tribunadegol full logo

St Johnstone se enfrenta a un St Mirren en ascenso

Simo Valakari no se deja engañar por el ruido que generan otros. Mientras la conversación en la Premiership gira en torno a los nombres habituales y a la sorpresa de la pasada campaña, Falkirk, el técnico de St Johnstone mira en otra dirección. Hacia Paisley. Hacia un St Mirren que, según él, está “yendo un poco bajo el radar”.

El arranque del equipo de Craig McLeish invita a tomar nota. Victoria por 2-0 en su estreno liguero ante Falkirk, precisamente el conjunto que sacudió la categoría la temporada pasada. Tres triunfos en cuatro partidos de la fase de grupos de la League Cup, 12 goles anotados y billete asegurado para la siguiente ronda en defensa de su título. No son números de equipo discreto. Son números de aspirante serio a incomodar a cualquiera.

El ojo de Valakari sobre St Mirren

Valakari, que acaba de devolver a St Johnstone a la Premiership tras un descenso inmediato al Championship, ha seguido de cerca cada paso de su próximo rival. No habla por cortesía. Habla porque ha estudiado al detalle lo que se cuece en Paisley.

“Estoy muy impresionado”, reconoce el finlandés. Y no se queda en la frase hecha. Recuerda el sufrimiento del St Mirren el curso pasado, salvado en el play-off, obligado a mirarse al espejo y rehacerse. “Tuvieron una temporada muy difícil. Sobrevivieron a través de los play-offs. Han podido trabajar en su juego. Puedo ver lo que intentan hacer”.

Ese trabajo se nota en el perfil de la plantilla. Han llegado futbolistas de buen pie, capaces de asociarse, de manejar los tiempos del partido. Pero, para Valakari, lo clave es que no han perdido la esencia. “Trajeron buenos futbolistas, pero siguen teniendo este, cómo lo llamarías, el viejo ADN del St Mirren: son muy, muy duros. Realmente quieren intimidarte”.

Esa mezcla de oficio y calidad, de colmillo y balón, es la que preocupa —y a la vez motiva— al entrenador de St Johnstone. Un equipo con experiencia en la Premiership, que ahora compite sin el peso de las expectativas. “Nadie esperaba nada de ellos y por eso van un poco bajo el radar”, apunta. Él, en cambio, los ha tenido en el punto de mira desde la pretemporada.

Identidad clara y un aviso en Falkirk

Valakari no habla de oídas. Ha visto los amistosos, ha analizado los patrones, ha detectado una idea reconocible. “Los he estado viendo todo el tiempo. He visto lo que hacen en los partidos de pretemporada, hay una identidad clara de lo que quieren hacer y un buen ejemplo fue el primer partido de liga.”

Ese ejemplo fue la visita a Falkirk. Un desplazamiento incómodo: el césped, el estadio, el ambiente. Nada sencillo para un debut. “Fueron a Falkirk, no es un lugar fácil para ir, la superficie, el estadio, ningún partido fuera de casa en esta liga es fácil.”

Y, sin embargo, el St Mirren se mostró sólido, maduro. Supo cuándo pausar, cuándo acelerar, cuándo atacar el espacio. “Jugaron un partido muy sólido. Fueron capaces, en los momentos adecuados, de mantener la pelota, y en los momentos adecuados fueron muy verticales, con carreras peligrosas a la espalda.”

Ahí está la nueva cara de este St Mirren: no solo resiste, también golpea. Sabe sufrir y sabe elegir el momento para hacer daño. No es un equipo brillante de 90 minutos, es un equipo que entiende el partido.

Un reto duro… y estimulante

En Perth lo tienen claro: el calendario no les da margen para acomodarse tras el ascenso. El siguiente examen es un St Mirren en plena construcción de confianza. “Eso es lo que esperaba de ellos”, admite Valakari. “Y ven ahora esta oportunidad como: ‘ganamos el primer partido, ahora jugamos en casa’, así que están construyendo ahí el impulso.”

St Johnstone se encontrará con un rival que llega lanzado, con la sensación de que el curso puede ser muy distinto al anterior. Un equipo que defiende título en la League Cup, que ha arrancado fuerte en liga y que, por ahora, avanza sin grandes focos sobre su cabeza.

Valakari no se engaña: “Por eso dije que es un reto duro para nosotros, pero es un reto emocionante.”

La Premiership apenas ha comenzado y ya presenta un escenario familiar: gigantes consolidados, recién ascendidos con hambre… y un St Mirren que, mientras todos miran hacia otro lado, empieza a construir algo serio. La pregunta es cuánto tiempo más podrá seguir “bajo el radar” si continúa golpeando así.

St Johnstone se enfrenta a un St Mirren en ascenso