Samu Costa: el fichaje clave para el equilibrio de Al-Nassr
Al-Nassr ya ha elegido a su nuevo obrero para el centro del campo. Samu Costa, mediocentro de Real Mallorca, está a un paso de aterrizar en Riad tras el acuerdo entre el club saudí y la entidad balear por unos nueve millones de euros, según informan diversos medios. No es un fichaje de cartel estridente. Es un fichaje de estructura.
Y ahí es donde entra la voz autorizada de quien le ve cada semana en España.
Un mediocentro hecho en la trinchera
El técnico español David Martínez, en declaraciones al canal “Al-Arabiya”, dibujó con precisión el perfil del portugués: un futbolista forjado en un contexto de sufrimiento constante.
“Conozco muy bien a Samu Costa, juega en el Real Mallorca, un club que siempre lucha por evitar el descenso a Segunda División”, recordó Martínez. No es un detalle menor. Vivir en la zona baja obliga a competir cada balón, a no regalar un metro, a pensar antes que el rival.
Desde ahí se entiende lo que puede aportar a un vestuario plagado de talento ofensivo como el de Al-Nassr.
Fuerza, orden y lectura del juego
Martínez fue directo al grano: Samu Costa no llega para adornar, llega para sostener.
“Sumará fuerza al equipo, además de equilibrio en el apartado defensivo, porque es un jugador tácticamente muy fino y suele leer muy bien los partidos”, explicó. En un fútbol cada vez más acelerado, tener a alguien que frene el caos y elija bien es oro.
No es un virtuoso del balón. No vive del regate ni del pase imposible. Lo dijo sin rodeos el propio técnico: “No es un jugador dotado técnicamente, pero toma muchas buenas decisiones durante los partidos”. Y en un equipo que quiere atacar constantemente, el que decide bien a la espalda de las estrellas marca la diferencia entre un festival ofensivo y un desorden permanente.
Samu Costa, además, tiende a protegerse. Prefiere jugar en campo propio antes que instalarse en campo rival. Una elección que encaja con la idea de un mediocentro ancla: corta, ordena, ofrece línea de pase sencilla y permite que los demás se suelten.
El engranaje silencioso para el plan de Postecoglou
Con Ange Postecoglou en el banquillo, la hoja de ruta es clara: fútbol ofensivo, muchos pases cortos, circulación rápida y dominio territorial. Al-Nassr quiere vivir en campo contrario.
“Con Postecoglou, Al-Nassr jugará un fútbol de ataque e intentará dominar los partidos a través de pases cortos y moviendo la pelota hacia adelante para jugar en campo rival”, detalló Martínez.
Ahí Samu Costa se convierte en una pieza moldeable. Puede actuar como mediocentro clásico, puede adaptarse a otras zonas del mediocampo según quién le acompañe y, cuando el equipo construya desde atrás, incluso incrustarse entre los dos centrales para iniciar la jugada con limpieza.
Es ese tipo de jugador que no sale en todos los resúmenes, pero sin el cual el plan se tambalea. “Siempre mantiene el ritmo de los partidos, lo que ayudará muchísimo a los delanteros, y por eso su papel será esencial para lograr equilibrio en la defensa del equipo”, subrayó el entrenador español.
Marcar el tempo, dar pausa cuando el partido se rompe, acelerar cuando el rival se hunde. No es brillante, es imprescindible.
El puente con Cristiano
En un vestuario dominado por la figura de Cristiano Ronaldo, cualquier nuevo fichaje se mide también por su capacidad para integrarse rápido y entender jerarquías y ritmos internos. En ese punto, Martínez ve una ventaja clara.
“Desde mi punto de vista, un entrenador siempre quiere jugadores que se conozcan entre sí, porque el periodo de adaptación es más corto, y esa relación será beneficiosa para el club”, apuntó, en referencia al vínculo portugués entre Samu Costa y el capitán de Al-Nassr.
La sintonía con Cristiano no se mide solo en idioma. Se mide en mentalidad. En aceptar un rol secundario, en trabajar para que las estrellas reciban el balón en las mejores condiciones posibles. “Samu Costa puede crear equilibrio, y estoy seguro de que Cristiano Ronaldo le recibirá muy bien, y eso será beneficioso para Al-Nassr”, remató Martínez.
Al-Nassr no ficha un foco mediático. Ficha un estabilizador. Un jugador de decisiones, de orden, de desgaste. Si el proyecto de Postecoglou quiere despegar de verdad, quizá la clave no esté en quien marca los goles, sino en quien, como Samu Costa, evita que el equipo se descomponga cada vez que los pierde.






