El Mundial 2026: México se enfrenta a Corea del Sur y África se hace notar
El jueves ofrece otro tramo clave de fase de grupos: cuatro partidos, cuatro historias distintas y una sensación clara de que el torneo ya ha cogido velocidad de crucero. México-Corea del Sur se lleva los focos, pero el día arranca mucho antes y en varios husos horarios.
El menú del jueves
La jornada se abre en Atlanta. Czechia se mide a South Africa en el Atlanta Stadium (mediodía local, 16:00 GMT), un cruce que enfrenta a un europeo con dudas ante rivales africanos y a una selección sudafricana que suele crecerse cuando mira al Viejo Continente.
Al otro lado del país, en Los Ángeles, Switzerland se enfrenta a Bosnia and Herzegovina en el Los Angeles Stadium (mediodía, 19:00 GMT). Más tarde, Vancouver se viste de anfitrión con un duelo cargado de contexto: Canada recibe a Qatar en el Vancouver Stadium (15:00, 22:00 GMT).
La noche la cierra Guadalajara. Mexico y South Korea se encuentran en el Guadalajara Stadium (19:00, 01:00 GMT del viernes), en un choque que puede empezar a ordenar de verdad el Grupo A.
Mexico-Corea del Sur: la historia y los números miran al Tri
Mexico llega con viento a favor. Dos enfrentamientos previos ante South Korea en Mundiales, dos victorias, incluida aquella noche en Rusia 2018 resuelta 2-1. El recuerdo pesa. Y empuja.
Esta vez, las matemáticas también se alinean. El superordenador de Opta volcó 25.000 simulaciones de este duelo de Grupo A: en casi la mitad de los escenarios, un 49,1 por ciento, ganaba el Tri. South Korea se impuso en un 24,3 por ciento, mientras que el empate se quedó en el 26,6 por ciento.
Ambas selecciones llegan con tres puntos en el bolsillo tras sus estrenos. El margen de error es mínimo, pero el mensaje es claro: para los modelos de datos, Mexico parte un escalón por encima.
Czechia-South Africa: estadísticas cruzadas
El historial entre Czechia y South Africa es prácticamente una hoja en blanco. Solo un partido previo entre ambos. Pero los sudafricanos ya han aprendido a incomodar a Europa en esta competición.
South Africa presume de una victoria icónica: 2-1 a France en 2010. Y solo han perdido uno de sus últimos cuatro duelos mundialistas ante selecciones europeas. Czechia, en cambio, arrastra una herida abierta con África: derrota 2-0 ante Ghana en su único cruce previo con un equipo del continente en un Mundial.
Aun así, los números se decantan con claridad. El superordenador de Opta concede a Czechia un 54,9 por ciento de opciones de triunfo, por un 21,8 por ciento para South Africa. El empate se mueve en tierra de nadie.
Switzerland-Bosnia: favoritismo suizo pese al pasado
Switzerland y Bosnia and Herzegovina nunca se habían cruzado en un Mundial. El único antecedente es un amistoso en Zúrich, 2016: 0-2 para Bosnia, con goles de Edin Dzeko y Miralem Pjanic. Un recuerdo dulce para los balcánicos, pero lejano.
El presente pinta distinto. En las 25.000 simulaciones previas, Switzerland se llevó la victoria en un 61,6 por ciento de los escenarios. Bosnia solo salió ganadora en el 17 por ciento. El empate apareció en un 21,4 por ciento.
El mensaje es contundente: el pasado amistoso no altera el favoritismo helvético en un escenario mundialista.
Canada-Qatar: el peso de ser anfitrión
La historia es breve, pero clara. Cada vez que un anfitrión de Mundial se ha medido a un rival de la confederación asiática, ha ganado el local. Mexico superó a Iraq en 1986, France tumbó a Saudi Arabia en 1998 y Russia pasó por encima de Saudi Arabia en 2018.
Canada se agarra a esa tradición. Y a algo más: el modelo de Opta le da un 72,9 por ciento de victorias en sus simulaciones. El empate se queda en un 16,5 por ciento. Qatar, apenas un 10,6 por ciento de posibilidades de dar la campanada.
La Bota de Oro se enciende pronto
Ni fase de grupos completa y la carrera por la Bota de Oro ya echa chispas. Lionel Messi marca el paso con tres goles, impulsado por su hat-trick en el debut de Argentina ante Algeria.
Detrás, una fila de artilleros afila el colmillo con dos tantos cada uno:
- Kylian Mbappe (France)
- Erling Haaland (Norway)
- Folarin Balogun (USA)
- Kai Havertz (Germany)
- Yasin Ayari (Sweden)
- Elijah Just (New Zealand)
- Harry Kane (England)
El cartel es de lujo. Y el margen, mínimo.
DR Congo rompe un muro de 52 años
El rugido llegó desde Houston. Yoane Wissa firmó el primer gol de la historia de la República Democrática del Congo en un Mundial en el empate 1-1 ante Portugal, quinta selección del ranking FIFA.
El delantero de Newcastle United cabeceó el balón a la red poco después del descanso, neutralizando el tanto inicial de Joao Neves. Un gol que vale mucho más que un punto: es el primer tanto mundialista del país en 52 años y el regreso de los Leopards al gran escenario desde 1974, cuando aún se llamaban Zaire.
Las imágenes lo contaron todo: euforia en las gradas, celebración en Kinshasa y en cada rincón de la diáspora congoleña.
