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Millwall busca vencer a West Ham en el Dockers Derby

El Dockers Derby vuelve más de una década después y en Millwall no quieren oír hablar de complejos. Caleb Taylor, pilar de la zaga de los Lions, lanzó el mensaje en el podcast EFL 72+ de la BBC: el sábado, en el horario de mediodía, su equipo saldrá a morder a West Ham United en The Den.

Es el primer Dockers Derby desde febrero de 2012. Demasiado tiempo sin este duelo. Demasiadas cuentas pendientes.

“Les vamos a dar guerra”

Taylor, 23 años, no se esconde. Ha jugado cada minuto de las siete jornadas de liga, algo que nadie más en la plantilla ha logrado en un inicio de curso marcado por las lesiones y la utilización de 24 futbolistas por parte de Alex Neil. Pese a ese contexto, el central sólo piensa en la oportunidad que ofrece el calendario.

“Estoy deseando que llegue”, confesó en el podcast. “Ya sabéis cómo es The Den, tiene un ambiente increíble. El sábado intentaremos estar sólidos, ellos tienen buenos jugadores, vienen de la Premier League, tienen un respaldo económico enorme. Vamos a hacer que sea un buen partido y les vamos a dar guerra de verdad. Va a ser realmente intimidante”.

La palabra no es casual. Intimidante. Eso es lo que Millwall quiere que sienta un West Ham que aterriza en la cumbre de la EFL Championship, con cuatro victorias consecutivas y 16 goles en sus últimos cuatro encuentros. Un rodillo ofensivo.

Millwall, en cambio, llega 11.º, a cuatro puntos de los Hammers. Pero en The Den las distancias suelen acortarse.

De la solidez al desajuste… y vuelta

El arranque de temporada de los Lions fue de manual defensivo: dos porterías a cero en las dos primeras jornadas. A partir de ahí, el muro se resquebrajó. Trece goles encajados en los últimos cinco partidos han encendido las alarmas en una línea que, según admite el propio Taylor, no se reconoce en esos números.

El central quiere recuperar la vieja versión junto a su compañero en el eje, Jake Cooper. El plan es claro: cortar el suministro a un ataque de West Ham que llega lanzado y, desde ahí, imponer el ritmo.

La prioridad pasa por asentarse atrás desde el primer minuto, no conceder espacios ni segundas jugadas y utilizar la energía de la grada para empujar cada duelo dividido. Si Millwall logra enfriar la pegada visitante, el duelo puede girar.

Alex Neil y la reconstrucción mental

El contexto emocional también pesa. Millwall todavía arrastra el recuerdo de la eliminación en la semifinal del play-off ante Hull City al final de la pasada campaña. Un golpe duro, de esos que pueden dejar cicatriz.

Taylor no duda en señalar a Alex Neil como la figura clave para pasar página. El técnico, explica, ha trabajado la cabeza del vestuario, ha cambiado el enfoque y ha conseguido que la plantilla mire de frente a un nuevo intento de ascenso en lugar de vivir atrapada en la decepción.

Esa resiliencia es la que el vestuario quiere trasladar ahora al césped en forma de victoria de prestigio ante su gran rival. No se trata sólo de tres puntos; es una declaración de intenciones en una temporada larga y exigente.

Un Den encendido y una oportunidad

La plantilla, cuenta Taylor, lleva “encendida” con este partido desde que salió el calendario. El ambiente se ha ido cargando día a día en el sur de Londres. El Den, cuando huele sangre, se convierte en algo más que un estadio. Es ruido, tensión, presión constante sobre el rival.

Millwall quiere explotar esa atmósfera al máximo. Quiere que West Ham sienta desde el túnel de vestuarios que el liderato no le protege de nada en este barrio.

Si los Lions logran un resultado positivo ante el líder, el efecto puede ir mucho más allá de la clasificación. Puede ser el impulso que transforme una temporada correcta en una campaña que apunte hacia arriba en la Championship.

La pregunta es sencilla y brutal: ¿saldrá West Ham del Dockers Derby con el mando intacto o despertará en The Den a un Millwall dispuesto a meterse de lleno en la pelea por el ascenso?