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Rodri, el fichaje que desafía a Florentino y el nuevo Madrid

El club que se autoproclama “el más grande del mundo” no se permite ver pasar a los mejores futbolistas sin, al menos, asomarse a la puja. Real Madrid lleva años construyendo esa imagen. Así que las informaciones que le vinculan con Rodri, cerebro del Manchester City y elegido mejor jugador del torneo tras el triunfo de España en el último Mundial, no sorprenden a nadie en Chamartín.

Ese premio fue la chispa. Obligó al Madrid a mirar de frente un escenario que, hasta hace unos meses, parecía ciencia ficción. Otra cosa es que fichar a un mediocentro de 30 años, recién operado de la espalda, sea realmente una buena idea deportiva y económica.

Florentino, la promesa del megafichaje y una realidad más gris

Buena parte del debate en el club blanco, en torno a Rodri y a otros dos nombres de la Bundesliga —Michael Olise (Bayern Munich) y Yan Diomande (RB Leipzig)—, vuelve a conducir a la misma oficina: la de Florentino Pérez.

A comienzos de junio, el presidente aún estaba metido en una campaña electoral intensa frente al aspirante Enrique Riquelme. Ganó con holgura, reforzó su poder y, en plena euforia, lanzó el mensaje que encendió a la grada: este verano habría un fichaje de 150 millones de euros. Un golpe de efecto. Un “galáctico” de los de antes.

“La oferta es para un jugador del calibre de Cristiano Ronaldo o Kaká”, proclamó. La frase corrió como la pólvora. El desenlace, mucho menos glamuroso: ese dinero, según trascendió, estaba destinado a Julian Alvarez, de Atlético de Madrid. La respuesta del vecino fue seca y rápida. No hay trato. Y más de uno en la ciudad se preguntó si la propuesta iba en serio o era solo un gesto de campaña.

El mercado siguió su curso. Volvió José Mourinho, el técnico que ya ganó títulos en el Santiago Bernabéu, pero que en su primer ciclo salió marcado por su pulso perdido con el Barcelona de Pep Guardiola. El regreso del portugués alimentó la nostalgia, no tanto la sensación de revolución.

El gran fichaje, ese que debía cambiar el ánimo tras dos temporadas en blanco, no llegó.

Fichajes útiles, pero sin póster

Real Madrid sí se movió. Pagó unos 75 millones por dos laterales, Marc Cucurella (Chelsea) y Denzel Dumfries (Inter Milan). Reforzó el centro de la defensa con Ibrahima Konaté (Liverpool), a coste cero. Y añadió talento y experiencia con Bernardo Silva (Manchester City), también libre y, con 31 años, incluso mayor que Rodri.

Plantilla más profunda, más variantes, más fondo de armario. Pero nada que justifique aquel discurso del “megatransfer”. Nada que obligue al rival a mirar al palco.

Un movimiento por Rodri sí cambiaría el relato de golpe.

Rodri, el mediocentro que lo ordena todo

La calidad de Rodri, incluso tras una rotura del ligamento cruzado anterior en 2024, es el gran argumento a favor de la operación. En el Mundial de Estados Unidos, Canadá y México volvió a demostrar que está en la élite absoluta del fútbol de selecciones y de clubes.

Según información de Sky Sport, Manchester City le ha puesto sobre la mesa una renovación más allá de 2027, año en que expira su contrato actual. No hay acuerdo todavía. El mismo medio apunta que Real Madrid le ofrece un vínculo hasta 2030 y prepara una propuesta de traspaso de entre 50 y 60 millones de euros.

Otras versiones, sin embargo, enfrían el asunto. El diario AS, citando fuentes internas del club blanco, sostiene que el supuesto interés por Rodri se ha sobredimensionado a raíz del éxito de España en el Mundial. Un fenómeno cíclico: el torneo corona a un jugador y su nombre aparece de inmediato en la órbita del Bernabéu.

