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Woking se agita tras la salida de Jermain Defoe

La primera aventura de Jermain Defoe en los banquillos ha durado apenas cuatro meses. Y ha terminado con ruido. Mucho ruido.

El jueves, el exdelantero de Tottenham y de la selección de Inglaterra dejó de ser entrenador de Woking, de la National League, tras una rescisión de contrato “de mutuo acuerdo”. Había llegado en marzo, su primer cargo como técnico principal, con un balance de dos victorias y una derrota en seis partidos oficiales.

En su despedida, difundida en Instagram, Defoe habló de “circunstancias” que habían hecho “imposible” continuar y definió su paso por el club como una experiencia “reveladora”. Parecía el cierre educado de una etapa breve. Pero el club no tardó en responder.

La versión del club: un informe que nunca llegó y una ausencia que lo cambió todo

En un comunicado contundente, el director de fútbol de Woking, Jody Brown, rompió el silencio y cuestionó de lleno el desenlace y el relato del exgoleador.

“La recomendación de nombrar a Jermain como entrenador fue mía, y asumo toda la responsabilidad”, explicó Brown. “Tras reunirme con él en varias ocasiones, creí que era la persona adecuada para liderar al club hacia una nueva era ilusionante”.

Ese tono de respaldo inicial dio paso a una reflexión más dura: “Como hemos visto muchas veces, el éxito como jugador no siempre se traduce en gestión y liderazgo. Sinceramente, espero verle triunfar en la dirección que elija”.

Brown detalló que, durante la pretemporada, comenzaron a llegar señales preocupantes desde distintos estamentos del club. Jugadores, empleados y otros departamentos trasladaron “crecientes inquietudes” sobre la preparación del equipo.

Para aclarar el panorama, el director de fútbol pidió a Defoe y a su asistente, Paul Bracewell, un breve informe: profundidad actual de la plantilla, objetivos de fichajes y posibles problemas operativos. La idea era detectar necesidades y acelerar el trabajo de cara al inicio de curso. Según Brown, el informe se solicitó más de una vez. Nunca lo recibieron.

Ante esa falta de respuesta, se programó una reunión clave con los directores, el entrenador, el asistente y el responsable de operaciones. El objetivo: revisar el estado del proyecto. Según Brown, ni Defoe ni Bracewell acudieron. Tampoco aparecieron en la sesión de entrenamiento de ese mismo día.

“Durante su etapa, Jermain nunca me comunicó ninguna preocupación seria de forma directa, así que no voy a especular sobre sus motivos”, afirmó Brown. Y remató con una frase que resume el malestar interno: “Todos los clubes de fútbol afrontan desafíos. Los jugadores quieren más minutos, mejores contratos o un traspaso. El departamento de medios puede querer mejor equipamiento, el médico más becarios, los preparadores físicos más espacio de gimnasio, y los encargados del aparcamiento más café. Pero la gente no simplemente deja de presentarse”.

Sky Sports News ha contactado con Defoe para recabar su respuesta a estas acusaciones. De momento, silencio.

El adiós de Defoe: orgullo, decepción y un proyecto que se apaga

En su comunicado personal, Defoe ofreció una imagen muy distinta. Ninguna referencia a reuniones perdidas o informes pendientes. Solo la sensación de una oportunidad que se escapaba antes de tiempo.

“Tras conversaciones recientes, puedo confirmar que he acordado de forma mutua dejar mi puesto como entrenador de Woking FC”, escribió. “Desafortunadamente, las circunstancias han hecho que, en última instancia, me resulte imposible continuar en el cargo”.

Defoe aseguró sentirse “extremadamente orgulloso” del trabajo realizado y convencido de que estaban “construyendo algo especial”. Agradeció a Todd Johnson la oportunidad de dirigir al club y tuvo palabras especialmente emotivas para los aficionados y, sobre todo, para los jugadores: se declaró “destrozado” por ellos, calificó al grupo como “fantástico” y les deseó todo el éxito para la temporada.

“Estoy realmente decepcionado de que el viaje haya terminado tan pronto, pero me voy con un gran orgullo por lo que Paul Bracewell, Karl Halabi y yo estábamos construyendo en el club”, añadió. Y cerró con una mirada a futuro: su paso por Woking ha sido una experiencia “reveladora” que, según él, le hará “más fuerte” para el próximo reto de su carrera.

De la ilusión por el ascenso al EFL a un proyecto roto en cuatro meses

El contraste con el arranque de la aventura no puede ser más llamativo. Sky Sports estuvo presente en los dos primeros partidos oficiales de Defoe en el banquillo: un trepidante 3-3 ante Eastleigh y un 0-0 frente a Braintree Town.

Tras ese segundo encuentro, el discurso del técnico rebosaba ambición. Hablaba de hacer “algo especial” en Woking y no escondía su sueño: llevar al club al EFL. “La gente dice que es imposible. Eso no significa nada. Creo de verdad que podemos hacer algo especial”, afirmó entonces.

Su mensaje encajaba con la mentalidad del goleador que no se rendía nunca. “Cuando te conviertes en entrenador y en técnico, quieres ese tipo de desafío. Quieres levantarte por la mañana y tener un objetivo por el que luchar”.

Ese objetivo ha volado por los aires en cuestión de semanas. El club sostiene que estuvo “totalmente comprometido” con Defoe, que le dio peso en la planificación: desde los fichajes hasta la composición del cuerpo técnico y las decisiones futbolísticas, todo estuvo “fuertemente influido” por el técnico de 43 años, según Brown.

Hoy, Woking se encuentra sin el hombre en el que había confiado para abrir una “nueva era ilusionante” y con un relato interno que choca frontalmente con la versión pública de su ya exentrenador.

La National League aún ni ha empezado a repartir sus grandes verdades de la temporada y Woking ya vive su primer terremoto. Falta por saber si este episodio será solo una nota a pie de página en la carrera de Jermain Defoe como entrenador o el primer aviso serio de lo que le espera lejos del área rival.