Preocupaciones en Liverpool: El estado físico de Jeremy Jacquet
Liverpool llega al último amistoso del verano con una preocupación que lo condiciona todo: el estado físico de Jeremy Jacquet. El central, fichaje estrella desde Rennes por 60 millones de libras, sigue siendo una incógnita a días de que arranque la Premier League y de que Andoni Iraola dirija sus primeros partidos oficiales al frente del club.
Un rompecabezas en el centro de la defensa
La zona más delicada es clara: el eje de la zaga. Tres dudas médicas han dejado a Virgil van Dijk como único central plenamente disponible en las últimas semanas. Demasiado poco para un equipo que aspira a competir en todos los frentes.
Jacquet arrastra un problema físico no especificado que ya le dejó fuera de la derrota por 3-2 ante Monaco. La pasada temporada ya se vio cortada por una lesión de hombro y todavía no ha disputado un solo minuto en esta pretemporada con su nuevo equipo. La buena noticia: ha vuelto a los entrenamientos con el grupo antes de la visita de Como a Anfield.
Iraola, sin embargo, no quiere correr riesgos con su gran incorporación. La respuesta ha sido clara: acudir al mercado. El técnico ha conseguido la cesión de Ronald Araujo desde Barcelona para reforzar de urgencia una línea demasiado expuesta.
Mientras tanto, Giovanni Leoni continúa con su larga recuperación de la rotura de ligamento cruzado que sufrió en su debut en la Carabao Cup hace justo un año. Joe Gomez, por su parte, se lesionó muscularmente en el 4-2 ante Sunderland y tuvo que ser sustituido por Ifeanyi Ndukwe. Esa dolencia amenaza con dejarle fuera del inicio de temporada.
Los jóvenes Ndukwe y Talla Ndiaye sí han tenido protagonismo en los amistosos veraniegos, igual que Luke Chambers, llamados todos a sostener el andamiaje cuando las piernas veteranas no llegan.
Bajas, salidas y un vestuario que cambia
El problema no es solo de lesiones. Iraola también ha tenido que asumir la marcha de Ibrahima Konaté, que dejó el club libre al finalizar contrato para firmar por Real Madrid. Un golpe serio en términos de jerarquía y profundidad defensiva.
En el centro del campo, Curtis Jones ha lidiado con una lesión de cadera mientras se le vinculaba con un posible traspaso a Inter de Milán. El mediocampista se perdió el duelo ante Monaco, aunque ya ha regresado a los entrenamientos.
La preocupación se extiende también a dos campeones de escaparate mundial: Alexis Mac Allister y Victor Muñoz. Ambos han vuelto al club tras llevar a sus selecciones hasta la final de un gran torneo y el cuerpo técnico vigila de cerca su estado físico y sus cargas de trabajo. No se quiere pagar el precio del desgaste demasiado pronto.
Conor Bradley (rodilla) y Hugo Ekitike (Aquiles) se perfilan como ausencias de larga duración. Dos nombres menos en una lista que se ha ido alargando silenciosamente durante el verano.
Un Anfield en doble función y un once por definir
Dentro de todo este panorama, hay algún rayo de luz. Van Dijk reapareció ante Monaco. También lo hizo Alisson, el guardián indiscutible de la portería. Dos pilares de vuelta justo cuando el equipo los necesita para estabilizarse.
La gran incógnita ahora es hasta qué punto Iraola querrá mostrar lo que considera su once más fuerte en los dos partidos consecutivos del domingo ante Como en Anfield: uno a puerta cerrada a las 11.30 (hora británica) y otro con público a las 18.00 del 16 de agosto de 2026.
Con todas las dudas y ausencias, la alineación prevista dibuja un 4-2-3-1:
Alisson; Frimpong, Jacquet, van Dijk, Kerkez; Szoboszlai, Gravenberch; Ngumouha, Wirtz, Gakpo; Isak.
En la lista de dudas aparecen Jacquet, Jones, Mac Allister y Muñoz. Entre los lesionados confirmados figuran Bradley, Leoni, Ekitike, Gomez y Danns.
La situación es clara: Iraola llega corto de efectivos experimentados, pero rodeado de jóvenes con hambre dispuestos a ocupar cualquier hueco. El técnico español tendrá que decidir ahora si se protege y dosifica o si se lanza a probar, sin red, la versión más cercana a su Liverpool ideal justo antes de que empiece la verdadera batalla.





