Maresca y la búsqueda del nuevo Rodri en el Manchester City
Enzo Maresca no se esconde: el Manchester City está bajo presión para encontrar “un nuevo Rodri” en la recta final del mercado estival. La salida del capitán de España rumbo al Barcelona la semana pasada ha dejado un vacío enorme en el corazón del campeón inglés y ha obligado a la directiva del Etihad a acelerar todos los planes.
El técnico italiano, sin embargo, rehúye el dramatismo. Para él, la clave no es perseguir un mito, sino construir el siguiente.
“Ahora el objetivo para nosotros es intentar encontrar al nuevo Rodri”, explicó Maresca. “¿Cómo resolvemos el problema? Intentar encontrar al nuevo Rodri. Antes de llegar aquí, él no había ganado el Balón de Oro, no había ganado la Champions League, no había ganado el Mundial de Clubes. Llegó al club y después consiguió muchas cosas importantes”.
La herencia de Guardiola y la puerta abierta
Maresca mantiene una línea continuista con la filosofía de Pep Guardiola: en el City no se retiene a quien ya no quiere estar. Rodri pidió un nuevo reto en LaLiga y el entrenador fue tajante con ese tipo de situaciones. Un futbolista descontento no encaja en el proyecto.
El mensaje es claro: nadie está por encima de la dinámica del vestuario, por mucho que se trate de uno de los pilares del ciclo más exitoso en la historia del club.
El italiano recordó que el City ya ha vivido este tipo de terremotos emocionales y deportivos. Y que, hasta ahora, siempre ha encontrado respuesta.
“Cuando Sergio (Agüero) estaba aquí, todos estaban preocupados y llegó Erling (Haaland)”, recordó. “¿Fernandinho? Llegó Rodri. Es solo eso. Cuando se van, tienes que ser bueno reclutando al siguiente. Son todos similares: David (Silva), Kevin (De Bruyne), Fernandinho, Rodri, Erling. Es normal, es cambio, no es un problema, vuelves a empezar e intentas hacer las cosas bien”.
La idea es casi una doctrina: las estrellas pasan, la estructura permanece.
Un City más corto… y en vilo
Más allá del reemplazo en el pivote, Maresca tiene otro objetivo entre ceja y ceja: afinar el tamaño del plantel. Quiere una plantilla corta, manejable, con unos 20 jugadores de campo de primer nivel para afrontar la temporada.
Ese plan choca de momento con la realidad de un vestuario inquieto. Hay futbolistas que quieren salir y otros que no tienen claro su futuro. Y eso, admite el técnico, complica el día a día.
“No ayuda que haya jugadores que por diferentes razones quieran irse, eso seguro”, reconoció. “Pero tenemos que adaptarnos. Quedan 10 días, ojalá podamos hacer las cosas que tenemos que hacer”.
Diez días. Un suspiro en el calendario, una eternidad en términos de mercado. La sensación en el entorno citizen es de cuenta atrás constante, con la afición pendiente de cada movimiento y cada rumor, a la espera de ese mediocentro que calme los nervios.
El juego del último minuto
Maresca conoce bien el ecosistema del mercado. Sabe que la mayoría de operaciones importantes se deciden cuando el reloj aprieta y las posturas se ablandan. Hasta entonces, resistencia, regateo y mensajes calculados.
“Lo normal en la ventana de fichajes es que tengas que esperar hasta la última semana, porque todos los clubes intentan mantener a los jugadores hasta la última semana y luego vender por más dinero”, explicó el técnico italiano.
El City, mientras tanto, acelera en silencio. Entre llamadas, negociaciones y nombres que van y vienen, Maresca solo tiene una certeza: el 1 de septiembre su vestuario no se parecerá al actual.
“Al final tendremos a toda la plantilla aquí, seguro que será diferente”, sentenció.
La pregunta es obvia y pesa sobre el Etihad: ¿será suficiente ese “nuevo Rodri” para sostener otro año de dominio en Inglaterra y en Europa?






