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Raphinha brilla con triplete en goleada del Barça sobre Racing

El marcador lo dice todo: 7-2. Pero la noche en Barcelona tuvo nombre propio. Raphinha. El brasileño firmó un triplete, llevó su cuenta liguera a nueve tantos en seis jornadas y volvió a encender un ataque que hoy mismo parece incontrolable.

Seis partidos, seis victorias en Liga. Y un patrón que se repite: el Barça no solo gana, arrolla.

Un líder con hambre

El equipo de Hansi Flick volvió a salir desatado. Racing Santander aguantó lo que pudo, pero la avalancha azulgrana cayó pronto y sin pausa. Raphinha marcó tres, Gabriel Jesus y João Cancelo se sumaron a la fiesta y un gol en propia puerta de Asier Villalibre terminó de hundir al conjunto visitante.

Maguette Gueye y Yassir Zabiri maquillaron el resultado para el Racing, aprovechando uno de los pocos desajustes de la noche local y, sobre todo, un error clamoroso en la portería azulgrana.

Con este nuevo festival, el vigente campeón de La Liga mantiene un dato que asusta: ha anotado al menos cinco goles en cinco de sus siete partidos oficiales del curso. La única excepción, un 2-0 “modesto” ante Athletic Bilbao.

Raphinha, imparable

El momento de forma de Raphinha roza lo descomunal. Ha visto puerta en todos los encuentros de la temporada salvo en uno. Con el hat-trick, se consolida como máximo goleador de la Liga y como la gran referencia ofensiva de un equipo que ya vivía rodeado de talento.

Cada vez que el brasileño recibe cerca del área, el ambiente cambia. Hay expectación. Hay sensación de peligro inmediato. Y los números lo respaldan: nueve goles en seis partidos de Liga, una producción que sostiene buena parte del arranque perfecto del Barça.

La montaña rusa de Lamine Yamal

La otra gran historia de la noche fue Lamine Yamal. Su partido fue una mezcla de frustración y recompensa tardía. Primero vio cómo le anulaban un gol por fuera de juego. Luego falló un penalti. Más tarde estrelló un disparo en el poste. Parecía una de esas noches en las que el balón se niega a entrar.

Hasta que, ya en el tramo final, encontró por fin el premio. Su tanto cerró la goleada y desató el alivio personal de un joven que, pese a todo, nunca dejó de pedir la pelota ni de encarar. Un detalle más de carácter en un futbolista que juega como si llevara años en la élite.

Un Barça desatado… y un susto en la portería

El dominio del equipo de Flick no se limita a La Liga. El Barça ha aplastado también a Elche, Rayo Vallecano y Valencia en el campeonato doméstico, y a Feyenoord en la Champions League. El balance global impresiona: 33 goles a favor y solo 7 en contra en siete partidos oficiales.

La única nota preocupante llegó en la portería. Joan García tuvo que ser sustituido al descanso por una aparente lesión. Entró Wojciech Szczesny y, en una acción que dio vida momentánea al Racing, se complicó él solo. Intentó controlar el balón dentro del área, lo perdió y el regalo acabó en gol visitante. Un error grosero en una noche que, por lo demás, había sido plácida para los azulgrana.

Golpe en la lucha por el título

Con este resultado, el Barça mantiene su ventaja de tres puntos al frente de la clasificación sobre Real Madrid, que ganó en el campo de Elche el martes. La diferencia, hoy por hoy, está en la pegada y en la sensación de superioridad ofensiva que desprende el bloque de Flick.

El calendario apenas empieza a apretarse, pero el mensaje es claro: este Barça no solo quiere defender el título, quiere imponer un ritmo que obligue a todos los demás a correr detrás. La pregunta es sencilla y empieza a sobrevolar la Liga: ¿quién es capaz de frenar a un equipo que ha hecho de la goleada su rutina?