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Primer tropiezo del Madrid de Mourinho: Betis derrota al equipo

La noche que parecía hecha para seguir alimentando el pleno de victorias de Real Madrid y Paris Saint-Germain terminó convertida en aviso. Ambos encajaron su primera derrota liguera de la temporada. Y lo hicieron con el mismo sabor amargo: ventaja desperdiciada en Francia, penalti fallado en España en el último suspiro.

El Betis tumba la racha blanca

En el Villamarín, el equipo de José Mourinho se estrelló contra un Real Betis intenso, ordenado y, sobre todo, letal cuando olió sangre. El 1-0 final supone la primera derrota del técnico portugués desde su regreso al banquillo blanco y corta de golpe una serie de tres triunfos consecutivos en LaLiga.

El golpe llegó con firma inesperada. Troy Parrott, recién llegado y con ganas de hacerse un nombre, apareció donde duele. El delantero irlandés cazó un balón suelto tras una gran intervención de Thibaut Courtois, que había desviado un potente cabezazo de un compañero de Parrott. El guardameta belga hizo lo más difícil; el rebote, sin embargo, cayó en el lugar exacto para que el atacante del Betis empujara el gol que encendió el estadio.

El Madrid, grogui por momentos, tardó en reaccionar. Le costó generar ocasiones claras, le faltó filo en los metros finales y se topó una y otra vez con un Betis solidario, que se vació en cada duelo.

El penalti que lo cambió todo… y que no entró

Cuando el empate ya parecía una quimera, apareció Vinícius Júnior. En tiempo añadido, el brasileño encaró en el área, recortó y fue derribado por Natan. El colegiado no dudó: penalti. Era el minuto 95. La última bala.

Kylian Mbappé tomó el balón. Silencio denso. El francés, acostumbrado a decidir partidos grandes, se plantó frente a Álvaro Vallés con todo el peso del resultado sobre sus botas. Disparo raso, potente… y el portero del Betis adivinó la intención. Vallés se lanzó y bloqueó el lanzamiento, coronando una actuación sobresaliente bajo palos.

El estadio estalló. El Madrid se quedó congelado. Esa acción resumió la noche: cuando por fin encontró la puerta de salida, se la cerraron de golpe.

El conjunto blanco, que había arrancado el curso con tres victorias seguidas en LaLiga, se topa ahora con su primer muro. El plan de Mourinho había funcionado hasta hoy. La cuestión, desde este tropiezo en Sevilla, es clara: ¿cómo responderá su equipo la próxima vez que el partido vuelva a decidirse en el minuto 95?