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Roony Bardghji sufre rotura de ligamento en Barcelona

El lunes empezó como un día más en la Ciudad Deportiva. Una sesión de trabajo, un grupo pendiente de ajustar piezas antes del inicio de la temporada y un joven extremo, Roony Bardghji, intentando ganarse un sitio, aunque fuera con una salida temporal. Bastó una acción en el entrenamiento para cambiarlo todo.

Las primeras sensaciones ya encendieron las alarmas en el cuerpo técnico. Y las pruebas han confirmado el peor escenario. Según informa Fabrizio Romano, Roony Bardghji sufre una rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla y estará de baja entre seis y siete meses, a la espera de que se someta a cirugía. Barcelona tiene previsto hacer oficial el parte médico en breve, pero el diagnóstico ya marca la temporada del futbolista.

Roony Bardghji sufre una rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla y estará de baja entre seis y siete meses.

Para el club es un golpe deportivo. Para el jugador, es un golpe emocional todavía más duro.

Porque esta película ya la ha vivido. Hace apenas dos años, cuando despuntaba en Copenhagen, el sueco también se rompió el ligamento cruzado. Entonces estuvo diez meses fuera de los terrenos de juego. Diez meses de gimnasio, soledad, dudas y trabajo silencioso hasta volver a pisar el césped. Ahora, con solo 18 años, se ve obligado a iniciar de nuevo el mismo camino.

El momento no podía ser más cruel. Roony Bardghji estaba en conversaciones avanzadas para salir cedido desde Barcelona y sumar los minutos que difícilmente iba a encontrar de inmediato en el primer equipo. Era el paso lógico en su progresión: un préstamo para competir cada semana, regresar con colmillo y reclamar un sitio. La lesión corta de raíz ese plan.

Para Barcelona, la baja de Roony no altera solo la planificación de mercado, también afecta a la gestión de un talento en el que se confía a medio plazo. El club pierde margen de maniobra con una de sus apuestas jóvenes y se ve obligado a reordenar su hoja de ruta con él: recuperación larga, paciencia y un retorno que ya apunta a la parte final de la temporada, si todo va bien.

Para el jugador, la batalla vuelve a ser doble: física y mental. Superó una vez una rotura de cruzado; sabe lo que le espera, desde la camilla del quirófano hasta el primer sprint sin miedo. Esa experiencia puede ser un recurso, pero también un peso. No es lo mismo afrontar tu primera gran lesión que mirar atrás y recordar cuánto costó la anterior.

En un vestuario que ha visto de cerca lesiones graves en los últimos años, el caso de Roony Bardghji se suma a una lista que Barcelona habría preferido no engordar. El talento está ahí. El tiempo, de nuevo, se detiene. Y la gran incógnita ya no es si encontrará una cesión adecuada, sino cómo volverá un futbolista que, a su edad, ya ha tenido que aprender que la carrera puede cambiar en un giro de rodilla.