Marcus Rashford bajo la lupa: ¿por qué parece desconectado del fútbol?
El empate 1-1 de Manchester United ante Fulham dejó algo más que dos puntos en el camino. Dejó una preocupación instalada en la figura de Marcus Rashford. No por una ocasión fallada. Ni por un error grosero. Por algo más inquietante: su gesto, su energía, su manera de estar en el campo.
Michael Owen, en Premier League Productions, no se anduvo con rodeos. El exdelantero miró al internacional inglés y vio a un futbolista apagado. “En la izquierda, Marcus Rashford ha sido probablemente el más silencioso de esos atacantes”, señaló. Y el diagnóstico no se quedó ahí: “Estuvo otra vez callado hoy en su lenguaje corporal, con esa cara apagada. Simplemente no parece estar amando el fútbol, y eso ha sido una frustración permanente con Marcus”.
Cuatro titularidades en cinco partidos de Premier League desde que regresó de sus cesiones en Aston Villa y Barcelona. Más de 400 minutos. Ni un gol. Ni una asistencia. Para un jugador con sus condiciones, el contraste es brutal.
Un talento que no despega
Owen fue más allá y puso el foco en lo que no se ve. No en la velocidad, no en el golpeo, sino en lo que pasa por la cabeza del delantero. “Da la sensación de que lleva el peso del mundo sobre los hombros y te preguntas: ¿cómo? ¿por qué? Está viviendo el sueño de todos. Seguramente hay algo detrás de escena que le hace parecer que no está disfrutando del fútbol en este momento”, reflexionó el exdelantero de la selección inglesa.
Nadie discute las cualidades de Rashford. Potencia, zancada, disparo. Pero la palabra que falta es otra: continuidad. Y es ahí donde Owen clava el bisturí: un jugador con “atributos increíbles” que no termina de sostener su nivel semana tras semana.
La etapa en Barcelona, una oportunidad que se esfumó
El análisis de Owen también miró hacia España. Su paso por Barcelona fue, para él, un aviso serio. “La última oportunidad fue Barcelona. No podía creer su suerte al conseguir un equipo como Barcelona”, recordó. El balance, según su visión, quedó a medio camino: “Lo hace razonablemente bien allí, pero no lo suficientemente bien como para que le mantengan y luego terminan gastando fortunas para reemplazarle comprando a Anthony Gordon. Así que no fue todo perfecto. No fue todo de color de rosa pese al giro que algunos le quieran dar”.
Esa frase pesa. Porque pinta una carrera que ha tenido grandes escaparates, grandes camisetas, pero sin terminar de consolidarse en el nivel que se esperaba cuando irrumpió en Old Trafford.
El eslabón más débil del ataque
Ahora, de vuelta en Manchester United, la competencia aprieta. Y Owen no duda en señalar a Rashford como el más expuesto de la línea ofensiva. “Vuelve a Manchester United. Lo ha hecho bien, pero solo bien. Y probablemente necesite hacerlo un poco mejor en ese tridente ofensivo porque su posición en el ataque sería la vulnerable”, explicó.
El contexto no le ayuda. “Hay cierta demanda para que Benjamin Sesko vuelva y sea titular, si las lesiones lo permiten, por supuesto. Pero si eso sucede, Cunha se irá a la izquierda y Rashford sería el eslabón débil de ese ataque tal y como están las cosas”, advirtió Owen.
Es un mensaje claro: si el nivel no sube, la banda izquierda tendrá dueño nuevo.
Lesión, parón y un reto mayúsculo
Como si todo esto no fuera suficiente, el cuerpo también se ha rebelado. Rashford tuvo que abandonar el campo en la segunda parte en Craven Cottage por un problema en la cadera. El golpe es doble: frena cualquier intento de reacción inmediata y le deja fuera de los próximos compromisos de Inglaterra en la Nations League frente a España, Chequia y Croacia en las próximas tres semanas.
Para Gareth Southgate es una baja importante. Para Rashford, un espejo incómodo: otros atacantes tendrán minutos, visibilidad, opciones de ganar terreno en la selección mientras él se queda al margen.
En Manchester United, la cuestión ya no es solo esperar a que se recupere. El desafío es otro, mucho más complejo: cómo volver a encender a un jugador que parece desconectado de su propio talento. Porque cuando Rashford vuelva a estar al cien por cien, la pregunta no será si está disponible.
La pregunta será si todavía puede ser decisivo. Y cuánto tiempo más va a esperar el club para averiguarlo.






