Luis Suárez brilla en el debut de Lewandowski con Chicago Fire
Luis Suárez necesitó noventa minutos para recordar por qué su nombre sigue pesando tanto. Robert Lewandowski, apenas una hora para entender dónde se ha metido. En ese choque de trayectorias, Inter Miami se impuso 3-2 a Chicago Fire en un partido que explicó, en directo, qué es hoy la MLS.
El uruguayo celebró su partido número 100 con Inter Miami como lo ha hecho toda su carrera: decidiendo. Un penalti en la primera parte, el 2-1 en la segunda y una presencia constante en el área que sostuvo al equipo en una noche sin Lionel Messi, aún descansando en Argentina tras la final del Mundial perdida ante España.
Del otro lado, el foco apuntaba a Lewandowski. Nuevo escenario, nueva liga, viejos hábitos. El polaco, que cumplirá 38 años en agosto, debutaba con Chicago Fire tras cerrar su etapa en Barcelona. No fue una presentación para el recuerdo. Se le vio incómodo, acelerado por el ritmo frenético del partido, exigiendo calma con gestos airados a sus compañeros, pidiendo pases cortos mientras el juego se convertía en un ida y vuelta desordenado, muy lejos de los automatismos que conocía en Europa.
El caos llegó pronto. Demasiado pronto para cualquiera que esperara un debut controlado. Apenas pasado el cuarto de hora, una cesión inocente de un central de Inter Miami hacia Rocco Ríos Novo, titular solo por segunda vez en la temporada, terminó en uno de los errores más grotescos del año. El guardameta midió mal, golpeó al aire y vio cómo el balón se le escapaba, rodando en cámara lenta hacia la portería hasta convertirse en el 0-1 más surrealista posible. Una escena de blooper que retrata mejor que cualquier discurso el margen de riesgo de esta liga.
Inter Miami tardó en serenarse, pero la jerarquía de Suárez acabó imponiéndose. El uruguayo tomó el balón desde los once metros en la primera mitad y no dudó. Gol, empate y un gesto de rabia contenida, como si ese penalti fuera también una respuesta a quienes dudan de su vigencia. Ya en la segunda parte, cuando el duelo se abría y Chicago Fire amenazaba con aprovechar los espacios, apareció de nuevo para firmar el 2-1 y girar el marcador.
El partido, sin embargo, no se cerró ahí. Chicago Fire encontró el empate tras el descanso y por momentos pareció tener el 2-3 al alcance. Atacó, se estiró, olió sangre tras el regalo inicial de Ríos Novo y el bajón de intensidad local. Pero le faltó colmillo. Y en la MLS, cuando perdonas, lo pagas.
La sentencia llegó desde la cantera. A cinco minutos del final, Preston Plambeck se coló en la historia del encuentro con el 3-2 definitivo. Un gol que vale algo más que tres puntos: sostiene a Inter Miami en la parte alta del Este y refuerza la idea de un proyecto que mezcla veteranos ilustres con jóvenes que empiezan a reclamar espacio.
Mientras Suárez se iba del campo como gran protagonista, Lewandowski ya pensaba en lo que viene. Su estreno no fue brillante y el técnico decidió retirarlo tras una hora de juego, todavía en plena adaptación a un fútbol más directo, más caótico, menos controlado que el europeo. Tendrá que esperar hasta el 1 de agosto para presentarse ante su nueva afición, aunque antes le espera otra salida este sábado ante New York City. Tiempo para ajustar, pero no demasiado: el nombre pesa y la exigencia llegará pronto.
La MLS, mientras tanto, sigue llenándose de estrellas. Este verano ha traído también al francés Antoine Griezmann a Orlando City y a Casemiro a Inter Miami, donde el brasileño reforzará el centro del campo. Todo en un contexto en el que Messi ha regresado a Rosario y el club aún no ha puesto fecha a su vuelta al grupo, donde le espera su compatriota Rodrigo De Paul.
Con el 3-2, Inter Miami se mantiene segundo en la Conferencia Este con 34 puntos y un partido menos, por delante de un Chicago Fire que se queda tercero con 26. La tabla dice que el equipo de Florida compite en serio por el liderato. La noche, que Suárez sigue marcando diferencias y que Lewandowski, por primera vez en mucho tiempo, tendrá que adaptarse a los demás y no al revés.






