Phil Foden inicia un nuevo capítulo en el Manchester City
Phil Foden llega al verano con una mezcla poco habitual de cicatrices y premios. Hace apenas dos temporadas era el estandarte del Manchester City campeón de la Premier League 2023-24: 19 goles, mejor jugador del año para la asociación de futbolistas profesionales y también jugador de la temporada en la liga. El heredero perfecto de la era Pep Guardiola.
Hoy, con 26 años, arranca de cero.
Un contrato como mensaje
Las cifras recientes cuentan otra historia. Solo 10 goles la pasada campaña y una racha que duele leer: 31 partidos sin marcar entre club y selección. Para muchos, motivo suficiente para sembrar dudas. Para el City, una razón más para blindarlo.
El club le puso sobre la mesa un nuevo contrato y Foden firmó el mes pasado hasta 2030. Cuatro años más en el Etihad Stadium. Un gesto de confianza rotundo hacia un jugador que no atraviesa su mejor momento.
“Me ha hecho sentir relajado y ahora solo puedo concentrarme en ser la mejor versión de mí mismo y devolverle algo al club por confiar en mí”, explicó el centrocampista. No son palabras vacías: “Es bonito ver el apoyo del club y obviamente significa mucho. Ya es hora de intentar devolverles algo y darle de vuelta al club”.
El mensaje es claro. El City no ve a un futbolista en declive, sino a uno que necesita aire nuevo.
De Pep a Maresca: misma casa, otro acento
Foden no es un producto cualquiera de la academia. Debutó con 17 años de la mano de Guardiola y desde entonces ha acumulado 369 partidos con el primer equipo, seis títulos de Premier League, una Champions League y dos FA Cups. Una hoja de servicios de veterano en un cuerpo que todavía está entrando en su plenitud.
El verano ha traído un corte profundo en la estructura. Guardiola se marchó al final de la pasada temporada y el italiano Enzo Maresca asumió el banquillo, regresando a un club que ya conoce bien por su etapa en la academia y como asistente del primer equipo.
Preguntado por cómo afronta este cambio, Foden no disimula el alivio: “Muy bien: un nuevo comienzo, un nuevo entrenador y, hasta ahora, lo estoy disfrutando mucho”. Lo extraño de ver al City sin Pep se atenúa con una cara familiar. “Es muy extraño, pero conozco a Enzo de antes, eso también ayuda. Lo conozco bastante bien y sé de qué va. Eso definitivamente ha ayudado, tener esa relación con él”.
Maresca, por su parte, no ha tardado en marcar territorio sobre la importancia del inglés. “Phil es muy importante, como el resto. Conociendo a Phil de hace años, sé lo bueno que es. Es mi deber ayudarle a ser el Phil que todos queremos. Primero, que sea feliz y disfrute del fútbol, eso es lo más importante. Si se siente bien, puede ayudarnos a ganar títulos”.
La responsabilidad está repartida: el técnico le ofrece cobijo, Foden debe responder.
La herida de la selección y la llamada del míster
En la selección, el contraste es igual de duro. Foden fue titular con Inglaterra en la final de la Eurocopa 2024 perdida ante España. Dos años después, ni siquiera entró en la lista de Thomas Tuchel para el Mundial 2026.
Inglaterra alcanzó las semifinales del torneo y cayó 2-1 ante Argentina. Foden lo vio por televisión. Lo que más le dolió fue la ceremonia previa a cada partido: ver a sus compañeros salir al césped para el himno nacional sin él.
En ese momento, el teléfono sonó. Era Maresca. El nuevo entrenador quiso medir el pulso anímico de uno de sus jugadores clave. “Se puso en contacto justo después para ver si estaba bien, lo cual fue un gran detalle por su parte, para mostrarnos su carácter y la persona que es. Le importa todo el mundo y quiere tener una buena relación con el equipo”, contó Foden.
Ese gesto no da puntos en la clasificación, pero sí en el vestuario. Y un jugador que llega tocado necesita sentir que no está solo.
Lesiones, vida privada y un cuerpo por fin sano
La última temporada de Foden no se explica solo con números. Fuera del campo, problemas personales. Dentro, un tobillo que no terminaba de responder. Entre ambas cosas, el futbolista se fue apagando.
Ahora asegura estar “al cien por cien” físicamente. Sin coartadas. Sin red.
Para un jugador que vive del cambio de ritmo, del giro corto y de la precisión en espacios mínimos, un tobillo a medias es una condena. Recuperar ese apoyo firme en el suelo puede marcar la diferencia entre un Foden gris y el que arrasó en 2023-24.
Un City distinto, la misma ambición
El nuevo City de Maresca no solo ha perdido a Guardiola. También se ha marchado el capitán Bernardo Silva y ya no está un referente defensivo como John Stones. Se ha ido una parte enorme de experiencia y jerarquía.
Foden, sin embargo, mira hacia arriba. Habla desde Hong Kong, en el lanzamiento de la nueva camiseta de visitante de Puma, y lanza un mensaje sin medias tintas: “Creo que podemos ganarlo todo, pero obviamente es difícil. Seguimos teniendo un equipo increíble”.
No es una frase para el escaparate. Es la vara con la que este City se mide desde hace años. El reto ahora es sostener ese nivel con un banquillo nuevo, voces nuevas y líderes diferentes dentro del campo.
Maresca dirigirá por primera vez al equipo este sábado, en un amistoso ante Inter de Milán en Hong Kong. Un escenario exótico para el primer vistazo a un proyecto que llega con una exigencia brutal: mantener al City en la cima sin el arquitecto que lo levantó todo.
En medio de ese cambio de era, Foden se coloca en primera línea. Con un contrato largo, un entrenador que le tiende la mano y un cuerpo, por fin, sano. Dice que es hora de “devolverle algo” al club.
La pregunta es sencilla y enorme a la vez: ¿puede volver a ser el jugador que un día convirtió esa promesa en realidad y empujar a este nuevo City a “cosas increíbles”, como él mismo asegura? La temporada que viene dará la respuesta.





