tribunadegol full logo

Wayne Rooney critica el show de medio tiempo del Mundial: 'Pensé que fue una mierda'

La final del Mundial entre España y Argentina en el MetLife Stadium prometía ser un espectáculo total. No solo por lo que ocurría con el balón, sino por lo que la FIFA había preparado para el descanso: el primer show de medio tiempo en una final de Copa del Mundo, un guiño directo al modelo del Super Bowl.

Sobre el papel, era un cartel difícil de discutir: Madonna, Shakira, Justin Bieber, Burna Boy, BTS, personajes de los Muppets y Sesame Street, todo bajo la batuta creativa de Chris Martin, líder de Coldplay. En la práctica, al menos para Wayne Rooney, fue un desastre.

Un descanso eterno… y estéril

Para encajar el espectáculo, la FIFA alargó el descanso habitual de 15 minutos hasta más de 27. Once minutos de actuación, casi el doble de espera para que volviera el fútbol. Un cambio histórico en el formato de la final.

Rooney vivió todo desde el plató de la BBC, a pie de césped, junto a Joe Hart y Micah Richards. Cuando la presentadora Gabby Logan pidió a cada uno su momento favorito del show, el exdelantero de la selección inglesa no se molestó en maquillar su opinión.

“Seré sincero, el mío fue cuando terminó”, soltó, sin rodeos.

Y no se quedó ahí. “Me gustan muchos de esos artistas, pero pensé que fue una mierda. No me levantó del asiento y yo lo que quería era que volviera el fútbol. Me gusta Burna Boy, me gusta Bieber, me gusta Shakira, pero fue demasiado plano”.

Micah Richards, más benévolo, se quedó con las actuaciones de Shakira y del nigeriano Burna Boy como lo mejor de la noche, y se permitió una pulla entre risas a su antiguo compañero: llamó “miserable” a Rooney por su dureza. Logan remató con ironía, enlazando con una autopromoción del canal: “Y otra cosa que tienes en la BBC: opiniones honestas”.

Estrellas sobre el césped, pero sin chispa

El plan de Gianni Infantino se había anunciado meses atrás, en marzo del año anterior. La idea: convertir el descanso de la final en un escaparate global, con la música y el entretenimiento al nivel del partido. Chris Martin se encargó de coordinar un despliegue que, sobre el papel, reunía todos los ingredientes.

Madonna apareció siendo llevada al centro del campo por dos leyendas de Brasil, Ronaldo y Ronaldinho. BTS encendió a su legión de seguidores. Shakira, una vieja conocida de los grandes escenarios futbolísticos, volvió a ocupar el foco. Entre medias, guiños familiares con los Muppets y Sesame Street, y un montaje pensado para televisión tanto como para el público del estadio.

Sin embargo, la sensación en los estudios británicos fue de anticlímax. En ITV, Roy Keane también se mostró frío: “Fue un poco decepcionante, pero creo que la gente en el estadio probablemente lo disfrutó más que nosotros. Pero siempre es agradable ver a Shakira”, comentó, con su habitual tono seco.

Entre el espectáculo y el juego

El show no era solo entretenimiento. Se presentó como apoyo al FIFA Global Citizen Education Fund, una iniciativa que aspira a recaudar 100 millones de dólares para ampliar el acceso a la educación y al fútbol en todo el mundo para niños y niñas. Un objetivo ambicioso, envuelto en luces, coreografías y grandes nombres.

La jornada había arrancado ya con glamour. Antes del partido, la ceremonia de clausura del torneo reunió a Tom Cruise, Robbie Williams y Jennifer Hudson. Sobre el escenario también aparecieron Nicole Scherzinger, Laura Pausini, IShowSpeed, Post Malone y Swae Lee, en una sucesión de actuaciones que buscaban convertir la final en un gran evento global, más allá de los 90 minutos.

La apuesta de la FIFA es clara: acercarse al modelo estadounidense, donde el espectáculo del descanso es casi tan comentado como el propio juego. La pregunta es cuánto está dispuesto a tolerar el aficionado de fútbol cuando el reloj se alarga y el balón tarda en volver a rodar.

En Nueva Jersey, al menos para Rooney, la respuesta fue contundente: menos focos, menos humo, más fútbol.

Wayne Rooney critica el show de medio tiempo del Mundial: 'Pensé que fue una mierda'