El Barça acelera por Cancelo: precio a la baja y oportunidades abiertas
El pulso del verano en el Camp Nou tiene nombre y apellido: João Cancelo. El club lleva semanas trabajando en silencio para retenerlo y, por primera vez en mucho tiempo, la operación empieza a oler a posible. Al-Hilal, que se había plantado en 15 millones de euros, ya no habla con tanta rigidez. Según desvela Mundo Deportivo, el club saudí está dispuesto a rebajar sus pretensiones tras una serie de contactos constantes, pilotados por un actor clave en esta historia: Jorge Mendes.
El agente portugués ha ido limando aristas entre las partes mientras el jugador, a sus 32 años, no se ha escondido. Cancelo ha sido claro: quiere seguir en el Camp Nou. En el vestuario azulgrana se ha convertido en una pieza esencial, un comodín que Hansi Flick no quiere perder bajo ningún concepto. Desde el entorno de la negociación se desliza que Al-Hilal ya no cierra la puerta a una salida y ha abandonado su postura más inflexible, lo que abre un escenario mucho más asumible para el Barça.
El motor de todo es la negativa frontal del lateral a volver a Arabia Saudí. Más allá del contrato que le ata a Al-Hilal, Cancelo no olvida cómo se gestionó su situación allí. Él mismo lo explicó con crudeza: en el club le aseguraron que sería inscrito en la lista para la liga saudí y, llegado el momento, no cumplieron. El resultado fue un futbolista señalado y una relación rota. “Al final, siempre soy yo el que se queda con la mala imagen… pero al menos mantengo mi palabra”, llegó a decir, subrayando que no cambiaría su forma de ser por nada.
Esa herida explica por qué el regreso a Riad es, hoy, una quimera. No solo por la directiva. La relación con el actual técnico, Simone Inzaghi, es prácticamente inexistente. No hay sintonía, no hay conexión, no hay proyecto común. Con o sin el italiano en el banquillo, Cancelo no contempla volver. Su única prioridad pasa por seguir en España, seguir en el Barça y seguir bajo las órdenes de Flick, que ha encontrado en él un lateral capaz de sostener y desequilibrar a la vez.
Mientras Cancelo centra el foco, Mendes multiplica frentes en el Camp Nou. El representante también está moviendo el futuro de Marc Casado, que podría tomar el camino inverso y recalar precisamente en Al-Hilal. El centrocampista no entra en los planes a largo plazo de Flick y su salida ayudaría a oxigenar la masa salarial, un detalle nada menor en plena reconstrucción económica del club.
En paralelo, Mendes tantea otra vía ofensiva: la de Darwin Núñez. El uruguayo aparece sobre la mesa como opción de bajo coste para reforzar la delantera azulgrana, siempre pendiente de lo que ocurra con el gran objetivo para el ataque, Julián Álvarez. Si el Barça no logra alcanzar al argentino, la carta de Darwin puede ganar peso de golpe.
El plan deportivo no se detiene en Cancelo. En los despachos del Camp Nou también se estudian refuerzos para la zaga. Uno de los nombres que vuelve a escena es el de Marc Cucurella, canterano de La Masia que ve con buenos ojos salir de Chelsea para regresar a España. El Barça sigue de cerca la situación, consciente de que el lateral zurdo podría reforzar una banda ya bien cubierta.
Ahí aparece el dilema. Cancelo, lateral derecho natural, ha pasado buena parte de la temporada 2025-26 actuando en el costado izquierdo, adaptándose sin rechistar y ofreciendo un rendimiento notable. En esa misma zona ya espera Alejandro Balde, uno de los grandes activos del futuro azulgrana. Si a esa ecuación se le suma un especialista como Cucurella, el riesgo es evidente: una sobrepoblación en la banda izquierda difícil de justificar en un club que necesita afinar cada euro.
Entre equilibrios financieros, prioridades deportivas y la presión de un jugador decidido a no volver a Arabia, el Barça se mueve en una línea fina. La sensación, hoy, es que el margen de maniobra existe. La cuestión es si el club sabrá aprovechar esta ventana para atar, de una vez por todas, al lateral que ha pedido a gritos quedarse.






