo, la nota roza el sobresaliente.
La última jornada decidirá el billete directo. Pero, después de una noche así, la pregunta ya no es si España estará en el Mundial, sino quién será capaz de apartarla del camino.






