El nuevo City de Maresca se estrena ante Bournemouth
El Etihad abre la Premier League con un cambio de era. Manchester City recibe este domingo por la tarde a Bournemouth en el primer partido liguero de Enzo Maresca al mando, tras una década marcada por la figura de Pep Guardiola, seis títulos de liga y una Champions League. El listón no puede estar más alto. Tampoco la presión.
La derrota en la Community Shield ante Arsenal dejó un sabor amargo en el arranque del proyecto. El duelo de este domingo, a las 14:00 BST del 23 de agosto de 2026, llega como la primera oportunidad real de sacudirse ese tropiezo y empezar a dibujar la identidad del nuevo City en competición doméstica.
Un City tocado en las bandas
Las malas noticias se acumulan en los costados. Jeremy Doku no estará. El extremo belga agravó un problema en la pantorrilla durante la Community Shield y quedará fuera entre dos y tres semanas. Otro desequilibrante menos para Maresca en el estreno.
Savinho tampoco entra en los planes: su salida rumbo a Tottenham Hotspur está en marcha y no será de la partida. La situación de Omar Marmoush apunta en la misma dirección; si se concreta a tiempo su propio traspaso al norte de Londres, el atacante egipcio también quedará descartado.
En contraste, llega un pequeño alivio: Matheus Nunes vuelve a estar disponible tras perderse la Community Shield por una leve molestia muscular. El portugués no solo regresa, sino que podría hacerlo con un rol distinto, ocupando el lateral derecho en lugar de Abdukodir Khusanov.
Con Doku fuera de combate, el plan es claro. Jack Grealish volverá a la banda izquierda, la misma zona que ocupó cuando saltó desde el banquillo ante Arsenal. Por el otro lado, Antoine Semenyo, fichado precisamente desde Bournemouth en enero, se perfila como dueño del costado derecho. Un aliciente añadido: enfrentarse tan pronto a su antiguo club.
Phil Foden conservará el timón por dentro, actuando por detrás de Erling Haaland en la mediapunta. Entre líneas, el inglés será el encargado de unir el juego de un equipo que todavía se está ajustando al nuevo libreto.
Anderson, el fichaje que debe mandar
En el centro del campo, Elliot Anderson mantiene su sitio. El fichaje de alto coste del verano seguirá formando pareja con Mateo Kovačić, pieza veterana y referencia en la sala de máquinas. City quiere que Anderson se asiente cuanto antes, y no hay escenario más exigente que un debut liguero con el vigente campeón y un técnico nuevo.
Por detrás, Gianluigi Donnarumma continúa como dueño del arco. Delante de él, una línea de cuatro que mezcla jerarquía y cierta novedad: Matheus Nunes en el lateral derecho, Rúben Dias y Joško Gvardiol como pareja de centrales, y Nico O’Reilly en el lateral izquierdo. Un bloque que combina experiencia en grandes noches con la frescura de un joven que busca consolidarse.
Haaland, la garantía de siempre
En medio de todos estos cambios, hay un punto fijo: Erling Haaland. Sus números en inicios de temporada hablan por sí solos. Suma siete goles en sus últimos cuatro estrenos de Premier League y 22 tantos en solo 14 partidos disputados en el mes de agosto a lo largo de su carrera.
Con esa estadística, Maresca sabe que, pase lo que pase alrededor, tiene un faro en el área. Un rematador que convierte cualquier balón en una amenaza y que ofrece una referencia estable en un equipo que aún está ajustando automatismos.
La alineación probable del City se dibuja así, en un 4-2-3-1 reconocible pero con matices nuevos: Donnarumma; Nunes, Dias, Gvardiol, O’Reilly; Anderson, Kovačić; Semenyo, Foden, Grealish; Haaland.
El escenario está listo, la transición ya no es un concepto, sino un partido real. La pregunta es sencilla y brutal a la vez: ¿cuánto tardará el City de Maresca en parecerse a un aspirante implacable y no solo al heredero de una dinastía?






