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Olwethu Makhanya y su esperado debut en Rangers

Olwethu Makhanya aún no ha tocado un balón con la camiseta de Rangers y ya ha conseguido inquietar a medio Ibrox.

El central sudafricano aterrizó en Glasgow la semana pasada procedente de Philadelphia Union, en una operación cercana a los £3 millones, llamada a apuntalar la zaga. Era demasiado pronto para verle en el estreno liguero, un 1-1 áspero ante Dundee United en Tannadice, pero el plan era claro: debut europeo inmediato en la previa de Europa League ante Jagiellonia.

Nada ha sido sencillo.

Del visado al vuelo… y al susto

Primero, el papeleo. Problemas con el visado frenaron su incorporación, reabriendo dudas hasta que el diputado Dr. Zubir Ahmed intervino para destrabar la situación y permitir que el jugador pudiera entrar y trabajar en el país. Alivio momentáneo.

Cuando la afición empezaba a mirar a Europa con la ilusión de ver por fin a Makhanya, llegó otro sobresalto: el defensa no apareció en el vuelo de Rangers rumbo a Polonia para el duelo ante Jagiellonia Bialystok.

En un contexto normal sería un detalle menor. En el contexto actual de la plantilla, sonó a alarma.

McInnes, sin margen atrás

Derek McInnes necesita a su nuevo fichaje más que nunca. Ben Godfrey se retiró lesionado en Tannadice y estará cuatro semanas fuera de combate. Eso deja a Emmanuel Fernandez como único central sénior disponible.

De repente, Makhanya pasó de ser “refuerzo importante” a “pieza imprescindible” antes siquiera de debutar.

El escenario parecía perfecto para que el sudafricano se estrenara en Europa League: partido de alto voltaje, rival físico, defensa en cuadro. En lugar de eso, los aficionados vieron las imágenes del viaje a Polonia sin rastro de su nuevo número en la expedición. Cundió el pánico.

Ahí apareció la voz tranquilizadora de Four Lads Had A Dream. El medio cercano al club explicó que Makhanya no había viajado con el grupo porque se encontraba en Londres, ultimando la aprobación definitiva de su visado antes de unirse directamente al equipo en Polonia.

Mensaje clave: no está descartado. Todo lo contrario. El plan es que esté disponible para debutar.

Lo mismo ocurre con otra de las caras nuevas, Daisuke Yokota, también listo para entrar en la convocatoria europea.

Un once en construcción… y varios estrenos en el horizonte

McInnes sabe que necesita su primera victoria oficial cuanto antes. El empate en Dundee dejó sensaciones mixtas: decepción por el resultado, pero también la impresión de un grupo todavía en fase de ensamblaje, absorbiendo ideas nuevas a toda velocidad.

Hay nombres que apuntan a repetir en el once: Lawrence Shankland como referencia ofensiva, Thelo Aasgaard entre líneas, Ivor Pandur, Tuur Rommens y el propio Fernandez como ancla en la zaga. A partir de ahí, el tablero se abre.

La puerta está entreabierta para varios estrenos de golpe: Makhanya y Yokota podrían ser lanzados directamente al fuego europeo, mientras que Youssef Chermiti, Dan Neil y Vanja Dragojevic también presionan para colarse en la alineación inicial. El guardameta serbio, de hecho, figura como candidato claro a protagonizar uno de los dos debuts previstos.

No es el escenario ideal para un técnico que aún busca automatismos, pero es la realidad de un Rangers en reconstrucción: caras nuevas, urgencia de resultados y una eliminatoria que no admite distracciones.

Un rival incómodo y un debut hecho a medida

Jagiellonia no llega como comparsa. El conjunto polaco se caracteriza por su intensidad, su capacidad para endurecer los partidos y llevarlos a un terreno físico, de duelos constantes. Justo el tipo de noche en la que un central como Makhanya puede marcar diferencias.

El sudafricano destaca precisamente por ese filo competitivo: agresivo en el choque, firme en el juego aéreo, cómodo en un contexto de batalla. Si su visado queda definitivamente resuelto a tiempo y se une a la expedición como está previsto, podría pasar de ausente en el vuelo a protagonista en el césped en cuestión de horas.

Rangers necesita solidez, carácter y un mensaje claro hacia Europa y hacia su propia afición. Pocas formas más directas de enviarlo que con un nuevo líder en la zaga estrenándose en una noche continental en Polonia.