El técnico abre la puerta a Tomori y Camarda en la emergencia
El técnico abre la puerta a Tomori y Camarda en plena emergencia de calendario
La enfermería vuelve a agitar los planes del entrenador. El problema físico de Gabbia, del que todavía no se conocen los plazos de recuperación, obliga a recalcular sobre la marcha justo antes de una racha exigente: cuatro partidos en diez días. El técnico no lo esconde: hay que blindarse ante cualquier imprevisto.
“Tenemos un problema con Gabbia y no sabemos cuánto tiempo estará fuera. Es un poco como lo que nos pasó en verano con Gila”, admite, consciente de que la línea defensiva vuelve a quedar bajo presión. De ahí una decisión clave: recuperar a Fikayo Tomori para la convocatoria.
Tomori, pieza de confianza
El defensa inglés regresa porque el entrenador lo ve listo. No es un gesto simbólico, sino una elección pensada para sostener al equipo en un tramo comprimido del calendario.
“Tomori es un excelente jugador; lo vi entrenando bien. Mi prioridad es siempre el equipo y, en ese momento, sentí que era la mejor decisión traerlo de vuelta a la plantilla”, explica. La frase marca el tono: jerarquía, estado de forma y necesidad competitiva, todo en la misma ecuación.
Con cuatro encuentros en diez días, cada central sano pasa a ser oro. La vuelta de Tomori, en ese contexto, suena menos a simple rotación y más a pieza estratégica.
Camarda, de promesa a recurso real
Arriba, el discurso cambia de registro pero mantiene la misma idea de fondo: usar todo lo que ofrece la plantilla. El técnico no quiere que Camarda siga siendo solo un nombre de futuro. Quiere que sea una opción real.
“Creo que tenemos que darle una oportunidad a Camarda. También podemos jugar con tres delanteros rotando. A veces cambiar las características de nuestros atacantes puede ayudarnos”, detalla. La intención es clara: dinamitar la previsibilidad ofensiva, mezclar perfiles, obligar a los rivales a ajustarse constantemente.
El entrenador lo deja en una frase que define el fútbol moderno: “No existe un solo equipo en el mundo que tenga todas las características perfectas para cada posición durante toda la temporada”. Por eso insiste: “Usaremos a Camarda. Por supuesto, dependerá de los partidos”. No es una promesa vacía, es un aviso de que el joven delantero entra de verdad en la rueda.
Rabiot y Moreira, cartas fuertes para el once
En el centro del campo y las bandas, el abanico se abre todavía más. Rabiot y Moreira se perfilan como posibles titulares, con roles flexibles según el plan de partido.
“Moreira ha tenido dos semanas de entrenamiento. Está mejor preparado que la semana pasada. Es una opción, igual que Rabiot, en dos posiciones. Veremos cuál será nuestro once inicial”, comenta el técnico, que se guarda el dibujo definitivo hasta el último momento.
La idea con Moreira es clara: “Lo veo como un quinto centrocampista/extremo, pero habrá partidos en los que pueda jugar más adelantado o junto a Chukwueze”. Esa versatilidad le permite al entrenador cambiar el sistema sin alterar en exceso los nombres, algo clave cuando el calendario aprieta.
“Tenemos muchos jugadores para rotar”, remata. Y ahí está la clave de todo: entre lesiones, jóvenes que piden paso y veteranos capaces de ocupar varios roles, el reto ya no es solo sobrevivir a cuatro partidos en diez días. El reto es acertar con cada pieza en el momento justo.






