City acelera por Enzo Fernández: una operación que puede romper el mercado
Manchester City se prepara para lanzar una primera oferta por el centrocampista de Chelsea, Enzo Fernández, en los últimos días de mercado, según informa BBC Sport. No se trata de un simple movimiento más: el club londinense tasa al internacional argentino, de 25 años, en un mínimo de 120 millones de libras. Esa cifra lo convertiría en el segundo fichaje más caro de la historia de la Premier League, solo por detrás de las 125 millones que Liverpool pagó por Alexander Isak.
Para Enzo Maresca, recién aterrizado en el Etihad, Fernández no es un capricho. Es la pieza. El técnico italiano lo ve como el eje sobre el que reconstruir un centro del campo que ha quedado desmantelado en cuestión de semanas.
Maresca, una relación que pesa
Maresca no llega a este intento a ciegas. Mantiene una relación sólida con Fernández desde su polémica salida de Chelsea el pasado 1 de enero, cuando dejó el club londinense antes de asumir el banquillo de City en junio. Ese vínculo personal puede ser decisivo en un mercado en el que los matices pesan tanto como el dinero.
Si City logra cerrar el fichaje, romperá por segunda vez en el mismo verano su propio récord de traspaso. Ya pagó 116 millones de libras a Nottingham Forest por Elliot Anderson, una apuesta fuerte para el futuro del mediocampo. Ir ahora a por Fernández elevaría el listón económico y competitivo a otro nivel.
La agresividad del club de Manchester tiene explicación: cuatro salidas de peso han vaciado el corazón del equipo. Tijjani Reijnders se marchó a Al-Qadsiah por 52 millones; Rodri, referencia absoluta en la sala de máquinas, se fue al Barcelona por 65; Nico González puso rumbo al Newcastle por 52; y Bernardo Silva, uno de los grandes símbolos del ciclo ganador, firmó por el Real Madrid. Demasiado talento fuera como para quedarse quieto.
Un divorcio en marcha en Stamford Bridge
En Londres, la situación con Fernández lleva meses en tensión. La eliminación de Chelsea ante el PSG en la Champions League, en marzo, fue un punto de inflexión. El argentino dejó salir su frustración en público, un gesto que no pasó desapercibido en el club ni en el mercado.
Chelsea había apostado fuerte por él en 2023, cuando lo fichó desde Benfica por 107 millones de libras. Un año y medio después, el escenario es muy distinto. Fernández, acompañado por su agente Javier Pastore, exploró la opción de un traspaso al Real Madrid, pero la entidad blanca se encargó de enfriar el ruido con una desmentida pública.
La llegada de Xabi Alonso al banquillo de Stamford Bridge este verano abrió una pequeña ventana de reconciliación. El técnico mantuvo conversaciones privadas con el centrocampista en julio. No trascendió el contenido. Alonso se negó a revelar detalles, un silencio que solo alimentó las especulaciones sobre el futuro del argentino.
El reloj aprieta para City y Chelsea
El tiempo, ahora, es el gran rival de todos. City necesita formalizar una oferta antes del cierre del mercado la próxima semana. La operación no es sencilla ni barata, pero el contexto deportivo empuja: Maresca quiere un fichaje de impacto que devuelva al equipo la sensación de dominio tanto en la liga como en Europa.
Para Chelsea, vender a Fernández supondría la salida más mediática desde el traspaso de Eden Hazard al Real Madrid en 2019. Un golpe de imagen y de vestuario. Alonso, en plena secuencia de partidos clave en la Premier League, debe mantener al grupo concentrado mientras sobrevuela una posible venta que cambiaría el peso específico del equipo.
City, por su parte, no puede permitirse un centro del campo a medio hacer si pretende sostener su estatus. La apuesta por Fernández es cara, arriesgada y simbólica. Si el club consigue arrancarlo de Stamford Bridge en el último suspiro del mercado, no será solo un gran fichaje. Será una declaración de poder en una Premier que vuelve a moverse al ritmo de los grandes cheques.





