Patrick Vieira asume como seleccionador de Senegal
Patrick Vieira ya es, oficialmente, el nuevo seleccionador de Senegal. La presentación en Dakar no fue una ceremonia más: sonó a inicio de era y a regreso a los orígenes. El técnico de 50 años, nacido en la capital senegalesa antes de emigrar a Francia con ocho años, habló de “regreso a casa” más que de un simple paso en su carrera. Y el país del “Lions of Teranga” se aferra a esa idea para proyectarse hasta 2030.
El presidente de la Federación Senegalesa de Fútbol, Abdoulaye Fall, no rebajó el tono. Definió su nombramiento como “una absoluta necesidad” para la selección, dejando claro que este ciclo de cuatro años no admite medias tintas: hay que mantenerse en la élite africana y competir sin complejos a nivel global.
Un banquillo, una historia y una decisión emocional
Vieira no escondió el componente sentimental de su elección. No habló de proyectos financieros ni de contratos millonarios, sino de raíces.
“Yo nací aquí en Dakar. Mis padres nacieron en Dakar. Toda mi familia, mi historia está aquí”, recordó el nuevo seleccionador, subrayando que dirigir a Senegal “no es un nuevo paso” en su carrera, sino un retorno al punto de partida.
Desde ahí, prometió dedicación total para estar a la altura de las expectativas de un país que ya se ha acostumbrado a verse entre los grandes.
El mensaje fue directo: está aquí por emoción, no por dinero. Y eso marcó el tono de su primera gran decisión.
La primera lista de Vieira: 29 nombres, siete debutantes… y sin Mané
Su estreno llegó con una lista amplia, 29 jugadores, que deja claro su plan: continuidad, pero con aire fresco. No hay revolución, no hay borrón y cuenta nueva. Hay ajustes.
“La idea no es empezar desde cero. No voy a derribarlo todo ni tirarlo por la ventana, sino preservar lo que se ha logrado y arrancar un ciclo de cuatro años”, explicó.
El gran titular, sin embargo, no fue un debutante. Fue una ausencia: Sadio Mané. El referente ofensivo del país, el jugador que simboliza la edad dorada reciente de Senegal, no está en esta primera convocatoria.
Vieira se adelantó a las especulaciones. Contó que habló directamente por teléfono con el atacante de Al-Nassr y que la decisión responde a un problema físico menor.
“Respecto a la ausencia de Sadio, con quien hablé por teléfono, tiene un problema físico y por eso no estará con nosotros en esta concentración, pero seguramente lo estará en la próxima”, aclaró el técnico.
Sin su gran estrella, el nuevo seleccionador se verá obligado a acelerar la construcción de un plan alternativo desde el primer día.
Portería renovada tras Mendy y una nueva generación que asoma
La retirada internacional de Edouard Mendy abrió una puerta delicada: la de la portería. Vieira ha respondido con amplitud. Llama a cuatro guardametas y entrega sus primeras oportunidades a Ngagne Demba Thiam, de Monza, y a Mamour Ndiaye, de AS Saint-Étienne. Dos nombres nuevos para una posición clave.
En total, siete debutantes aparecen en la lista. Entre ellos, el central Sadibou Sane, de Monaco; el lateral Lamine Sy, de Auxerre; y el delantero Pape Moussa Fall, de FC Metz. Piezas que apuntan a una renovación progresiva, sin romper la columna vertebral que ha sostenido a Senegal en los últimos años.
Vieira no quiere dinamitar el vestuario que heredó, pero sí introducir competencia real en todas las líneas. El mensaje hacia dentro es claro: nadie tiene el puesto garantizado.
Un calendario exigente para un estreno sin red
El tiempo para teorizar será mínimo. La nueva Senegal de Vieira se junta ya para afrontar una ventana internacional cargada y sin margen para el ensayo general.
El estreno oficial llegará el 25 de septiembre, en Maputo, ante Mozambique, en el inicio de la fase de clasificación para la AFCON 2027. Un desplazamiento incómodo, un rival físico y un contexto perfecto para medir el pulso competitivo del grupo.
Cuatro días después, el 29 de septiembre, la selección viajará para enfrentarse a Etiopía. Otro examen, otro escenario adverso, otra prueba de carácter para un equipo que aún se está reajustando a su nuevo líder.
El tramo se cerrará el 4 de octubre, en Marsella, con un amistoso ante Comoras. Un partido que, sobre el papel, ofrece algo de aire, pero que también servirá para afinar automatismos y dar minutos a los recién llegados.
Todo, sin Sadio Mané. Todo, bajo la mirada de un país que no concede tiempo extra.
Vieira ha elegido volver a casa y asumir el peso de una generación que no quiere dejar de ganar. La cuestión ya no es si Senegal tiene talento. La pregunta, desde hoy, es otra: ¿hasta dónde puede llevarlo uno de sus hijos más ilustres desde el banquillo?





