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Escocia y el sueño de Daniel Nevin en el Mundial

Cerca de Escocia… a un paseo de distancia

No todos los días puedes decir que la selección de tu país está, literalmente, a la vuelta de la esquina. Daniel Nevin, 13 años, no dejó pasar el momento. A primera hora de la mañana, el joven aficionado de Escocia se cruzó con Angus Gunn en el hotel de Boston donde se concentra el equipo y consiguió lo que cualquier portero adolescente soñaría: una foto con el guardameta titular de su selección.

Su padre, Tommy Nevin, de 55 años, cuenta que Daniel, que juega en el St Cadoc’s Youth Club de Glasgow, estaba “encantado” tras el encuentro. Ahora solo piensa en una cosa: que Gunn firme un partido perfecto y mantenga la portería a cero esta noche ante Marruecos. De la habitación del hotel al gran escenario mundialista, el sueño de un niño se mezcla con la presión de un país.

Coanfitriones al alza: México y Canadá aprietan

Mientras Escocia ultima detalles, las últimas 24 horas han sido doradas para los otros dos coanfitriones del torneo. Canadá, que necesitaba un golpe de autoridad, lo encontró con una goleada demoledora: 6-0 a Qatar, su primera victoria en este Mundial y una declaración de intenciones ante su público.

México, por su parte, no afloja. Pleno de triunfos y un 1-0 trabajado ante Corea del Sur que mantiene intacto su arranque perfecto. No fue un festival de goles, pero sí un ejercicio de control y madurez competitiva que alimenta el optimismo del Tri.

En otros campos, Suiza arrolló 4-1 a Bosnia-Herzegovina y la República Checa firmó un 1-1 ante Sudáfrica, un empate que deja el grupo abierto y tenso.

España y Marruecos, primer choque del 2030

Este Mundial apenas ha tomado velocidad y ya asoma el siguiente gran frente: el de 2030. El torneo se disputará en España, Portugal y Marruecos, pero la batalla política y simbólica ya se centra en un único partido: la final.

Tanto España como Marruecos quieren albergar el duelo definitivo. Según el periodista Martyn Ziegler, jefe de deportes de The Times, ahora mismo el pulso está prácticamente igualado, un 50-50 entre ambos países. No hay balón en juego todavía, pero la pugna por el escenario del partido más importante del planeta ya se ha instalado en los despachos.

La herida de 2002 que guía a Pochettino

En Estados Unidos, el foco se posa sobre el seleccionador. Mauricio Pochettino solo disputó un Mundial como jugador, el de 2002 con Argentina bajo las órdenes de Marcelo Bielsa. Aquella experiencia terminó en trauma: eliminación en la fase de grupos y una concentración casi blindada que dejó cicatrices profundas en el vestuario.

Aquello marcó al técnico. Este verano, al frente de la selección de Estados Unidos, está construyendo lo contrario de aquel encierro. Un grupo abierto, un ambiente más respirable, una gestión emocional distinta. Las lecciones de 2002, convertidas en manual de lo que no quiere repetir con el equipo anfitrión.

Australia arranca con paso firme

El otro protagonista del día, Australia, llega a la cita con los deberes hechos. Su victoria por 2-0 ante Turquía en Vancouver, el pasado sábado, no solo les dio tres puntos. Rompió una racha que pesaba demasiado: es la primera vez desde 2006 que ganan su partido inaugural en un Mundial.

Seis clasificaciones consecutivas a la Copa del Mundo hablan de continuidad, pero el reto ahora es otro: avanzar. El equipo de Tony Popovic aspira a meterse en las eliminatorias por tercera vez en su historia. Con tres puntos ya en el bolsillo, la selección oceánica sabe que un golpe hoy ante el anfitrión puede cambiar por completo el mapa del grupo.

El despegue de Estados Unidos

La puesta en escena de Estados Unidos fue un aviso serio. El 4-1 a Paraguay no solo les colocó en lo alto del grupo D; también encendió al país anfitrión. El equipo de Pochettino salió lanzado y se plantó 3-0 arriba antes del descanso, con un Folarin Balogun letal, autor de dos tantos.

Paraguay recortó distancias en la segunda parte, pero la respuesta local llegó en el descuento. Giovanni Reyna firmó un golazo en el tiempo añadido para cerrar una actuación que disparó la ilusión en las gradas y en el vestuario. Un arranque así genera expectativas… y presión.

La incógnita Pulisic

En medio de ese entusiasmo aparece la preocupación: Christian Pulisic. El jugador franquicia de Estados Unidos arrastra un problema en la pantorrilla desde los días previos al debut ante Paraguay. Brilló en la primera parte del 4-1, pero tuvo que ser sustituido al descanso por molestias.

Hoy, ante Australia, su presencia está en el aire. El delantero, de 27 años, pelea contra el reloj para demostrar que está en condiciones. Sin él, el plan ofensivo cambia, la jerarquía en el campo también. Con él, Estados Unidos gana colmillo, pausa y liderazgo en los momentos calientes.

Seattle se prepara para un choque decisivo

El día 9 del Mundial 2026 se enciende en Seattle. El balón echará a rodar a las 20.00 (12.00 PDT) en un duelo que puede marcar el destino del grupo D: Estados Unidos frente a Australia, dos equipos que llegan con victoria y con la sensación de que hoy se juega algo más que tres puntos.

El anfitrión busca confirmar que su estreno no fue un espejismo. Australia quiere demostrar que su triunfo inicial fue el inicio de algo grande. Mientras, desde Boston hasta Vancouver, pasando por los despachos que ya miran a 2030, el torneo avanza a toda velocidad.

La pregunta es sencilla y, al mismo tiempo, enorme: ¿quién se atreverá a frenar el impulso de los coanfitriones en su propio Mundial?