La pretemporada de la Premier League: promesas y desafíos
No hay fórmula infalible para adivinar qué traerá la Premier League 2026-27. El campeonato que vio a Arsenal arrebatarle el título a Manchester City y a Tottenham Hotspur coquetear peligrosamente con el descenso vuelve a empezar casi desde cero: nueve clubes estrenan entrenador —incluidos City y Spurs— y el mercado ha agitado plantillas enteras. En medio de ese caos, la pretemporada funciona como un espejo deformado: no predice, pero insinúa.
Entre amistosos, giras y minutos repartidos, ya se dibujan ganadores y perdedores de este verano.
Wonderkids que piden paso: Dowman, Ngumoha, Madjo
La pretemporada no sería pretemporada sin un puñado de adolescentes convertidos en tema de conversación nacional.
Max Dowman, 16 años, ya sabe lo que es estar en ese foco. El extremo de Arsenal fue nominado al premio PFA al Joven Jugador de la Temporada pese a haber sido titular solo una vez en la Premier. Aún estaba terminando sus primeros exámenes escolares cuando se coló entre los grandes. Este verano ha vuelto a encender la ilusión: brilló en el 4-1 ante Girona, con un gol y una asistencia, dejando la sensación de que el salto definitivo podría estar cerca. O no. El año pasado también dejó destellos en amistosos en Asia frente a AC Milan y Newcastle United, y sus minutos oficiales siguieron siendo contados. El talento está, la puerta todavía no del todo.
En Liverpool, el murmullo lleva otro nombre: Rio Ngumoha. El extremo de 17 años cerró la pasada campaña con una afición pidiendo más protagonismo y ha respondido con una pretemporada muy seria. Titular en tres de los cuatro amistosos hasta ahora —ayudado por el regreso tardío de Cody Gakpo tras el Mundial—, ha aprovechado cada oportunidad. Su momento más contundente: el gol del triunfo en el 1-0 ante Wrexham en la gira por Estados Unidos. Es directo, atrevido, y en un equipo en transición bajo Andoni Iraola, su perfil encaja con el nuevo aire.
Y luego está Brian Madjo, el adolescente más letal del verano. Aston Villa lo fichó de Metz por 10 millones de libras el mismo día que cumplió 17 años, en enero. Medio año después, ya se habla de “irrupción”. Cuatro goles en pretemporada: doblete ante Walsall, otro tanto frente a Real Sociedad y uno más contra un combinado Indonesia League All Stars. Todo eso antes de subirse al escenario europeo: en la Supercopa de la UEFA en Salzburgo marcó el único gol de Villa en la derrota 2-1 ante PSG y pudo irse con más.
Su historia tiene un matiz extra: hasta este verano, Madjo ni siquiera podía jugar con Villa en ninguna categoría por una normativa de la FIFA que impide los traspasos internacionales de menores de 18 años. Según informó The Athletic, el club ganó la apelación y desbloqueó su situación. Ahora está habilitado para debutar en la Premier si Unai Emery lo considera oportuno. Conviene recordar, eso sí, que esta racha goleadora ha llegado con Ollie Watkins de vacaciones extendidas tras el Mundial. La pregunta es cuánto de este protagonismo sobrevivirá cuando el nueve titular regrese.
Igor Jesus, del esfuerzo silencioso al gol
En Nottingham Forest, el nombre propio es Igor Jesus. El brasileño fue una constante el curso pasado, casi inmune a la montaña rusa del banquillo: Nuno Espírito Santo, Ange Postecoglou, Sean Dyche y Vítor Pereira se sucedieron, y él siguió ahí. Sus números, fríos, no impresionan: seis goles en 37 partidos de Premier. Pero el contexto cambia la lectura.
Cuatro de esos tantos llegaron en las últimas ocho jornadas, justo cuando Forest se jugaba la vida. Desde entonces, el delantero no ha levantado el pie. En pretemporada suma cuatro goles en partidos consecutivos, incluido uno en la derrota 2-1 ante Sporting CP. No es solo racha: es la sensación de que por fin ha encontrado un punto de madurez en el área. Si mantiene ese pulso, Forest habrá encontrado algo más que un delantero trabajador.
Antoine Semenyo, el motor inagotable del City
Mientras muchos regresan con cuentagotas del Mundial, Antoine Semenyo parece no entender de descansos. El extremo disputó los cuatro partidos de Ghana hasta la eliminación en octavos de final ante Colombia. Aun así, se presentó a las órdenes de Manchester City para los cuatro amistosos de este mes como si nada.
Y no ha aflojado. Ha asistido cinco de los seis goles del City en pretemporada, repartidos en los duelos ante Inter Milan (1-1), K-League All-Stars (3-1) y Atlético de Madrid (3-1). Viene de una campaña de revelación: 17 goles en 37 encuentros de Premier entre Bournemouth y City, más cuatro asistencias. Ahora, con este nivel de influencia en verano, todo apunta a que seguirá siendo una pieza central en el ataque del campeón. Nuevo entrenador, mismo vértigo por banda.
Xabi Alonso y un Chelsea que llega más rodado
No todos los técnicos nuevos aterrizan con el mismo margen de maniobra. Xabi Alonso sí ha tenido algo de ventaja. Chelsea lo anunció en mayo y empezó oficialmente el 9 de julio. Ese colchón de tiempo le ha permitido mirar con calma a su plantilla y diseñar el plan sin la urgencia de otros banquillos.
