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Tottenham y Chelsea: duelo clave en Sydney Super Cup

Tottenham ha cruzado medio mundo para ponerse a tono y, de momento, el balance es sólido. Victoria cómoda por 2-0 ante Auckland FC en Eden Park el pasado fin de semana, empate 1-1 frente a Sydney FC el miércoles y triunfo posterior en los penaltis por 4-2. Resultados que sostienen la confianza, pero no esconden una realidad: Roberto De Zerbi quiere bastante más de su equipo cuando aparezca Chelsea en el horizonte del Sydney Super Cup.

El técnico italiano mantiene al Tottenham invicto en esta pretemporada. A esos dos partidos en Oceanía se suma un 1-0 ante MK Dons en un amistoso a puerta cerrada en Hotspur Way. La racha está ahí, el marcador acompaña, pero el rendimiento aún no alcanza el nivel que exige un choque de alto perfil como el que se viene.

Un Tottenham aún en construcción

El viaje largo, las piernas pesadas, los futbolistas que regresan del Mundial todavía lejos de su pico físico. El contexto no ayuda, y De Zerbi lo sabe. Por eso ha administrado con lupa los minutos de varias de sus piezas clave durante la gira. No se trata solo de ganar en julio o agosto; se trata de llegar vivos y fuertes a mayo.

El enfrentamiento ante Chelsea no será uno más. Será el primer cruce entre ambos clubes fuera del Reino Unido, un detalle simbólico que sube la temperatura de un amistoso que, en realidad, tiene poco de amistoso. Tottenham buscará un rendimiento muy distinto al mostrado ante Sydney FC, donde el equipo dejó la sensación de ir a medio gas durante demasiados tramos del partido.

La cita en el Accor Stadium, dentro del marco del Sydney Super Cup, se presenta también como una puerta de entrada para varios nombres propios que todavía no han visto minutos “Down Under”.

Refuerzos a escena

Micky van de Ven, Dominic Solanke, Destiny Udogie y el nuevo fichaje de 52 millones de libras, Jan Paul van Hecke, aún no han debutado en la gira. Todos estuvieron presentes en el entrenamiento abierto del viernes en el Accor Stadium. Esa imagen, botas puestas y trabajo con el grupo, apunta a una conclusión lógica: De Zerbi prepara su estreno veraniego ante Chelsea.

Para Tottenham, no es un detalle menor. Van de Ven y Udogie pueden cambiar el tono de la zaga, Solanke ofrece una referencia distinta en ataque y Van Hecke llega con el peso de un fichaje grande que debe empezar a justificar pronto, aunque sea en pretemporada. El amistoso puede convertirse en un escaparate perfecto para medir su encaje en el engranaje del técnico italiano.

Mientras algunos se preparan para entrar, otros deberán esperar.

Maddison y Fernandes, protegidos

James Maddison no estará. Tampoco Mateus Fernandes. Y no es una cuestión táctica, sino de protección absoluta. De Zerbi ha sido claro: no piensa correr ni el más mínimo riesgo con la condición física de dos futbolistas llamados a ser determinantes cuando la temporada se ponga seria.

El caso de Maddison es especialmente delicado. Todavía no ha disputado un solo minuto en esta pretemporada y arrastra un golpe del que el club no ha especificado detalles. Su historial reciente obliga a la prudencia: el centrocampista de 29 años se perdió la mayor parte del curso pasado por una rotura del ligamento cruzado anterior sufrida en agosto, precisamente en el último partido de la gira asiática de Tottenham, ante Newcastle.

Regresó a tiempo para disputar los últimos tres encuentros de la campaña, en los que el equipo se jugaba la vida. Tottenham evitó el descenso al Championship en la última jornada, un final de temporada al borde del abismo que todavía pesa en la planificación actual. De Zerbi no está dispuesto a repetir el error de acelerar procesos. Prefiere perderlo ahora que lamentarlo durante el año.

Mateus Fernandes vive una situación distinta, pero la conclusión es la misma: pausa. El mediocampista, fichado este mismo mes desde West Ham por 85 millones de libras, arrancó con fuerza, marcando un gol espectacular en su debut ante MK Dons. El impacto fue inmediato. Sin embargo, el técnico frenó en seco cualquier tentación de exprimirlo: el jugador sufre lo que De Zerbi ha definido como “fatiga en el gemelo” y no volverá a entrenarse con el grupo hasta que el equipo regrese a Londres la próxima semana.

Un ensayo con sabor a algo más

Así llega Tottenham a su cita con Chelsea: invicto, en construcción, con piezas por estrenar y dos figuras importantes envueltas en algodón. No es un título lo que está en juego en el Sydney Super Cup, pero sí algo igual de valioso en estas fechas: señales.

Señales de cómo quiere De Zerbi que juegue su equipo. De quién se gana un sitio en la rotación. De quién responde después de un viaje interminable y quién necesita más tiempo. En un escenario tan lejano al norte de Londres como el Accor Stadium, Tottenham empezará a saber si esta pretemporada es solo un trámite… o el primer paso real hacia un curso que no admite otro final al límite como el del año pasado.