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Viktor Gyökeres: Arsenal busca ganar la Community Shield

En la previa de la Community Shield, Viktor Gyökeres deja claro que en Arsenal no hay espacio para los tópicos ni para las medias tintas. El sueco escucha la etiqueta de “amistoso de lujo” y casi se ríe. Contra Man City, dice, no hay nada de amistoso.

“¿Contra City? ¿Como amistoso? No sé lo que piensa otra gente, pero nosotros queremos ganar ese partido, por supuesto”, dispara el delantero, sin rodeos. Para él, levantar el primer trofeo del curso no es un detalle decorativo: es combustible para todo lo que viene.

“Cuando ganas títulos, coges confianza, recibes un impulso con todo lo que conlleva. Solo cosas positivas. Queremos asegurarnos de no solo estar a la altura, sino de estar listos para la nueva temporada”, remata. Mensaje directo: esto va en serio.

Un telón distinto, la misma exigencia

La Community Shield de 2026 tendrá un escenario inusual. La FA ya confirmó que el partido se disputará en el Principality Stadium de Cardiff por la agenda de conciertos en Wembley. Cambia el estadio, no el nivel de exigencia.

Arsenal llega a la cita con un golpe de efecto en el mercado: Bruno Guimarães. El club londinense ha cerrado un acuerdo de 75 millones de libras con Newcastle por el centrocampista brasileño, una declaración de intenciones en toda regla.

“Estamos todos muy contentos”, reconoce Gyökeres. “Es un jugador extremadamente bueno y creo que va a aportar mucha energía y sus cualidades al equipo. Solo tengo cosas positivas que decir”. El vestuario lo ve como una pieza que eleva el techo competitivo del campeón.

Brillo arriba, grietas atrás

El ataque asusta. Pero la pretemporada ha dejado también señales de alarma. Arsenal ha encajado tres goles en cada uno de sus dos últimos amistosos. Demasiado castigo para un equipo que aspira a repetir título en la Premier League.

Gyökeres no se esconde. Sabe que hay trabajo pendiente antes del estreno liguero ante su exequipo, Coventry City. Tras el 3-2 frente a Borussia Dortmund, donde marcó de penalti en la segunda parte, el sueco ofreció una radiografía honesta.

“[Borussia] Dortmund defendió hombre a hombre, cuando atacaban rotaban mucho y hacían desmarques a la espalda”, explicó. “Fue una buena prueba para nosotros y aprendimos lo que tenemos que hacer mucho mejor defensivamente. El tercer gol vino de un córner, los otros dos al principio también fueron frustrantes”.

Son detalles, pero detalles que en la élite cuestan puntos y títulos. Arteta tiene munición arriba, pero sabe que el margen de error atrás es mínimo si quiere sostener una defensa de la corona.

“Más hambre”: el mensaje desde dentro

Lo que no parece negociable es el apetito competitivo. Dentro del vestuario, la sensación es que el título no ha saciado a nadie. Al contrario, ha abierto el apetito.

Cuando le preguntan si ve la misma mirada en Mikel Arteta de cara a la nueva temporada, Gyökeres no se extiende. No lo necesita. “¡Más hambre!”, responde el sueco, con 28 años y la convicción de quien sabe que ahora todos les apuntan.

Revalidar la Premier League es un privilegio reservado a muy pocos. Gyökeres no se engaña. Sabe que ser “el equipo a batir” añade una capa extra de presión a cada jornada, a cada desplazamiento, a cada mala noche.

“Puedes pensar en ello [empezar la temporada como campeones] de un millón de maneras diferentes”, reflexiona. “Si es más difícil o no, no lo sé, pero será difícil ganar la liga; incluso si la ganaste la temporada pasada sigue siendo un gran desafío”.

Y ahí está el núcleo de todo: el contexto no suaviza el reto, lo endurece. La Premier no perdona distracciones.

“Es la mejor liga del mundo y muchos equipos están en muy buena forma, con muy buenos jugadores. Ganamos la temporada pasada e intentaremos ganarla esta temporada también”.

Sin excusas, sin rebajar el listón. El primer examen llega ya, con un título en juego ante Man City. Si este es el tono en agosto, ¿hasta dónde puede llegar este Arsenal cuando la temporada entre de verdad en ebullición?