PSG presiona a Liverpool: precio de Barcola genera preocupación
Liverpool ha pasado de la planificación a la urgencia en cuestión de días. La salida de Mohamed Salah rumbo a Trabzonspor como agente libre ha dejado un agujero gigantesco en el ataque y, con el cierre del mercado a la vuelta de la esquina, cada movimiento cuenta. Y cada millón, también.
En ese contexto aparece Bradley Barcola. A sus 23 años, el francés se ha convertido en el objetivo prioritario para reforzar la banda. Pero hay un problema. Uno muy grande: Paris Saint-Germain ha fijado el precio en 145 millones de libras. Una cifra que no solo condiciona la operación, sino que, directamente, la pone al borde de lo imposible.
Owen, atónito con la cifra
Michael Owen no se mordió la lengua al analizar la situación en declaraciones al ECHO. El exdelantero de los Reds no puede creer las cantidades que se manejan por el atacante del PSG.
“Suena extorsivo, ¿no? Para alguien que no está probado en la Premier League”, apuntó. “Obviamente ha jugado al máximo nivel, pero en algún momento tienes que decir que no, ¿no? Si llega a 145 millones de libras… es una cifra que hace que se te salten los ojos”.
Para Owen, el campeón francés está jugando con algo evidente: la necesidad de Liverpool. Todo el mundo sabe que el club de Anfield busca un sustituto de Salah, y eso convierte cada negociación en un terreno minado. El margen para regatear se reduce. El riesgo de pagar de más, se dispara.
“El problema es que todo el mundo sabe que estás desesperado por un jugador de primer nivel, así que vas a tener que pagar una barbaridad. Puede que sea lo que tengas que hacer. Pero suena extorsivo, ¿no? 145 millones de libras, esa es la cifra de la que se habla”, insistió.
Un plan que se ha caído
Owen recordó, además, que su primera opción para reemplazar a Salah ni siquiera vestía la camiseta del PSG.
“Lo dije hace un par de meses: si yo fuera Liverpool, iría a por Jared Bowen de West Ham para reemplazar a Salah. Me parecía que tenía mucho sentido”, explicó. Ese plan, sin embargo, ya no está sobre la mesa. “Obviamente, eso ya no parece posible”.
Con Bowen fuera de alcance, el foco se ha estrechado. Barcola aparece como el nombre disponible y con calidad suficiente para entrar directamente en la rotación ofensiva. Pero el peaje que marca PSG obliga a Liverpool a una reflexión profunda: ¿hasta dónde puede —o debe— llegar para cerrar este fichaje?
El vacío que deja Salah
El contexto no ayuda a la prudencia. Salah no era solo un extremo. Era una era. Nueve años, 442 partidos, 257 goles, 123 asistencias. Dos Premier League. Una Champions League. Un jugador que definió un ciclo y que convirtió la banda derecha de Anfield en territorio propio.
Reemplazar ese volumen de producción y ese peso competitivo no es una tarea normal de mercado. Es una reconstrucción. Y Liverpool llega a ese punto con menos recursos en las bandas que en los tiempos dorados de Salah, Sadio Mané y Luis Díaz.
“Antes eran Salah, Mané y Díaz”, recordó Owen. “Ha habido tantos grandes extremos en Liverpool a lo largo de los años. Y ahora da la sensación de que hay una escasez de ese tipo de jugadores en el club”.
La frase golpea en un punto sensible. Porque ya no se trata solo de encontrar “el sustituto de Salah”, sino de reconstruir un perfil de plantilla que se ha ido adelgazando por los costados.
¿Uno… o dos fichajes?
La conclusión de Owen es tan sencilla como inquietante para la secretaría técnica de Liverpool.
“Probablemente necesiten dos. Desde luego necesitan uno”, afirmó. El diagnóstico es claro: un solo fichaje no basta para devolver al equipo a la abundancia ofensiva que tuvo en los mejores años de Jürgen Klopp.
Barcola encaja en el retrato robot: joven, con talento, acostumbrado a la exigencia de un gran club y aparentemente disponible. “Parece uno que está disponible, que tiene calidad. Y da la sensación de que donde hay humo, hay fuego. Parece que están interesados”, añadió Owen.
Ahí está el nudo de la historia: el interés existe, la necesidad es evidente, el jugador encaja. Pero el precio lo condiciona todo. PSG sabe que tiene la sartén por el mango. Liverpool sabe que no puede fallar en este movimiento. Y el reloj del mercado no se detiene.
En Anfield, la pregunta ya no es solo si Barcola es el hombre adecuado para iniciar la vida después de Salah. La verdadera cuestión es otra: ¿hasta qué punto está dispuesto el club a romper sus propios límites para no quedarse atrás en la carrera por seguir compitiendo con la élite?






