University of Maine y Providence College empatan 1-1 en un emocionante partido
El empate llegó tarde, pero no sorprendió a nadie que hubiera seguido el pulso del partido. El equipo femenino de fútbol de la University of Maine resistió, golpeó primero y terminó firmando un 1-1 trabajado ante Providence College en Chapey Field at Anderson Stadium, la noche del jueves.
Un latigazo justo antes del descanso
Cuando el reloj se moría en la primera parte, Maine encontró el golpe que buscaba. Victoria Dungey, en plena zona de tráfico en el mediocampo, se giró entre dos defensoras y abrió una autopista por el centro con un pase vertical perfecto.
Por ese carril apareció Isabella Meadows. Velocidad, decisión y sangre fría. La delantera atacó el espacio, se plantó en el área y colocó la pelota junto al poste derecho, con apenas 37 segundos por jugarse en el primer tiempo. Un 1-0 que premiaba la contundencia de las Black Bears justo antes de irse al vestuario.
Providence aprieta y encuentra premio
Tras el descanso, el guion cambió de manos. Providence adelantó líneas, fue acumulando llegadas y empezó a probar de verdad a la portera de Maine, Elena Barenberg, que respondió con cinco atajadas clave para sostener la ventaja.
La presión, sin embargo, no se quedó en amago. Con menos de diez minutos en el reloj, las locales por fin encontraron el empate. El gol se vio rodeado de polémica: la acción fue señalada inicialmente como fuera de juego, pero la decisión se revisó y terminó siendo convalidada. Marcador nivelado 1-1 y un tramo final en el que ninguno de los dos equipos consiguió romper de nuevo el equilibrio.
Detalles que cuentan la historia
Las estadísticas dibujan un partido con ligera inclinación hacia las Friars. Providence mandó en los remates a puerta, 6-4, y también en los tiros de esquina, 2-1. Maine respondió con eficacia en las áreas y un trabajo defensivo sólido, sostenido por Barenberg y por la línea de fondo.
El choque dejó también varios hitos personales para las Black Bears. Isabella Meadows firmó su segundo gol de la temporada, confirmando su peso en ataque. Dungey sumó su segunda asistencia del curso en el mismo encuentro en el que alcanzó los 60 partidos en su carrera universitaria. La misma cifra redonda que logró Luise Reinwald, también con 60 encuentros disputados.
En la zaga, Meghan Bernetti celebró su inicio número 50, un registro que habla de continuidad y confianza. Bernetti y Olivia Grisdale no abandonaron el césped en ningún momento: completaron los 90 minutos, símbolo de la solidez defensiva que Maine necesitó para sostener el punto.
Un empate con sabor histórico
Más allá del marcador, el resultado tiene peso en la historia reciente del programa. Maine se coloca ahora con un balance de 2-11-1 en el cara a cara histórico frente a Providence, pero este 1-1 rompe una larga sequía ante rivales de la Big East. Es el primer resultado positivo de las Black Bears frente a un equipo de esa conferencia desde el empate ante St. John’s en la temporada 2007.
En cuanto al presente, Maine sale de Providence con registro de 2-3-2, mientras que Providence se mantiene invicto con un 2-0-6 que habla de un equipo difícil de tumbar.
Lo que viene
Sin mucho tiempo para recrearse en el empate, las Black Bears ya miran al próximo reto. El domingo 13 de septiembre, a las 14:00, el equipo viajará para medirse a Holy Cross.
Después de una noche en la que demostraron que pueden competir y puntuar contra un rival de la Big East, la pregunta es clara: ¿podrá Maine transformar este tipo de actuaciones en una racha que cambie el rumbo de su temporada?






