Achraf Hakimi ante la justicia: futuro deportivo en riesgo
El caso judicial que persigue a Achraf Hakimi entra en una fase decisiva. El internacional marroquí de 27 años comparece ante el tribunal de apelación de Versalles, al oeste de París, en una audiencia clave que debe determinar si será juzgado por violación o si los cargos se rebajan a un delito menor.
Si la apelación fracasa y la calificación de los hechos no cambia, el lateral de PSG será enviado a juicio en una fecha aún por fijar. Si los jueces aceptan parte de sus argumentos, el escenario penal podría modificarse de forma sustancial. Hoy, el horizonte del jugador oscila entre un proceso por violación y una acusación menos grave, pero igualmente pesada.
La denuncia y el recorrido del caso
La denuncia se remonta a febrero de 2023. Una mujer de 24 años entonces acudió a la policía en el departamento de Val-de-Marne, al sureste de París, y acusó a Hakimi de haberla violado.
A partir de ese testimonio se abrió una investigación que desembocó en la imputación formal del futbolista. Fue puesto bajo control judicial y, en febrero de este año, se tomó la decisión de enviarlo a juicio. Esa decisión es precisamente la que se examina ahora en apelación en Versalles.
Hakimi niega cualquier delito. Contactada por la agencia AFP, su abogada, Fanny Colin, rehusó hacer comentarios en esta fase. Sus argumentos, sin embargo, quedaron registrados durante la audiencia de remisión del caso al tribunal correccional.
La versión de la defensa y la de la denunciante
En aquella vista, Colin sostuvo que “la acusación descansa únicamente en la palabra de una mujer que obstaculizó toda investigación, rechazó cualquier examen médico y pruebas de ADN y se negó a dar el nombre de testigos clave”. Una línea de defensa que busca cuestionar la solidez probatoria del expediente.
La denunciante, por su parte, declaró que conoció a Hakimi en enero de 2023 a través de Instagram. Según una fuente policial citada en su momento, explicó que se desplazó al domicilio del jugador en un taxi encargado por él.
Una vez allí, afirmó que el futbolista la besó, la tocó sin su consentimiento y, después, la violó. Dijo que logró apartarlo y enviar un mensaje a una amiga, que acudió a recogerla. Es ese choque frontal de versiones —sin testigos identificados hasta ahora— el que el tribunal debe valorar antes de confirmar o no la vía hacia un juicio por violación.
Una estrella en el centro del foco
El caso estalla sobre la figura de uno de los jugadores más influyentes del fútbol marroquí. Hakimi fue pieza clave en la histórica trayectoria de Marruecos en el Mundial de 2022, cuando la selección se convirtió en la primera africana y árabe en alcanzar las semifinales.
Formado en Real Madrid, consolidado en Borussia Dortmund y lanzado definitivamente en Inter Milan, el lateral llegó a PSG en 2021 como uno de los fichajes estratégicos del proyecto catarí. Su impacto deportivo es indiscutible; su situación judicial, en cambio, abre un frente incómodo para club y selección.
Pese al proceso, se le espera en el once de PSG en la final de la Champions League del 30 de mayo en Budapest, ante Arsenal. Sobre el césped, su rol será el de siempre: profundidad, agresividad ofensiva, velocidad por la banda. Fuera del campo, el ruido del caso de Versalles seguirá acompañándole.
Entre Versalles, Budapest y el Mundial
El calendario no da tregua. Más allá de la final europea, Hakimi figura como fijo en los planes de Marruecos para el próximo Mundial. Todo apunta a que integrará la convocatoria cuando los “Leones del Atlas” abran su participación el 13 de junio frente a Brasil, en New Jersey, dentro de un Grupo C que completan Escocia y Haití.
Mientras se prepara para enfrentarse a Vinícius, Martinelli o Rodrygo, el defensa encara también a un tribunal francés que debe decidir si su futuro inmediato incluye un juicio por violación. Dos escenarios radicalmente distintos, cruzados en el mismo punto del calendario.
En las próximas semanas, la respuesta ya no la darán ni un desborde ni un centro al área. La dará un fallo judicial que puede marcar tanto su carrera como la hoja de ruta de PSG y de la selección marroquí en la élite del fútbol mundial.






