Messi preocupa a Argentina tras salir tocado en Miami
Lionel Messi encendió el corazón de Argentina en la noche lluviosa de Miami. No por un gol, ni por una de esas jugadas que se guardan en la memoria, sino por un gesto que heló a todo un país: la mano a la parte posterior de la pierna izquierda y la señal inmediata al banco. Minuto 73 ante Philadelphia Union, partido resuelto, pero preocupación máxima.
El capitán de la selección argentina, héroe del título mundial en Qatar 2022 y campeón olímpico en Beijing 2008, dejó el campo en el que fue su último partido de MLS con Inter Miami antes de sumarse a la concentración de la Albiceleste. Faltan apenas tres semanas para el debut en la Copa del Mundo 2026, el 16 de junio, ante Argelia por el Grupo J. El reloj no se detiene. Las miradas, tampoco.
Messi caminó hacia la línea lateral con gesto serio, se tocó la parte posterior de la pierna izquierda y pidió el cambio. El estadio quedó en silencio por unos segundos. Después, un dato que llevó algo de calma: el rosarino se marchó por el túnel caminando con normalidad rumbo al vestuario, sin muestras evidentes de cojera.
En lo deportivo, Inter Miami firmó un 6-4 desbordante ante Philadelphia Union, una noche de goles y lluvia en Florida. Pero el marcador quedó en segundo plano desde el momento en que Messi pidió salir. A los 38 años, cada gesto físico del ocho veces ganador del Balón de Oro se lee como un mensaje en clave mundialista.
El entrenador de Inter Miami, Guillermo Hoyos, rebajó el dramatismo tras el encuentro. Explicó que la sustitución respondió a una decisión prudente condicionada por el estado del campo y el desgaste acumulado del capitán.
«Hasta donde sé, todavía no tenemos un informe médico sobre eso, pero realmente estaba fatigado», señaló el técnico. «Estaba cansado; el césped estaba pesado y, en caso de duda, el criterio siempre es no correr riesgos».
La escena remite inevitablemente a noviembre de 2022, cuando una inflamación en el tendón de Aquiles durante su etapa en Paris Saint-Germain amenazó con arruinar su Mundial. Entonces también hubo temor. Y entonces también apareció el Messi competitivo, el que jugó todos los minutos de Qatar y llevó a Argentina a su tercera estrella.
Ahora el contexto es distinto, pero la expectativa es aún mayor. En los próximos días, la Albiceleste anunciará su lista para la Copa del Mundo 2026, en la que Messi apunta a una presencia histórica: su sexta participación en una fase final, una marca que lo coloca en un territorio reservado para unos pocos elegidos.
En Miami se habló de precaución, de fatiga y de un campo pesado. En Argentina se habla de algo más simple y contundente: que el 10 llegue sano al 16 de junio. Porque, a esta altura de su carrera, cada minuto que Messi pasa sobre el césped se mide con una sola vara: cuánto acerca —o aleja— al campeón del mundo de otra cita con la historia.






