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Triunfo épico de Nottingham Forest sobre Aston Villa

Oliver Glasner tiene tomada la medida a Unai Emery. Y no es una racha pasajera. Entre su etapa en Crystal Palace y la actual en Nottingham Forest, el técnico austríaco ya se ha enfrentado ocho veces al entrenador español sin conocer la derrota: seis victorias y dos empates. La última, un 2-1 memorable en Villa Park, con su equipo remendado a última hora y sufriendo hasta el final.

Humildad ante un técnico de títulos… europeos

Glasner salió del estadio con un registro impecable ante Emery, pero no perdió el tono humilde. Lo dejó claro al recordar la charla que mantuvo con el técnico del Aston Villa antes del encuentro.

«Hablé con él antes del partido y le dije que seguía siendo 5-2 para él, en cuanto a trofeos europeos ganados. Me dije a mí mismo: “Oliver Glasner, mantente humilde”», confesó después del choque.

El austríaco no quiso apropiarse de un triunfo que, según él, pertenece a los que pisan el césped y a los que empujan desde la grada. «Seguiré siendo así. Cada victoria es genial, pero yo no jugué ni un segundo hoy. Los jugadores merecen todo el mérito, porque lo hicieron muy bien. Nuestros aficionados merecen el mérito, porque nos apoyaron. Ahora iremos a casa y tendremos una preciosa tarde de sábado».

Caos en la víspera: lesiones de última hora y cambios forzados

Lo que se vio en el césped tuvo mucho más mérito por lo que ocurrió la noche anterior. El plan de partido saltó por los aires cuando las pruebas médicas confirmaron lo peor para dos piezas clave del entramado defensivo.

Nikola Milenkovic y Jair Cunha cayeron con problemas en los isquiotibiales tras el último entrenamiento del viernes. El diagnóstico definitivo llegó tarde, y obligó a Glasner a rehacer su defensa casi a contrarreloj.

«Estamos contentos con la victoria, pero mucho más con el rendimiento y, sobre todo, con la resiliencia que mostramos hoy», explicó. «Eran las 21.30 cuando recibimos los resultados de las pruebas que nos dijeron que Jair Cunha y Nikola no podían jugar. Llamé a la puerta de Ola y Ousmane y les dije que iban a jugar. Hablé un poco con Ola sobre jugar en una línea de tres atrás. Le dije que creo que puede hacerlo».

Ese golpe obligó a ajustar sistema, roles y jerarquías en la retaguardia. Sin red. Sin margen de error.

Murillo, dolor en las rodillas y un compromiso total

El cuadro se complicó todavía más con las molestias de Murillo. El central brasileño llegó al partido con dolor en las rodillas tras los entrenamientos previos. Con la defensa en mínimos, su decisión marcó la tarde.

No dudó. Quiso jugar. Y su presencia fue clave en un Forest que tuvo que exprimirse atrás para sostener una victoria trabajadísima en Birmingham.

Glasner no escondió la situación ni el compromiso del zaguero. «Puedo decir ahora que Murillo tenía algo de dolor en las rodillas antes del partido, en los entrenamientos. Pero dijo: “No, míster, jugaré”», relató, subrayando la dureza mental y física que encontró en su vestuario.

Con la zaga cogida con alfileres, Nottingham Forest tiró de carácter. Los goles de Liam Delap e Igor Jesus sostuvieron el plan, firmaron el 2-1 y redondearon la sexta victoria de Glasner sobre Emery en un encuentro que terminó con Aston Villa con diez hombres por la lesión de Ian Maatsen.

Fiesta en Nottingham, preocupación en la enfermería

El triunfo se celebrará largo en Nottingham. No es para menos: victoria de prestigio, en un escenario exigente y con el equipo parcheado. Pero Glasner ya mira al calendario y, sobre todo, al parte médico.

El próximo compromiso está marcado: Coventry City, el 19 de septiembre. Y todo indica que lo afrontará sin Milenkovic, que se perderá el duelo y estará unos días apartado.

El propio técnico actualizó el estado de sus lesionados, con un mensaje prudente pese al optimismo moderado. «Lo de Nikola fue un poco más serio y se perderá el partido contra Coventry. Confiamos en que esté de vuelta después del parón internacional. Esperamos que Jair pueda regresar para el partido ante Coventry. Pero tenemos que ser cautos. Ya veremos», cerró.

Forest se marcha de Villa Park con otra victoria, una defensa reconstruida sobre la marcha y un técnico que sigue sin conocer la derrota ante Emery. La racha está viva. La pregunta es cuánto puede estirarla este Nottingham Forest tocado físicamente, pero cada vez más duro de derribar.