Colombia arranca con paso firme
En Mexico City Stadium, Colombia hizo los deberes ante la debutante Uzbekistan con un 3-1 que deja buenas sensaciones y un nombre propio: Luis Diaz.
El atacante brilló en la puesta en escena. Asistió a Daniel Munoz en el primer gol y, tras el descanso, firmó el segundo tanto cafetero. Uzbekistan llegó a igualar el marcador gracias a Abbosbek Fayzullaev, pero Colombia retomó el control y cerró el partido con autoridad.
El triunfo les da aire en el Grupo K y alimenta la ambición de regresar a las rondas de eliminación directa tras ausentarse del Mundial de 2022 en Qatar.
Sorpresas que agitan la primera jornada
El Mundial ya tiene sus primeras sacudidas. La más ruidosa, quizás, el 0-0 de Cape Verde ante Spain. Debut absoluto en la competición para los isleños, primer punto de su historia y nada menos que contra una de las grandes candidatas al título.
El 1-1 de DR Congo ante Portugal entra en la misma categoría de impacto. Y no se queda atrás el 2-2 entre Iran y New Zealand, inesperado para muchos que daban por hecho que los iraníes impondrían jerarquía en su estreno del Grupo G.
Selecciones que reflejan un mundo mezclado
Sobre el césped se ve algo más que sistemas tácticos. Se ve el mapa del mundo. Varias selecciones presentan plantillas atravesadas por orígenes, credos y culturas distintas, un espejo de los países a los que representan.
England, France, Spain o Sweden son ejemplos claros: vestuarios donde conviven jugadores cristianos y musulmanes, donde apellidos y acentos cuentan historias de migración y segunda generación. El joven Lamine Yamal, joya de Spain, y el centrocampista Yasin Ayari, con Sweden, son parte visible de una creciente presencia de futbolistas musulmanes en la élite y, ahora, en el mayor escaparate posible.
Para voces como Eboo Patel, presidente de Interfaith America, lo que ocurre tras un gol es una lección silenciosa: cada uno reza a su manera, todos se abrazan igual. El mensaje viaja mucho más allá del marcador.
Cristiano Ronaldo, seis Mundiales y un estreno amargo
A sus 41 años, Cristiano Ronaldo alcanzó un territorio reservado a muy pocos: seis participaciones en Mundiales, solo igualado por Lionel Messi. El dato es monumental. La noche, no tanto.
Ante DR Congo, el portugués dispuso de varias ocasiones claras en la segunda parte, pero se marchó sin marcar. Su sequía contrasta con el arranque goleador de figuras como Messi, Mbappe, Haaland o Kane, todos ellos ya estrenados en el torneo.
El empate deja a Portugal con deberes en el Grupo K. Y a Ronaldo, con la presión de responder en el siguiente partido para que su sexto Mundial no se deslice hacia la frustración.
Pausas de hidratación: protección o ruptura del juego
El calor del verano en Estados Unidos, Canada y Mexico ha traído una novedad reglamentaria: las pausas de hidratación. La intención oficial es clara, proteger al futbolista. La reacción, no tanto.
El debate explotó tras el Curacao-Germany en Houston. Curacao marcó antes de una de estas pausas, pero acabó encajando dos goles antes del descanso y cayó 7-1. Para exjugadores como Alan Shearer, el parón “mató su impulso”. Roy Keane fue más allá, comparando estas interrupciones con tiempos muertos que rompen el ritmo que hace único al fútbol.
FIFA defiende la medida por motivos de salud, aunque sus críticos señalan que, de paso, abren la puerta a ajustes tácticos extra y a más espacio para publicidad televisiva. El choque entre espectáculo, negocio y bienestar vuelve a escena.
África, más presente que nunca… y sin vuvuzelas
El Mundial de 2026 marca un hito: seis selecciones del África subsahariana en el torneo, un récord histórico. South Africa fue la primera en saltar al césped, derrotada 2-0 por Mexico en el partido inaugural, pero no está sola.
Ghana vuelve con el recuerdo todavía vivo de aquellos cuartos de final de 2010, la misma ronda que alcanzaron Cameroon en 1990 y Senegal en 2002. Senegal regresa al escaparate, Ivory Coast disputa su primer Mundial desde 2014 tras conquistar dos Copas de África en el camino.
Entre las historias más llamativas aparecen DR Congo y Cape Verde. Los Leopards regresan a la cita por primera vez desde 1974, con una plantilla en la que muchos nacieron en Europa, un patrón que se repite en el combinado caboverdiano. Los Blue Sharks ya han dejado huella con ese empate ante Spain en su debut.
El camino no ha sido sencillo. Hubo problemas de visados y viajes para equipos, dirigentes y aficionados. Muchos hinchas con pasaporte africano se toparon inicialmente con la exigencia de un depósito de 15.000 dólares para entrar en Estados Unidos, una medida retirada más tarde, pero demasiado tarde para algunos bolsillos y planes.
Y hay ausencias simbólicas. La más sonora, nunca mejor dicho: las vuvuzelas. Aquel zumbido constante que definió el Mundial de 2010 en South Africa está prohibido esta vez. El ruido lo ponen ahora las gargantas.
No faltará apoyo. Más de tres millones de personas de origen africano viven entre Estados Unidos y Canada. Un tejido de diásporas dispuesto a teñir las gradas, a empujar a estas seis selecciones que no solo juegan por sí mismas, sino por la idea de que el fútbol africano ya no viene a participar. Viene a competir. Y a quedarse.





