Neymar sufre grave lesión y desata furia por césped de Vila Belmiro
Neymar se rompe en el peor momento: baja larga y furia por el césped de Vila Belmiro
Santos encajó dos golpes en la misma noche. Primero, la eliminación en la Copa do Brasil ante Palmeiras. Después, la confirmación de que Neymar estará fuera varias semanas por una lesión muscular grave en el muslo derecho.
El astro tuvo que abandonar al descanso del 0-0 en Vila Belmiro, un resultado insuficiente tras el 3-0 encajado en la ida que sentenció la eliminatoria. Lo que parecía una simple molestia se convirtió en pesadilla al pasar por los exámenes médicos.
Lesión seria y calendario en riesgo
El parte del club detalló una lesión muscular tipo 2B en el recto femoral del muslo derecho, músculo clave tanto en la flexión de cadera como en la extensión de la rodilla. No es un simple tirón. Es una rotura importante.
Según la estimación divulgada por RMC, el tiempo de recuperación se sitúa entre cuatro y ocho semanas. Traducido al calendario: el delantero de 34 años podría no volver a jugar hasta noviembre. Santos, que había construido buena parte de su plan deportivo alrededor de su regreso, se queda sin faro en la fase decisiva del año.
Y es un faro que, cuando está sano, todavía ilumina. Desde su vuelta al club, Neymar ha firmado ocho goles y ocho asistencias en 24 partidos oficiales esta temporada. Un impacto directo en casi todo lo que genera el equipo en ataque.
Neymar explota contra el césped
La lesión no solo dejó dolor físico. También desató la ira del ’10’. Tras conocerse el diagnóstico, Neymar recurrió a sus redes sociales para cargar con dureza contra el estado del terreno de juego de Vila Belmiro.
No se guardó nada. En Instagram, el atacante escribió:
“Quiero felicitar a nuestro jardinero de Vila Belmiro. Ayer fue el peor césped que el estadio ha visto, lleno de agujeros, porque tuvieron que descompactarlo el día antes del partido. ¡Increíble!”.
El mensaje no deja lugar a interpretaciones: el brasileño considera que el campo fue determinante en su lesión y en las de varios compañeros. En un Santos ya tensionado por la tabla y por las cuentas, el dardo público añade una capa más de presión sobre la estructura del club.
Santos, sin su líder en plena lucha por la permanencia
El momento no podría ser más delicado. Santos navega en aguas peligrosas en el Brasileirao. Ocupa el puesto 14, apenas cuatro puntos por encima de la zona de descenso, justo cuando el campeonato entra en su tramo decisivo.
Sin su principal referencia ofensiva, la pelea por la permanencia se endurece. Neymar no solo suma goles y asistencias; atrae marcas, libera compañeros, baja balones imposibles y sostiene al equipo cuando el juego se parte. Quitar esa pieza del tablero obliga a reescribir el plan de partido.
Y no es solo el torneo liguero. El club también se prepara para un cruce clave en la Copa Sudamericana: los cuartos de final frente a Atletico-MG. Todo indica que Neymar no estará disponible para esa eliminatoria, otro golpe deportivo y también económico para una entidad que mira cada real con lupa.
Un historial que ya preocupa en Brasil
Esta nueva lesión se añade a una lista que empieza a ser inquietante. Desde su regreso a Brasil, Neymar ha sufrido problemas en el muslo izquierdo, en el músculo femoral derecho y en el menisco de la rodilla izquierda. Zonas distintas, mismo resultado: parones, recaídas, dudas.
Su fragilidad física se ha convertido en tema recurrente en el país. No solo por lo que significa perder a una de las grandes figuras del fútbol brasileño, sino por el peso de su salario en un club con situación financiera y deportiva frágil. Cada semana sin jugar se siente como un lujo que Santos no puede permitirse.
Arthur toma el relevo
Con el ’10’ fuera de combate, la pizarra se mueve. Arthur apunta a debutar en una posición más adelantada, llamado a ocupar el enorme vacío que deja Neymar. No tendrá tiempo para una adaptación lenta: el estreno serio llega ya este domingo, ante Internacional, en el siempre exigente Beira-Rio.
Santos viaja a Porto Alegre sin su estrella, con la soga de la tabla apretando y con una afición que mira al césped de Vila Belmiro con la misma rabia que su ídolo. La pregunta es clara: ¿quién va a sostener ahora al equipo cuando la temporada entra en su zona más oscura?






