Orlando Pirates logra su primer triunfo en pretemporada
Los Orlando Pirates encontraron por fin el silencio que tanto buscaban: un 1-0 áspero, trabajado, frente a Las Palmas que dijo mucho más de su presente que cualquier goleada de pretemporada.
Un muro, al fin
El equipo sudafricano venía perseguido por el mismo fantasma en este tour: goles encajados una y otra vez. En España, ante un rival de Primera, la historia cambió. Durante noventa minutos, los Pirates defendieron como si fuera ya competición oficial, cerrando espacios, ganando duelos y, sobre todo, manteniendo la concentración que les había faltado en los partidos anteriores.
Abdeslam Ouaddou lo tenía marcado en rojo. La prioridad era clara: ajustar la zaga. Y su lectura tras el encuentro lo dejó nítido. El técnico subrayó el esfuerzo físico —“los hemos empujado a los 90 minutos”— y la seriedad con la que su equipo protegió su arco. El objetivo del día estaba definido: generar ocasiones, sí, pero sin volver a conceder. Esta vez, lo cumplieron.
El 1-0 no fue solo un marcador; fue una declaración de intenciones de un equipo que busca una nueva identidad defensiva antes de que arranque la Betway Premiership.
Una pretemporada que sube de tono
El duelo ante Las Palmas fue el cuarto de la gira. Dos victorias, un empate, una derrota. Números que no deslumbran, pero que esconden algo más importante para Ouaddou: una curva de rendimiento en ascenso.
El técnico no se quedó solo con el triunfo más reciente. Aún tenía fresco el 3-3 ante Al Ittihad, un partido que dejó cicatriz. Orlando Pirates vio cómo el árbitro anulaba un gol que, según Ouaddou, debió subir al marcador: un remate de Tito, validado por el pecho y no por la mano, que el colegiado no concedió. El amistoso terminó empatado, pero en la mente del entrenador quedó la sensación de haber hecho bastante más.
Esa mezcla de injusticia y orgullo deportivo se convirtió en combustible. En su mensaje al vestuario, Ouaddou apeló a algo más profundo: recuperar la esencia, esa “fuerza” que históricamente ha definido a Orlando Pirates. Contra Las Palmas, su equipo empezó a parecerse a lo que él reclama.
Radiopane y la generación que empuja
La noche dejó otro titular: el peso de los jóvenes. El gol del triunfo llevó la firma de Boitumelo Radiopane, suplente al inicio, decisivo al final. Salió desde el banquillo y resolvió con frialdad, como si llevara años en este tipo de escenarios.
Pero no fue solo el tanto. Lo que más celebró Ouaddou fue la madurez colectiva de los más chicos. Sobre el césped, el entrenador alineó “el equipo más joven” que podía presentar en este campamento. Y la respuesta fue feroz: agresividad en la presión, orden sin balón, lectura táctica ante profesionales europeos que manejan otros ritmos y otros automatismos.
“Tácticamente, estuvieron muy listos”, resumió el técnico. Esa frase pesa. No es un elogio vacío de pretemporada; es una pista del tipo de futbolistas que se están forjando en el club. Para Ouaddou, el futuro de Orlando Pirates se escribe con estos nombres que hoy todavía aparecen en letra pequeña.
Un último examen y una cuenta pendiente
La gira española entra en su recta final, pero el ambiente en el campamento dista mucho de ser de despedida. Dentro del grupo se respira algo distinto: una sensación de tarea inacabada.
Queda un último partido, ante Neom, y Ouaddou lo ve como algo más que otro amistoso. Lo definió sin rodeos: será una revancha. El entrenador quiere cerrar el viaje con otro golpe de autoridad, con una victoria que confirme la tendencia y no deje dudas antes del regreso a Sudáfrica.
Las sesiones han sido intensas, los rivales exigentes y los detalles, cada vez más finos. El 1-0 a Las Palmas les dio por fin la portería a cero que perseguían desde el inicio del tour. Ahora, el desafío es encadenar sensaciones, no solo resultados.
El técnico lo tiene claro: este grupo todavía no ha mostrado todo lo que puede dar. La última parada en España dirá si Orlando Pirates vuelve a casa solo con buenas señales… o con la certeza de que está listo para morder en la Betway Premiership.






