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Manchester United: Plan de fichajes y decisiones clave para el mediocampo

El verano todavía no ha empezado oficialmente para los despachos, pero en Old Trafford ya se juega un partido decisivo. El mercado abre el 15 de junio; el Manchester United llega con una idea clara: reconstruir el centro del campo tras la marcha de Casemiro y la incertidumbre sobre el futuro de Manuel Ugarte. Todo lo demás gira alrededor de eso.

Anderson, hasta aquí

El caso Elliot Anderson es el mejor termómetro de cómo ha cambiado el United. Durante meses, el mediocentro de Nottingham Forest ha sido el gran sueño para ocupar el puesto de ‘6’ de élite junto a Declan Rice en la selección inglesa y, sobre el papel, en el nuevo proyecto de Old Trafford.

Pero la realidad del mercado ha frenado la fantasía. Forest pide una cifra de récord absoluto en la Premier League: 121 millones de libras. Manchester City ya ha puesto sobre la mesa una oferta verbal de 106 millones, con 15 más en variables, y se ha colocado al frente de la carrera. Anderson, además, prefiere el Etihad.

El United, esta vez, ha decidido no entrar en una subasta descontrolada. Internamente se considera excesivo superar los 120 millones por un solo jugador cuando la plantilla necesita tres o cuatro refuerzos de nivel. Es un giro de guion respecto a 2019, cuando el club estiró el presupuesto para imponerse al City por Harry Maguire, o cuando elevó la apuesta por Fred y Alexis Sánchez. Ahora, la consigna es otra: no repetir viejos errores.

Eso no significa que el nombre de Anderson desaparezca para siempre. Sir Jim Ratcliffe está dispuesto a igualar las exigencias salariales del jugador —actualmente cobra 100.000 libras semanales en el City Ground y se espera un aumento del 50%— y en el club aún hay quien confía en poder adelantar al City si Forest rebaja sus pretensiones. Pero a día de hoy, el United mira hacia otros objetivos.

Scott y Fernandes, el nuevo eje de la operación mediocampo

Con Anderson encaminado hacia el otro lado de la ciudad, el foco se ha desplazado a dos nombres: Alex Scott y Mateus Fernandes. El plan es ambicioso y caro.

Según distintas informaciones, el United está “poniendo todo el foco” en el centrocampista del Bournemouth y en el portugués del West Ham. La estimación económica es brutal: hasta 165 millones de libras por el paquete completo.

Bournemouth valora a Alex Scott en torno a 80 millones y se agarra a esa cifra con fuerza. El club se prepara para jugar en Europa la próxima temporada y no tiene ninguna intención de regalar a su estrella. En Old Trafford lo ven como un perfil ideal para dar continuidad al juego, con margen de crecimiento y sin el peaje emocional de una puja con el City.

Mateus Fernandes es el otro pilar del plan. West Ham también lo tasa en unos 80 millones y, pese a su descenso al Championship, no tiene prisa por vender. El United está haciendo trabajo de fondo: informes, análisis de carácter, contexto competitivo. Desde el club se percibe como una operación “realista” precisamente por la situación deportiva de los Hammers, aunque el precio sigue siendo elevado y Real Madrid también ha entrado en escena.

El detalle que puede cambiarlo todo es la voluntad de los propios futbolistas. En Manchester se mira de reojo lo que ocurrió con Bryan Mbeumo, que presionó para fichar por el United. Carlos Baleba, otro mediocentro seguido, ya quiso llegar el verano pasado y mantiene ese deseo, pero Brighton mantiene una postura dura. La pregunta es clara: ¿alguno de estos jugadores estará dispuesto a forzar la mano de su club para vestir de rojo?

Tonali y el límite de los 100 millones

En la lista de mediocentros aparece también Sandro Tonali. Desde Newcastle se filtra que su salida antes del inicio de la temporada es un escenario posible, incluso esperado por algunos dentro del club. El problema es el de siempre: el precio.

Se habla de unos 100 millones de libras. Una cifra que, sumada a las necesidades en otras posiciones, choca con la nueva línea de contención que intenta trazar el United. El interés existe, pero la operación, en estos términos, se antoja complicada.

Defensa: Lukeba en el radar

La prioridad es el mediocampo, pero la defensa central también exige atención. Con Matthijs de Ligt recién operado de la espalda, el United se ve corto de efectivos en el eje.

Ahí aparece Castello Lukeba. Desde Alemania se apunta que el club inglés es favorito para fichar al central francés del RB Leipzig, cuyo contrato incluye una cláusula de rescisión situada entre 69 y 77 millones de libras. Se ha llegado a sugerir que Leipzig podría aceptar alrededor de 56 millones.

No hay oferta formal ni acuerdo, pero el nombre está marcado en rojo en la lista de posibles refuerzos defensivos.

Banda izquierda: Nico Williams, Leao y la alternativa

En ataque, la mirada se desplaza hacia la izquierda. El United sigue de cerca a Nico Williams, estrella del Athletic Club. El extremo español tiene una cláusula de 87 millones y ya ha estado cerca de salir en otras ventanas antes de decidir quedarse en Bilbao.

El club lo contempla como alternativa a Rafael Leao, otro viejo deseo que se ha complicado. Liverpool, City y Arsenal también han contactado con el entorno de Williams, conscientes de que, si decide salir, habrá una carrera abierta entre gigantes.

Mientras tanto, Bruno Fernandes se ha dejado ver públicamente apoyando a Leao tras su expulsión en un amistoso con Portugal, un gesto que alimenta la narrativa, pero no cambia la realidad: hoy, Williams parece un objetivo algo más accesible que la estrella del Milan.

