Tottenham rechaza a Arsenal por Cristian Romero y mira a Europa
Tottenham ha trazado una línea roja nítida en el norte de Londres. Cristian Romero no vestirá la camiseta de Arsenal este verano. No ahora, no bajo estas circunstancias. Según The Athletic, los Spurs han descartado por completo la posibilidad de negociar con su eterno rival por el central argentino, pese al fuerte interés de los Gunners.
El contexto explica la urgencia de Arsenal. William Saliba arrastra un serio problema de espalda, agravado durante el Mundial con Francia, y se enfrenta ahora a un largo periodo de baja. No pasará por el quirófano, pero el club ya ha asumido que perderá a su pilar defensivo durante buena parte del inicio de temporada. Obligados por la situación, los actuales campeones de la Premier League han salido al mercado a contrarreloj.
El primer intento serio llegó por Ezri Konsa. Arsenal presentó una oferta formal a Aston Villa por el central inglés, pero el club de Birmingham respondió con un portazo inmediato. Villa solo contempla una venta por alrededor de 60 millones de libras, una cifra que, por ahora, los Gunners no están dispuestos a alcanzar.
En ese escenario de necesidad, el nombre de Romero apareció como una oportunidad tan ambiciosa como polémica. Un campeón del mundo, en plenitud con 28 años, con experiencia en la élite inglesa y liderazgo probado. Sobre el papel, el perfil perfecto para sostener la zaga de Mikel Arteta mientras Saliba se recupera. Pero había un problema mayúsculo: la camiseta que defiende.
En los despachos de Tottenham la respuesta fue tajante. No hay conversación posible con Arsenal. No hay escenario, ni cifra, ni cláusulas imaginables que abran esa puerta. Las fuentes consultadas son claras: los Spurs no harán negocios con su vecino del norte de Londres bajo ningún concepto.
Ese cierre total hacia el rival directo ha reactivado otra vía que lleva tiempo latente. Atlético de Madrid vuelve a escena. El club rojiblanco mantiene desde hace años un interés sostenido en Romero y ahora se coloca como destino mucho más probable para el central. El mercado europeo huele la oportunidad.
Tottenham, eso sí, no se cierra a vender. Siempre que sea fuera de Inglaterra. El club ya tiene un acuerdo con Inter por unos 40 millones de euros (34 millones de libras). El trato entre entidades está avanzado, pero falta la pieza clave: el sí definitivo del jugador a las condiciones personales. Esa negociación, todavía abierta, ha permitido que otros candidatos, como Atlético, se mantengan vivos en la carrera.
La estrategia de los Spurs no se improvisa. El club se ha blindado atrás ante la posible marcha de su capitán. Ha cerrado un fichaje potente: Jan Paul van Hecke, procedente de Brighton, por 52 millones de libras. A su lado, una operación de oportunidad de mercado: Marcos Senesi, libre tras acabar contrato con Bournemouth. Dos incorporaciones que apuntalan la defensa y ofrecen margen para afrontar la salida de Romero sin derrumbar el proyecto.
En medio de este ruido, Roberto De Zerbi intenta sostener una cierta normalidad deportiva. El técnico de Tottenham insiste en que sigue planificando la temporada con Romero en su plantilla. Lo ha dicho y, sobre todo, lo ha trabajado directamente con el jugador.
“Le escribí a Cuti ayer para hacer un plan para cuando vuelva a Londres, pero no por el mercado de fichajes. Ese no es mi trabajo. Sé que hay muchas soluciones en el mercado”, explicó el entrenador esta semana.
Un mensaje doble: calma hacia el vestuario, libertad hacia el club para maniobrar.
Romero regresará a Londres en los próximos días. Su futuro, sin embargo, apunta lejos del norte de la ciudad. Inglaterra parece ya descartada por la negativa frontal a reforzar a Arsenal. Italia y España se reparten ahora las opciones más serias, con Inter y Atlético atentos a cada movimiento.
El reloj del mercado corre. Tottenham ya ha elegido a quién no quiere ver celebrando un corte suyo en el Emirates. Falta por saber en qué estadio europeo rugirá la próxima vez la agresividad defensiva de Cristian Romero.