El encaje, eso sí, sería profundo. Rodri llegaría para ocupar un rol que el Madrid no ha vuelto a cubrir desde la marcha de Toni Kroos y Luka Modric: el del director de orquesta.

Con Rodri se compra posesión. Se compra control. El mediocentro que decide cuándo acelerar y cuándo dormir el partido, el primer pase de casi todos los ataques. Justo lo contrario de la deriva reciente del equipo, que desde Carlo Ancelotti se había acostumbrado a vivir cómodo sin balón, replegar y matar a la contra con la velocidad de Vinicius Junior y Kylian Mbappé.

Mourinho tendría que girar su libreto.

¿Encaja en el Madrid de Mourinho?

Ahí aparece la primera gran duda. No es solo cuánto cuesta Rodri. Es qué Madrid quiere construir Mourinho.

Una operación que puede acercarse a los 100 millones de euros por un futbolista de 30 años abre un debate inevitable. Este verano, el español ha mostrado que aún tiene varios años al máximo nivel y que, por impacto inmediato, puede justificar ese desembolso. Pero el técnico portugués nunca se ha caracterizado por un culto obsesivo al balón. Sus mejores equipos mezclaban presión, agresividad, transiciones rápidas y una estructura muy marcada.

Rodri obliga a pensar el equipo desde él. A darle las llaves del juego.

El propio jugador, pese a su pasado en Atlético de Madrid, nunca ha cerrado la puerta a vestir de blanco. En primavera dejó una frase que resonó fuerte en la capital: “El hecho de haber jugado en el Atlético no me impide jugar en el Real. Hay otros jugadores que han hecho ese camino”. Suficiente para disparar las especulaciones sobre su regreso a LaLiga.

Operado de la espalda, futuro abierto

El último capítulo lo ha escrito el parte médico. La semana pasada, Manchester City anunció que Rodri debía pasar por el quirófano de forma inmediata para operarse de la espalda y quedaba de baja por tiempo indefinido.

“Tendrá la operación el lunes. Luego necesita vacaciones, descansar y recuperarse. Y después volverá con nosotros”, explicó su entrenador, Enzo Maresca. Un día después, el club comunicó que la intervención había sido un éxito y le deseó una pronta recuperación.

Ni siquiera eso ha espantado a los pretendientes. Según RMC, Paris Saint-Germain también ha entrado en la carrera por Rodri, pese a contar ya con un centro del campo de enorme nivel con Vitinha, Fabián Ruiz y Joao Neves. Sus dos Champions League consecutivas avalan la competitividad de ese bloque.

Tras siete años en Inglaterra, el mediocentro preferiría regresar a España. Convencerle para volver a su país no parece el mayor obstáculo. La resistencia, en todo caso, estaba en Manchester.

Estaba.

Medios como Marca apuntan a un cambio de postura en el City. El club, que valora a Rodri como una pieza capital, habría asumido que, si el jugador decide marcharse, aceptará su salida. Una cesión, más que una rendición: el reconocimiento de que retener a un líder a disgusto puede ser más caro que traspasarlo.

La promesa de Florentino y el golpe que falta

En este tablero, Florentino Pérez juega con ventaja en un terreno que domina como pocos: el económico. Cuando quiere algo, suele encontrar la forma de hacerlo posible.

Y, sobre todo, arrastra una promesa. A los socios, al vestuario, al nuevo entrenador. Un gran fichaje para cambiar el paso tras dos años sin títulos.

Rodri no es Cristiano ni Kaká. No vende camisetas como Mbappé ni llena vídeos de highlights con regates imposibles. Pero puede ofrecer algo que el nuevo Madrid aún no ha encontrado: un eje. Un punto fijo alrededor del cual giren las estrellas.

La cuestión es sencilla y brutal al mismo tiempo: ¿está dispuesto el club que presume de ser el más grande a construir su próximo proyecto alrededor de un mediocentro de 30 años recién operado, o seguirá esperando al “galáctico” perfecto mientras el mercado se mueve sin él?