Serdal Adalı aclara sobre el fichaje de Mohamed Salah
En Estambul, el ruido no venía del césped, sino del mercado. El traspaso de Mohamed Salah a Trabzonspor agitó Turquía y, de paso, arrastró a Beşiktaş a una tormenta que su presidente, Serdal Adalı, quiso cortar de raíz. Su mensaje es directo: Beşiktaş no perdió a Salah. Simplemente, nunca lo quiso.
En declaraciones a varios medios turcos, entre ellos el portal del canal A Spor, Adalı desmontó la narrativa de la derrota en los despachos.
“Nosotros no queríamos el fichaje de Mohamed Salah, y esto debe quedar claro para todos. No lo firmamos, pero no porque perdiéramos la operación o no fuéramos capaces de traerlo. Eso no es verdad”, subrayó el dirigente, visiblemente molesto con cómo se había contado la historia.
El malentendido con el técnico y la “guerra” que nunca existió
El presidente apuntó a un origen concreto del ruido: unas palabras de su entrenador, Onder, interpretadas a su juicio de forma interesada.
“El entrenador explicó el asunto de forma clara y respetuosa cuando dijo: ‘En el momento actual’”, recordó Adalı. “Sus palabras se entendieron mal. Podríamos haber anunciado entonces que nos retirábamos de las negociaciones, pero se presentó como si fuéramos parte de la operación y luego viniera otro club a arrebatarnos al jugador. Eso no es cierto y me molesta”.
Ahí está el núcleo de su enfado: la imagen de un Beşiktaş derrotado por Trabzonspor en el mercado. Para Adalı, esa película nunca existió.
“Desde que asumí la responsabilidad, nadie ha sido capaz de arrebatarnos a ningún jugador que quisiéramos fichar”, sentenció. Y añadió un matiz importante, casi diplomático: la relación con Trabzonspor, dice, es buena. No hay guerra fría entre clubes, por mucho que el relato mediático haya querido encenderla.
Plan de fichajes intacto y un nombre propio: Leandro Trossard
Mientras el país discutía sobre Salah, Beşiktaş seguía moviéndose en otra dirección. Adalı insistió en que la planificación deportiva no se ha desviado ni un centímetro.
“Nuestros fichajes van tal y como los planeamos, y nuevos jugadores se unirán a nosotros a partir de la próxima semana. Al final, lo que decide es lo que pasa en el campo. El ruido del mercado dura solo unos días”, apuntó, bajando el volumen del debate con una frase que suena a aviso interno y externo.
Uno de esos nombres es el del belga Leandro Trossard, alrededor del cual surgieron dudas sobre su inscripción federativa. Adalı las despejó de un plumazo.
“No hay ningún problema con la licencia de Trossard, el asunto se resolvió anoche y estamos esperando que lleguen los documentos desde Inglaterra. No estará listo para el primer partido, pero esperamos que pueda participar en el segundo”, explicó.
El mensaje es claro: mientras todos miraban a Salah, Beşiktaş ya tenía su propio foco.
El gesto en la presentación y la presión de la grada
La polémica, sin embargo, no se quedó solo en los despachos. Durante la presentación de Trossard, parte de la afición coreó el nombre de Salah y las cámaras captaron el rostro serio de Adalı. Las redes hicieron el resto.
“Todos hablaron de la expresión de mi cara, pero, sinceramente, en ese momento no escuché lo que los aficionados estaban cantando”, aseguró el presidente. Un intento de desactivar un frame que había alimentado la idea de frustración y derrota.
Adalı sabe que, en la era de la imagen congelada y el vídeo recortado, un gesto dura más que un comunicado. Por eso quiso ir hasta el final en su versión.
“Nunca estuvo en nuestros planes”
La última frase del presidente no deja lugar a interpretaciones. Para él, el caso Salah no es una operación fallida, sino un camino que Beşiktaş jamás quiso recorrer.
“Se dijo mucho basándose en mis expresiones faciales, como si hubiéramos perdido el fichaje, pero su llegada no formaba parte de nuestros planes”, remarcó. Y dejó caer un detalle significativo: “El agente del jugador hizo cosas a las que no estábamos acostumbrados, y creo que al final todo salió como debía salir”.
Adalı confía en que el tiempo coloque cada pieza en su sitio: “A medida que pase el tiempo, la imagen se aclarará y todos entenderán por qué este fichaje no se concretó”.
Mientras Salah se prepara para vestir los colores de Trabzonspor y el país debate quién ganó y quién perdió en esta batalla simbólica, Beşiktaş mira hacia otro lado: al vestuario que quiere construir y a un calendario que no espera. La respuesta definitiva no estará en las ruedas de prensa, sino en la clasificación.





