PSV refuerza su plantilla con Sano y Kostic
En Eindhoven se respiraba día grande de mercado. Antes de que sonara el mediodía, PSV ya tenía desfilando por la ciudad deportiva a dos futbolistas llamados a cambiarle la cara al equipo de Peter Bosz: Kodai Sano y Filip Kostic.
El periodista especializado en fichajes Mounir Boualin, presente en la ciudad este miércoles, captó las imágenes que despejan casi todas las dudas. Cuando un jugador aparece por Anna TopSupport, el centro médico donde PSV realiza las revisiones previas a cualquier firma, el desenlace suele ser uno solo.
A las 10:00 de la mañana, puntual, apareció Kodai Sano. Veintidós años, procedente de NEC, y un traspaso que ronda los 15 millones de euros. Una apuesta fuerte, casi un manifiesto: PSV no solo piensa en el presente, también blinda su futuro con uno de los talentos más interesantes de la liga.
Dos horas después, el turno fue para Filip Kostic. Un perfil muy distinto, pero igual de significativo. Treinta y tres años, experiencia a raudales en grandes escenarios europeos y un mes como agente libre tras finalizar su contrato con Juventus. Un zurdo de banda, especialista en centros y en trabajo sin balón, que llega sin coste de traspaso pero con un peso específico evidente en el vestuario.
Para Bosz, la jornada roza la perfección. Dos refuerzos de nivel alto para la VriendenLoterij Eredivisie, en posiciones clave y con perfiles complementarios: juventud y proyección por un lado, oficio y jerarquía por el otro. El tipo de equilibrio que buscan todos los técnicos cuando se abre la ventana de fichajes.
No es un movimiento aislado. PSV ya había enseñado músculo en este mercado con la llegada de Sven Mijnans desde AZ por 13 millones de euros. El director técnico Earnest Stewart marca así una línea clara: inversión decidida en jugadores contrastados dentro de la liga para sostener el proyecto en el Philips Stadion.
Con Sano camino de vestirse de rojo y blanco y Kostic a punto de seguir el mismo camino, la pregunta ya no es si PSV se refuerza bien. La cuestión, a partir de ahora, es hasta dónde puede llevar este bloque una política de fichajes tan ambiciosa.






