Victoria de Hopkins ante Kenyon y el hito de Weiler
GAMBIER, Ohio – El reto era evidente antes de que el balón echara a rodar. Menos de 24 horas después de un empate 1-1 interrumpido por el clima ante Denison, el equipo femenino de Johns Hopkins llegaba a Kenyon con piernas cansadas y frente a una defensa de las Owls que llevaba 270 minutos sin encajar un gol esta temporada. Ellas llegaban frescas desde el viernes. Hopkins, no.
El problema duró 17 minutos.
Un golpe temprano que cambió el guion
A los 17:06, Carolyn Johnson rompió el candado y, de paso, el plan de partido de Kenyon. La junior recibió un pase cerca de la frontal del área, levantó la mirada y soltó un disparo seco que se coló justo por debajo del larguero. Primer gol del año para ella, el número 17 de su carrera, y una ventaja que las Blue Jays ya no soltarían.
Ese tanto no solo abrió el marcador. Rompió la racha perfecta de la zaga de las Owls y le dio a Hopkins exactamente lo que necesitaba: un respiro después de un fin de semana comprimido y una plataforma para mandar en el juego.
El dominio fue claro en esos primeros 45 minutos: seis de los siete disparos antes del descanso llevaron la firma de Johns Hopkins. Kenyon resistía como podía, pero el desgaste y la presión constante tenían pinta de factura pendiente.
El segundo antes del descanso
Cuando el reloj se acercaba al entretiempo, la insistencia de Hopkins encontró premio otra vez. Con apenas algo más de un minuto por jugarse en la primera parte, la presión en transición forzó el error.
Una defensora de Kenyon intentó despejar cerca de la línea del área grande. El balón rebotó en una compañera y salió mordido hacia su propia portería. Ahí apareció Kendall Frederick, rápida, decidida, para anticiparse y tocar la pelota por delante de la guardameta Ariel Kite, que había salido de su arco y quedó totalmente expuesta. Gol a los 43:53, primero del curso para Frederick y 2-0 al descanso.
En ese instante, el partido cambió de sensación. La defensa que no había recibido goles en 270 minutos encajaba dos en una sola parte. Y Hopkins, con las piernas castigadas por el calendario, se permitía por fin administrar el esfuerzo.
Kenyon reacciona, Kruntchev responde
Tras el descanso, Kenyon encontró algo de aire. El intercambio de golpes se equilibró y las dos escuadras se repartieron 14 disparos en la segunda mitad. La entrada de Lila Michael en la portería local en lugar de Kite le dio un nuevo matiz al partido, y la guardameta respondió con dos buenas intervenciones para mantener con vida a las Owls.
Al otro lado del campo, Ella Kruntchev se mantuvo firme. Las dos paradas que firmó llegaron en este tramo final, cuando Kenyon se vio obligada a adelantar líneas y arriesgar más. Al sonar el pitido final, la guardameta se marchó con su tercer arco en cero de la temporada y el duodécimo de su carrera.
El broche de una tarde redonda
Con el reloj entrando en los últimos diez minutos, Hopkins remató el trabajo. A los 82:49, la freshman Katie Derby se encontró con el momento que toda debutante sueña.
Soltada en una especie de medio mano a mano, Derby encaró y disparó desde unos 15 metros. Michael rechazó el primer intento, pero el rebote cayó de nuevo en los pies de la atacante, justo en el corazón del área. Un recorte para dejar atrás a una defensora, la portería abierta frente a ella y un remate tranquilo para sellar el 3-0. Primer gol de su carrera, en la carretera y en un partido ya marcado por un hito para el banquillo.
El marcador final reflejó la superioridad de Johns Hopkins: 13-8 en disparos y los cuatro saques de esquina del encuentro a su favor. Eficacia, control y un triunfo que pesa más de lo que dice el resultado.
La victoria 350 de Weiler
Detrás de este 3-0 hay un número que define una trayectoria. El técnico Dan Weiler alcanzó con este triunfo las 350 victorias en su carrera, que se extiende ya 24 años. Su registro global se eleva a 350-93-48, con una marca de 93-13-12 al frente de Johns Hopkins.
En un fin de semana exigente, con viajes, retrasos por el clima y poco descanso, su equipo respondió con un triunfo sólido, sin concesiones, ante un rival que llegaba con la etiqueta de muralla defensiva.
Lo que viene
Con el 3-0 en Gambier, las Blue Jays se colocan 3-0-2 en este arranque de temporada y mantienen su condición de invictas. El próximo reto llega rápido: el miércoles 16 de septiembre, Penn State Harrisburg visitará Homewood Field en el último duelo no conferencial del año (4 pm).
Después de una noche que dejó una portería a cero más para Kruntchev, el primer gol universitario de Derby y la victoria 350 de Weiler, la pregunta es sencilla: ¿hasta dónde puede llegar este grupo cuando el calendario se vuelva realmente duro?