Rashford, un futuro cada vez más lejos de Old Trafford

El caso Marcus Rashford se ha convertido en una novela de largo recorrido. Barcelona ha enfriado su interés de forma drástica. Desde España se asegura que el club azulgrana ha elegido a Anthony Gordon por delante del inglés, valorando su trabajo defensivo y su menor edad. Además, el Barça solo estaba dispuesto a pagar la mitad del precio sugerido por el United, unos 13 millones de libras, una cifra inaceptable en Old Trafford.

El club no tiene planes de reintegrarlo en la plantilla de Michael Carrick para la próxima temporada. El jugador, por su parte, ha sido relacionado con Bayern Munich, pero distintas informaciones apuntan a que no responde llamadas de otros equipos y mantiene como prioridad absoluta un traspaso definitivo al Barcelona, pese a que la puerta parece casi cerrada.

Mientras tanto, en Inglaterra se habla de un posible interés de Tottenham, Chelsea y Arsenal, que podrían intentar aprovechar la situación. El desenlace, en cualquier caso, marcará un antes y un después para un canterano que hace no tanto era la cara del proyecto.

Laterales y oportunidades: Cucurella y otros nombres

En el mercado de laterales izquierdos, Marc Cucurella se ha colado en la agenda tanto del United como del City. El español, con tres años de contrato en el Chelsea, podría salir si llega una oferta superior a los 35 millones de libras. La ausencia de competiciones europeas en Stamford Bridge abre una ventana para los clubes de Mánchester, atentos a cualquier debilidad.

En paralelo, Nathaniel Brown se aleja. El joven alemán, también seguido por el United y por el Arsenal, tiene prácticamente hecho su fichaje por el Bayern Munich por 65 millones de euros, tras un acuerdo entre los dirigentes de los dos clubes implicados en la operación.

Ataque: Williams, Rogers y la variable Zirkzee

El United también vigila el mercado ofensivo con más calma. Nico Williams, ya mencionado, es una pieza codiciada. Pero no es el único.

Desde Inglaterra se insiste en el seguimiento a Morgan Rogers, atacante del Aston Villa que ha sonado para casi todos los grandes. Él, de momento, baja el volumen. Ha explicado que con la experiencia ha aprendido a convivir con los rumores y a considerarlos “ruido” en un 95%, centrado en preparar el Mundial con Inglaterra y en su rendimiento.

Otro nombre que aparece es el de Matias Fernandez-Pardo, delantero versátil del Lille, con pasado en el Gent y llamado por Bélgica para el Mundial. El United solo se plantearía un movimiento si Joshua Zirkzee abandona el club este verano. Si el neerlandés se queda, no habrá hueco en la plantilla para otro atacante.

Dele-Bashiru y el retorno a la Premier

En el centro del campo, el United ha incluido también en su lista a Fisayo Dele-Bashiru. Formado en la academia del Manchester City, pasó por el Sheffield Wednesday antes de dar el salto al Hatayspor y, desde allí, al Lazio, primero cedido y después en propiedad.

Con 18 internacionalidades con Nigeria y un papel destacado en la Copa de África, el mediocampista ve con buenos ojos un regreso a la Premier League. Desde el entorno del jugador se filtra que estaría abierto a un movimiento a Inglaterra, y el United ya ha tomado nota.

Viejas caras y nuevos rumbos

El verano también trae despedidas. Phil Jones ha confirmado que deja el Blackburn Rovers, donde había comenzado su carrera como entrenador asistiendo al equipo sub-18 y formando parte del cuerpo técnico de Michael O’Neill. En un mensaje de agradecimiento, el excentral del United cierra un ciclo y se prepara para el siguiente paso en los banquillos.

En el banquillo de otro histórico, Kieran McKenna, antiguo asistente en Old Trafford, se dispone a dejar el Ipswich Town tras lograr un doble ascenso que ha devuelto al club a la Premier League. Su nombre ha sido vinculado con el Fulham, pero las informaciones apuntan a que se tomará un respiro antes de su próximo reto.

Jadon Sancho, por su parte, se marcha del United por la puerta de atrás. Cinco años después de su fichaje por 73 millones de libras, apenas ha disputado 83 partidos con la camiseta roja. Ni sus cesiones a Borussia Dortmund, Chelsea y Aston Villa han convencido a esos clubes para quedárselo en propiedad. Hoy, el jugador que pudo estar en el Mundial con Inglaterra se encuentra sin equipo.

Un mercado que se calienta… y un club que ya no se quema

Todo esto sucede en un contexto de agitación general en la Premier League. Everton ha sido condenado a pagar unos 30 millones de libras al Burnley tras perder un litigio derivado de su sanción por incumplir las normas financieras. Una decisión que puede abrir la puerta a reclamaciones económicas entre clubes cada vez que se demuestre una infracción. El caso del Manchester City, pendiente de resolución, planea sobre todos.

En este escenario, el United intenta moverse con menos estridencias y más cálculo. Ha aprendido a decir “no” a una puja irracional por Elliot Anderson. Ha decidido priorizar un paquete de centrocampistas —Scott, Fernandes, quizá Baleba o Dele-Bashiru— por encima de un solo fichaje galáctico. Observa a Lukeba para la defensa, a Nico Williams para la banda, estudia oportunidades como Cucurella y mantiene la puerta abierta a grandes operaciones si las condiciones cambian.

El mercado abre el 15 de junio. La lista es larga, el presupuesto no es infinito y la paciencia de la grada tiene fecha de caducidad. La pregunta ya no es a cuántos nombres se vinculará el United este verano, sino cuántos de ellos encajarán, de verdad, en un proyecto que no puede permitirse otra ventana equivocada.

Manchester United: Plan de fichajes y decisiones clave para el mediocampo