Lionel Messi marca un gol emocional tras el fallecimiento de su padre
Lionel Messi volvió a marcar. Esta vez, con un peso distinto sobre los hombros.
El argentino firmó su primer gol desde el fallecimiento de su padre, Jorge, en el empate 2-2 de Inter Miami CF ante Philadelphia Union, el miércoles 19 de agosto. No fue un tanto más en su interminable colección. Llevó carga emocional, memoria y desahogo.
El gol llegó en el minuto 26. Ian Fray controló en la frontal y tocó corto hacia su derecha, donde el ’10’ esperaba, casi inmóvil, leyendo la jugada. Messi recibió, encaró hacia el corazón del área y, cuando encontró el ángulo, soltó un zurdazo seco al rincón izquierdo. Imparable. El 2-1 para Inter Miami, el grito que muchos intuían que tarde o temprano iba a llegar.
El ocho veces ganador del Balón de Oro explotó en un festejo contenido. Pequeños saltos, puño al aire, mirada al cielo. Luego, el abrazo con Telasco Segovia, que llegó con un choque de manos antes de quedar rodeado por el resto del equipo en un corrillo apretado, casi más de apoyo que de celebración.
Messi ya había dejado su huella antes. En el primer gol del partido para Inter Miami, sirvió la asistencia a Dániel Pintér, que firmó así su primer tanto en la MLS. Un pase, un control, un remate y una nueva conexión que el equipo de Florida empieza a explotar. La noche terminó con reparto de puntos, 2-2, pero con un capítulo especial en la historia reciente del club.
El contexto explica el peso del momento. Jorge Messi falleció el 8 de agosto a los 68 años. Padre, consejero y agente de Lionel durante toda su carrera. El astro se ausentó ese mismo día del duelo de Leagues Cup para vivir el duelo en privado. Inter Miami respondió con respeto: antes del encuentro ante Philadelphia, el estadio guardó un minuto de silencio en memoria de Jorge y, en el minuto 10, la grada se unió en un cántico dedicado al ’10’, un gesto de respaldo colectivo a su figura.
Messi había reaparecido el 12 de agosto, en el choque de Leagues Cup ante León, entrando desde el banquillo en la segunda parte para sumar minutos y volver a sentir el ritmo de la competición. Sus primeros dos goles después del Mundial habían llegado unos días antes, el 5 de agosto, en la victoria 4-2 de Inter Miami frente a Atlético de San Luis, también en la Leagues Cup.
Ahora, el gol frente a Philadelphia Union queda marcado por algo más que el resultado. Es el tanto que abre una nueva etapa personal para Messi, en un club que ya ha aprendido que, con él en el campo, cada noche puede convertirse en un recuerdo imborrable.





