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Said El Mala, el velocista ideal para el proyecto de Klopp

En Colonia no solo se habló del 1-1 ante Werder Bremen. A un lado del césped, mientras el ruido del RheinEnergieStadion se apagaba poco a poco, Lothar Matthäus ponía un nombre propio en el centro del nuevo ciclo de la selección alemana: Said El Mala.

“Es definitivamente un jugador para Jürgen Klopp. También habría sido un jugador para Julian Nagelsmann”, afirmó el mito alemán en Sky, sin rodeos.

La gran ausencia de Nagelsmann

Nagelsmann fue quien le abrió por primera vez la puerta de la absoluta, convocándolo en noviembre de 2025 tras su ascenso fulgurante en el 1. FC Köln. El Mala, internacional sub-21 (siete partidos, un gol), parecía entonces listo para el siguiente paso.

Ese salto nunca llegó.

No debutó. Y, contra todo pronóstico, se quedó fuera de la lista para la fase final del Mundial. La sorpresa fue mayor cuando, tras la grave lesión del atacante Lennart Karl (18, Bayern Munich) en la preparación del torneo, el seleccionador tampoco recurrió a él: el elegido como sustituto fue Assan Ouedraogo (20, RB Leipzig).

Matthäus no compra que hubiera un motivo estrictamente deportivo detrás de esa decisión: “Quizá no lo llevó porque habría habido demasiado revuelo alrededor de él. Pero eso es exactamente lo que necesitamos. Un jugador como él, con esa velocidad, explota sus virtudes. Tiene cualidades que necesitas para estar en lo más alto”.

Un verano turbulento, un inicio encendido

El Mala llega a este punto tras un verano agitado. Sonó un traspaso a FC Brentford, se habló de interés de Borussia Dortmund y, cuando muchos lo veían ya con otra camiseta, llegó la renovación sorpresa con el Köln.

Respuesta en el campo: gol en la primera jornada ante Hoffenheim (2-1) y sensación de desborde constante cuando encara.

La inercia se cortó brevemente. Una enfermedad lo dejó fuera en la dura derrota ante Stuttgart (1-4). Frente a Werder Bremen arrancó en el banquillo, tocado físicamente, y solo pudo entrar en el último cuarto de hora. Suficiente para que el estadio se levantara cada vez que aceleraba.

El entrenador del Köln, Rene Wagner (38), ve clara la hoja de ruta hacia el DFB: “Ya ha estado en dinámica de la selección. Todavía no ha habido ningún intercambio. Said ahora quiere rendir para presentarse. Por desgracia hoy desde el banquillo, pero tenemos una gran esperanza de que nos dé mucha energía”.

El goleador del equipo, Linton Maina (27), lo resumió con una imagen perfecta: al menos “todavía sale un cohete desde el banquillo” cuando entra El Mala.

Con el empate ante Werder, el Köln se coloca 11º con cuatro puntos. Antes del primer parón de selecciones, aún le espera una salida complicada al campo de Hamburger SV. Y después, la gran incógnita: ¿tendrá que hacer la maleta también para concentrarse con la absoluta?

La respuesta llegará el jueves, cuando se anuncie la primera lista de Klopp.

Klopp abre la banda… y la puerta a El Mala

Según información de Sky, Klopp quiere apostar por El Mala desde el principio. El nuevo seleccionador ve un potencial enorme en el jugador del Köln y planea confiar en él desde el arranque de su etapa.

En su presentación a finales de julio ya había dejado muy claro el tipo de futbolista que busca. Abrió la puerta de par en par a caras nuevas y subrayó el papel clave de los extremos en su idea de juego: “Porque cualquier rival puede hacer el campo muy estrecho. La única ventaja que tienes es por un breve momento en banda. Los mediapuntas de la era moderna están en banda”, explicó.

Si se mira solo el arsenal ofensivo, El Mala encaja como un guante en el libreto de Klopp: velocidad pura, regate agresivo, conducción directa hacia portería. El tipo de jugador que rompe defensas cuando parece que no hay espacio. El matiz decisivo estará en lo otro, en lo que Klopp no negocia: su trabajo en el gegenpressing, su capacidad para morder tras pérdida y sostener la intensidad durante 90 minutos.

Un calendario exigente, un escaparate perfecto

El contexto deportivo invita al riesgo. Alemania se estrena en la Nations League el 24 de septiembre ante Países Bajos en Ámsterdam. Tres días después, Klopp dirigirá su primer partido en casa, en Augsburgo, contra Grecia (27 de septiembre). Luego llegarán Serbia (1 de octubre, Múnich) y de nuevo Grecia (4 de octubre, Salónica).

Cuatro partidos en once días. Rotaciones obligatorias. Minutos para los que se atrevan a romper el guion.

Ahí es donde la figura de El Mala cobra aún más sentido. Un extremo joven, ya probado en la Bundesliga, con un verano de ruido a sus espaldas y una velocidad que incluso una leyenda como Matthäus señala como diferencial.

Nagelsmann dejó pasar esa bala. Klopp, según todas las señales, se prepara para apretar el gatillo.

La cuestión ya no es si El Mala está hecho para el fútbol de Klopp. La cuestión es otra: ¿está Alemania preparada para asumir el vértigo que trae un jugador así cuando por fin se le suelta la correa?