Wake Forest logra victoria clave en Ohio con gol de Young
BOWLING GREEN (Ohio) – Wake Forest se llevó de Ohio exactamente lo que necesitaba: un triunfo sufrido, un arco en cero y la sensación de que el equipo sabe reaccionar a los golpes. Un solitario gol de Chandler Young y una segunda parte de resistencia férrea le dieron a los Demon Deacons la victoria 1-0 ante Bowling Green en Cochrane Stadium.
Young abre el camino justo antes del descanso
El partido se cocinó a fuego lento. Durante 42 minutos, Wake Forest mandó en la posesión, en el territorio y en las sensaciones, pero el marcador seguía inmóvil. Siete remates, cuatro tiros de esquina y la sensación constante de que el gol estaba al caer.
La recompensa llegó al minuto 43. Mason Sullivan, omnipresente y otra vez incansable durante los 90 minutos, filtró un balón raso hacia adelante. En la frontal del área apareció Marcos Miranda, que con un toque sutil desvió la pelota hacia la trayectoria de Young. El atacante no perdonó: control, definición limpia y 1-0 para los Demon Deacons.
El tanto tuvo doble valor. Fue el primero de la temporada para Young, pero también significó el primer pase de gol de Miranda en la NCAA Division I y la primera asistencia en la carrera de Sullivan. Para este último, además, fue el tercer partido consecutivo completando el encuentro entero como único jugador de campo en hacerlo.
Wake Forest se fue al descanso con ventaja y con la sensación de que el plan se estaba ejecutando al pie de la letra.
Mednard cierra la puerta
El guion cambió tras el descanso. Bowling Green salió del vestuario decidido a empujar al rival contra su propio arco. Y lo logró. Los Falcons firmaron 14 remates en la segunda mitad, 19 en total en la noche, y convirtieron cada balón parado y cada saque de banda largo en una amenaza.
Ahí apareció la figura de Jonah Mednard.
El guardameta redshirt junior respondió con una actuación de carácter: seis atajadas en total, cuatro de ellas en la segunda parte, para sostener la mínima ventaja. Se lució ante intentos de Lucas Brinkman y Luciano Perez-Cernuda y se adueñó del área en medio de una lluvia de centros y segundas jugadas.
El premio fue su segundo arco en cero en los últimos tres partidos y el quinto de su carrera en solitario, además de elevar su registro personal a 63 atajadas. Para el programa, significó también el primer partido sin recibir goles como visitante desde el 0-0 ante Duke el 12 de octubre de 2024.
Delante de él, la zaga titular formada por Daniel Krueger, Sullivan, Ronnie Garcia y Travis Smith Jr. sostuvo la estructura durante buena parte del duelo, con la ayuda en la segunda mitad de Will Kuisel, Copeland Berkley y Lorenze Currie para cerrar espacios y despejar todo lo que cayó en el área.
Bowling Green insistió, cargó el área, apretó con seis tiros de esquina y una catarata de saques de banda largos, pero nunca encontró un remate realmente limpio. La línea defensiva de Wake Forest no brilló por lo estético, sino por lo efectivo.
Un cierre de gira con carácter
El triunfo llegó al final de una exigente gira de dos partidos por Ohio. El viernes, Wake Forest había resistido más de 83 minutos el empate sin goles ante el No. 10 Akron antes de caer 1-0. La respuesta fue inmediata: victoria fuera de casa el lunes para encarar el inicio de la ACC con impulso.
En los números, el duelo fue parejo pero con matices claros. Wake Forest terminó con 12 remates, cinco de ellos a puerta, cinco tiros de esquina y un 53 por ciento de posesión. Bowling Green, más directo y agresivo tras el descanso, cerró con 19 remates, seis a puerta y seis córners.
Young, Kuisel y Reid dispusieron de ocasiones en la segunda parte para ampliar la ventaja, pero el marcador no se movió. No hizo falta. El bloque visitante supo sufrir durante los últimos 45 minutos para asegurar la primera victoria a domicilio en fase no conferencial desde el 4-1 ante UNCW, el 15 de octubre de 2024.
El peso del contexto y lo que viene
El contexto no fue menor. Wake Forest venía de una derrota dolorosa en Akron y se encontró con un rival duro en el juego directo y en las jugadas de estrategia, sobre un campo que exigió adaptar la propuesta y simplificar decisiones.
El equipo respondió con disciplina, concentración defensiva y un gol trabajado, casi artesanal, justo antes del descanso. Una noche sin brillo excesivo, pero con colmillo competitivo.
Ahora, el escenario cambia. Wake Forest regresa a casa para abrir la temporada de la ACC este sábado 5 de septiembre en Spry Stadium, donde recibirá a Duke a partir de las 19:00. Tras lo visto en Ohio, la pregunta ya no es si el equipo sabe sufrir. Es cuánta ventaja podrá sacar de ese carácter cuando la conferencia entre en juego.






