Baja de Balerdi y la llegada de Senesi a la Selección Argentina
El golpe más duro para Lionel Scaloni en la previa del Mundial no llegó en un partido, sino en un entrenamiento. Leonardo Balerdi sufrió un desgarro severo en el sóleo de la pierna derecha y quedó automáticamente descartado de la lista definitiva de la Selección Argentina. Un plan que parecía cerrado se abrió de golpe.
El cuerpo técnico reaccionó con frialdad quirúrgica, pero con evidente pesar. La baja de Balerdi no solo altera la nómina: obliga a recalibrar una defensa que el entrenador venía puliendo desde hace meses. Scaloni decidió no precipitarse. Postergó el anuncio del reemplazante y convirtió el amistoso ante Islandia en un examen final para sus alternativas.
La prueba lo dejó conforme. Y, sobre todo, le despejó dudas.
“Hoy el test me dejó satisfecho y me aclaró muchas dudas respecto a lo que al equipo le podía estar faltando... Quizás me tome uno o dos días más para anunciar el reemplazo de Balerdi”, explicó el técnico, dejando entrever que la decisión estaba prácticamente tomada, pero que quería medir cada detalle antes de hacerla oficial.
El diagnóstico médico y el cambio obligado se comunicaron en redes sociales y conferencias de prensa. La propia selección argentina confirmó el parte con un mensaje contundente: Balerdi, lesionado en el sóleo derecho, no podrá ser parte del plantel que disputará el Mundial. Un mazazo para el defensor y para un vestuario que lo tenía plenamente integrado al proyecto.
La respuesta llegó rápido desde la lista de reservas. Marcos Senesi, que esperaba en silencio su oportunidad, fue el elegido para ocupar el lugar vacante y ya viaja rumbo a la concentración en Kansas City. De estar en la puerta del torneo a cruzarla de golpe. Un giro radical en cuestión de horas.
Para el zaguero de 29 años, las últimas 24 horas rozan lo inolvidable. Apenas tres partidos con la camiseta albiceleste, una carrera construida lejos de los grandes focos y, de repente, el escenario mayor. El ex Bournemouth, que en su momento rechazó una convocatoria de Italia, selló recientemente su llegada libre a Tottenham a partir del 1 de julio. Ahora, antes incluso de pisar Londres como jugador del club, se encontrará en la selección con su futuro compañero Cristian Romero, en una línea defensiva cargada de jerarquía.
El detalle no es menor: fue precisamente en una goleada ante Estonia, en 2022, cuando Senesi tuvo su estreno con la mayor. Aquel debut parecía una nota al pie en un ciclo consolidado. Hoy, en cambio, se convierte en el punto de partida de un papel mucho más grande.
Scaloni pierde a un defensor en el que confiaba, pero gana a otro que llega con hambre, en plena madurez y con un contrato importante ya asegurado. La estructura no se derrumba; se reacomoda. La pregunta, a partir de ahora, es sencilla y brutal: ¿está Senesi listo para transformar esta oportunidad inesperada en un lugar definitivo dentro de la zaga campeona del mundo?