Su otro gran aliado: la disponibilidad. Mientras muchos rivales han tenido que acelerar el regreso de sus internacionales tras el Mundial, Alonso ha trabajado con un bloque de peso desde el principio. João Pedro, Cole Palmer y Estêvão han sido fijos en el laboratorio del español, acompañados por Levi Colwill, Wesley Fofana, Jorrel Hato y Robert Sánchez. João Pedro, en particular, ha encendido las alarmas positivas: cinco goles en verano, con hat-trick ante Western Sydney Wanderers y doblete frente a AC Milan.
No todo han sido buenas noticias. Chelsea perdió 2-1 ante Tottenham en Sídney y luego cayó 1-0 ante Juventus en Hong Kong. Tropiezos que recuerdan que el proceso no será lineal. Pero, a diferencia de otros proyectos, Alonso llega a la primera jornada con una idea más probada que improvisada.
Liverpool y una defensa en cuadro
El gran interrogante en Liverpool con Andoni Iraola no está tanto arriba como atrás. La zaga llega tocada y corta de efectivos. El lateral derecho titular, Conor Bradley, sigue sin reaparecer de una lesión de rodilla. Joe Gomez cayó en pretemporada con un problema muscular. El fichaje de 60 millones de euros, Jérémy Jacquet, todavía no ha debutado tras una larga lesión de hombro.
Ante ese panorama, el club ha cerrado la cesión de Ronald Araújo desde Barcelona para un año, un refuerzo de peso para tapar huecos. Pero el ancla del sistema sigue siendo Virgil van Dijk, con 35 años y un kilometraje que asusta: 68 partidos entre club y selección la temporada pasada, incluidos los del Mundial, para un total de 6.051 minutos. La cuestión no es si es fiable. Es cuánto tiempo más puede sostener ese nivel de exigencia sin pagar un peaje físico.
Cuando la pretemporada castiga: lesiones que cambian planes
El verano suele venderse como tiempo de preparación, pero para algunos se convierte en una trampa. Un mal giro, una entrada a destiempo, y la temporada se tuerce antes de empezar.
Pocas historias duelen más que la de Junior Kroupi. El delantero de Bournemouth explotó el año pasado y se ganó rumores de traspaso a clubes de la élite europea. Ese salto, de momento, se congela. Durante la gira en Austria sufrió una lesión en el pie que le llevó al quirófano. El diagnóstico es claro: hasta cuatro meses de baja. Con suerte, podrá empezar su segunda campaña en la Premier en enero.
Aston Villa tampoco se libra. El club encadena problemas de rodilla. Amadou Onana sufrió una rotura de ligamento cruzado anterior en julio y estará fuera a largo plazo. John McGinn asustó al caer mal sobre la rodilla en un amistoso, aunque las pruebas han sido benévolas y estará listo para el inicio de curso. El nuevo fichaje Johan Manzambi arrastra también una lesión de rodilla, sufrida con Suiza en el Mundial, y corre riesgo de perderse el arranque liguero.
No todo han sido malas noticias. En Newcastle respiraron aliviados con Anthony Elanga. El extremo fue retirado en camilla tras una durísima entrada de José Gayà en un amistoso ante Valencia, que terminó con roja directa para el lateral. El susto fue mayúsculo, pero las pruebas confirmaron solo un golpe en la tibia. Estará disponible para el debut en la Premier.
Enzo Maresca y el reto de tomar el volante sin sus estrellas
En Manchester City, Enzo Maresca se enfrenta a la misión más ingrata del fútbol moderno: suceder a Pep Guardiola. Para lograrlo necesita una cosa básica: tiempo con sus mejores futbolistas. Y eso, de momento, casi no lo ha tenido.
Los jugadores del City acumularon cerca de 5.000 minutos en el Mundial. Figuras como Erling Haaland, Jérémy Doku, Rodri, Marc Guéhi, Nico O’Reilly y el recién llegado Elliot Anderson llegaron lejos en el torneo y han retrasado su vuelta. Muchos se han reincorporado solo esta semana, justo a tiempo para tener su primera prueba de fuego en la Community Shield ante Arsenal.
Maresca, pese a todo, ha logrado ganar dos de los tres amistosos disputados. El problema no es de resultados, sino de rodaje con el núcleo duro del vestuario. Es un obstáculo que no ha creado él, pero que marcará sus primeros pasos en el Etihad.
Grealish y Maddison, dos talentos a contrarreloj
En otro escenario, Jack Grealish y James Maddison habrían llegado a esta pretemporada agotados pero eufóricos tras un gran Mundial con Inglaterra. La realidad es mucho más gris.
Grealish se perdió los últimos cuatro meses de la pasada campaña por una lesión en el pie. Su cesión de Manchester City a Everton se rompió antes de tiempo por ese motivo. Volvió a entrenar el mes pasado, pero se quedó fuera de la gira asiática del City para trabajar su puesta a punto en Manchester. Su futuro inmediato sigue en el aire: según informó Rob Dawson el 29 de julio, el club aún no ha decidido dónde jugará la próxima temporada. Tiene contrato en el Etihad hasta 2027, pero ni los minutos ni el destino están garantizados.
Maddison tampoco ha encontrado ritmo. El mediapunta prácticamente no jugó la temporada pasada por una rotura del ligamento cruzado anterior. Este verano no ha disputado ni un minuto debido a un problema menor en la cadera. No es grave, pero sí otro parón en una carrera que necesita continuidad urgente.
La nueva Premier se asoma con promesas adolescentes encendiendo estadios, entrenadores debutantes ajustando piezas y veteranos sometidos a un examen físico brutal. La pretemporada solo deja pistas, pero la pregunta ya flota en el aire: ¿quién convertirá estos destellos de julio y agosto en autoridad cuando el balón empiece a contar de verdad?





