Sevilla busca a Ellyes Skhiri para reforzar su plantilla
El mercado se agota y en Sevilla apenas queda margen para el error. El club andaluz, presionado por el calendario y por una plantilla todavía incompleta, ha activado varios frentes a la vez. El nombre que irrumpe ahora con fuerza es el de Ellyes Skhiri, internacional tunecino del Eintracht Frankfurt, al que en Alemania ya colocan en la rampa de salida.
Según apunta la prensa alemana, Sevilla se ha interesado por la situación del centrocampista, cuyo contrato con el Eintracht expira al final de la próxima temporada. El club alemán, reforzado en la medular con la llegada de Rafael Onyedika, ha decidido prescindir de Skhiri y lo ha apartado del foco competitivo mientras busca una solución antes de que pueda irse libre.
Para Sevilla, la operación encajaría como pieza secundaria dentro de un puzle más amplio. El club negocia también por Giorgi Kochorashvili para el centro del campo, y la llegada de Skhiri se contempla como un complemento a ese movimiento, un refuerzo que aporte trabajo, recorrido y experiencia internacional a una zona que necesita fondo de armario.
La prioridad, sin embargo, sigue estando más arriba. Tal y como recoge el diario español Marca, la dirección deportiva mantiene como objetivo número uno la incorporación de un nueve puro. Las conversaciones para cerrar a Ruben Vargas continúan abiertas, mientras otros nombres circulan en la agenda para reforzar varias posiciones. La delantera, eso sí, marca la hoja de ruta.
El contexto aprieta. La Liga está a la vuelta de la esquina y el margen de maniobra se estrecha. En apenas ocho días, el Ramón Sánchez-Pizjuán abrirá el telón con la visita de Rayo Vallecano, un estreno que el entrenador García Plaza quiere afrontar con el mayor número posible de caras nuevas ya integradas en la dinámica del equipo.
Hasta entonces, cada sesión cuenta. También cada amistoso. El último examen veraniego llega mañana, a las 15:30 horas, en Alemania, frente a Bayer Leverkusen. Será la última fotografía competitiva antes del regreso a Sevilla y del arranque oficial del curso. Un partido que puede servir de termómetro… y quizá de escaparate, mientras en los despachos se acelera por Skhiri, por Kochorashvili y, sobre todo, por ese delantero que todavía falta.
El tiempo corre. La ventana se cierra. Y Sevilla sabe que este verano se juega mucho más que un simple ajuste de plantilla.





