Maresca asume el desafío de Guardiola en el Manchester City
Enzo Maresca se sentó por primera vez como entrenador de Manchester City y no esquivó el elefante en la sala: sustituir a Pep Guardiola. No intentó rebajar el listón. Lo asumió de frente.
“Es un privilegio porque el club decidió ir a por mí”, arrancó el italiano, consciente de que ocupa ahora la silla del técnico más exitoso en la historia del club. Guardiola se marchó tras una década y 17 títulos mayores, dejando una era que definió no solo al City, sino a toda la Premier League.
Maresca no se engaña. Sabe dónde se mete. “Considero a Pep probablemente el mejor entrenador del mundo en los últimos 20, 25 años”, subrayó. No hay intento de distanciarse, ni de reescribir nada. Llega para continuar una obra, no para negar la anterior.
La sombra de Ferguson y Wenger
El nuevo técnico del City también dejó claro que ha estudiado la historia reciente del fútbol inglés. Y las advertencias están ahí, en mayúsculas.
“Es un desafío. Es bonito. La historia de los entrenadores que pasan muchos años en un mismo club muestra que después siempre se sufre un poco. Después de Sir Alex, después de Arsène”, recordó.
La referencia es directa. Tras 26 años y medio de Sir Alex Ferguson, el Manchester United se desplomó con David Moyes en 2013. Arsenal tardó en encontrar el rumbo después de los 22 años de Arsène Wenger, con Unai Emery como primer relevo y un periodo de turbulencias deportivas y emocionales.
Maresca sabe que esa comparación sobrevolará cada tropiezo. Y aun así, no se esconde: “Es un desafío intentar hacer las cosas bien de inmediato para esta organización, para la afición, para todos”.
La estructura del City, su gran aliada
El italiano, que tomó el mando el mes pasado, se agarra a algo que considera diferencial: el modelo de club. Para él, ahí está la gran ventaja respecto a otros gigantes que naufragaron tras cambiar de era.
“La organización es lo principal. Este club, esta organización, tuvo tres entrenadores en 17 años”, recordó, citando a Roberto Mancini, Manuel Pellegrini y Guardiola. “Esto no es normal. No pasa a menudo”.
En un fútbol acostumbrado al carrusel de banquillos, esa estabilidad es casi una rareza. Maresca confía en que ese contexto le dé margen para imponer sus ideas sin dinamitar lo construido.
“Estoy convencido de que podemos hacer un gran trabajo. Podemos continuar el trabajo que se ha hecho desde que Roberto estuvo aquí, luego Manuel y durante 10 años Pep”, afirmó. No habla de revolución, sino de continuidad con matices.
Rodri, al quirófano y en el escaparate
En medio del arranque de su proyecto, Maresca tendrá que lidiar con un golpe deportivo inmediato: la ausencia de Rodri al inicio de la temporada.
El técnico confirmó que el centrocampista pasará por el quirófano el lunes para operarse de la espalda, lo que le hará perderse el comienzo del curso. Y mientras tanto, los rumores: Real Madrid estudia un movimiento por el internacional español.
“Alrededor de los grandes jugadores siempre hay especulación. No me preocupa”, zanjó Maresca. Recordó el contexto reciente: España ganó el Mundial y Rodri fue el mejor o uno de los mejores jugadores del torneo. Un perfil así atrae a todos.
“Creo que cualquier entrenador quiere tener a Rodri porque es un jugador top”, añadió. Primero, operación. Después, descanso. “Necesita vacaciones, descanso. Luego volverá aquí con nosotros”.
Mensaje claro: prioridad a la recuperación, sin alimentar el ruido del mercado.
Futuro abierto para Grealish y Trafford
El nuevo entrenador también dejó la puerta entreabierta a movimientos en la plantilla. James Trafford, segundo portero y en el radar de Leeds, y Jack Grealish, de vuelta tras su cesión en Everton, podrían salir.
“Jack, en este momento, es jugador del Man City”, recordó Maresca. Y marcó su línea de trabajo: “Siempre digo lo mismo: en cualquier club al que llego, si hay jugadores que pertenecen al club, es mi deber intentar entrenarlos. Luego veremos qué pasa”.
Sobre Trafford, el vínculo es personal. “Conozco a James porque fue mi portero cuando estuve con el City Under-23s”, apuntó sobre su etapa en el filial en la temporada 2020-21. Pero no se aventuró más allá.
“Con la ventana de fichajes abierta ahora, en enero, puede pasar cualquier cosa. Ya veremos. Pero, de momento, es uno de nuestros porteros”.
El mensaje de Maresca en su primera aparición pública es nítido: respeto absoluto a la herencia de Guardiola, confianza en la estructura del City y realismo ante un reto que ha devorado a otros grandes clubes. Ahora falta la única respuesta que de verdad cuenta en este negocio: la del césped.






