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Luis de la Fuente defiende a Rodri: un insulto a la inteligencia futbolística

Luis de la Fuente no esperó a que se enfriara la resaca del título mundial para ajustar cuentas. El seleccionador español, campeón del mundo en Norteamérica, salió en defensa de Rodri con la misma contundencia con la que su equipo manejó cada partido del torneo. Y lo hizo con una frase que ya corre por todo el país: cuestionar al mediocentro del Manchester City fue, según él, “un insulto a la inteligencia futbolística”.

El debate había nacido mucho antes de la final. Rodri llegó al Mundial 2026 rodeado de dudas por su historial reciente de lesiones. Venía de un tramo complicado, con problemas físicos que limitaron su preparación, y no faltó quien insinuara que su presencia en la lista dejaba fuera a perfiles “más dinámicos”. El ruido creció a medida que se acercaba el debut. De la Fuente, sin embargo, no se movió ni un milímetro.

El tiempo le dio la razón con una contundencia demoledora.

Un Mundial para enmarcar

Durante siete partidos, Rodri fue el metrónomo absoluto de una España que solo encajó un gol en todo el torneo y que terminó levantando el trofeo ante Argentina. No solo dirigió el juego: lo dictó. Cerró el campeonato con un 93,4% de acierto en el pase, una cifra que explica mejor que cualquier discurso por qué el balón pareció siempre sentirse más cómodo en sus botas que en ninguna otra.

Su impacto fue tan evidente que acabó recibiendo el Balón de Oro del Mundial como mejor jugador del torneo. Un galardón que se suma al Ballon d'Or conquistado en 2024 y a una Champions League con Manchester City, adornando un palmarés individual que ya le coloca, sin discusión, entre los grandes mediocentros de la historia reciente.

Para De la Fuente, todo esto no es ninguna sorpresa. Es la confirmación de algo que llevaba tiempo repitiendo en cada sala de prensa.

“Es el mejor del mundo en su posición”

En declaraciones a la cadena TVE, recogidas por ESPN, el seleccionador fue directo: “Con todos los respetos –y sin querer ofender a nadie– dije que dudar de Rodri era, evidentemente, un insulto a la inteligencia futbolística”. Nada de matices, nada de medias tintas.

Y fue más allá. “Es el mejor jugador del mundo en su posición, teniendo en cuenta que tenemos detrás a Martín Zubimendi, que también es uno de los grandes, seguramente el segundo mejor del mundo. Rodri aporta claridad, visión, equilibrio. Rodri es una inspiración para nosotros”.

La frase resume la jerarquía que el técnico otorga a su mediocentro. Rodri no es solo un pivote que ordena y corrige. Es la pieza sobre la que se ha construido una selección campeona del mundo. El futbolista que da sentido a todo lo que pasa alrededor.

El eco en Manchester y el ruido de Madrid

Mientras España celebraba, las palabras del seleccionador resonaban también en el Etihad Stadium. El Mundial no solo ha reforzado el estatus de Rodri; ha complicado aún más su situación de mercado. Sus actuaciones en Norteamérica han elevado el precio, el prestigio y, sobre todo, la sensación de que cualquier movimiento en torno a él puede cambiar el equilibrio de poder en Europa.

Real Madrid, según se entiende, ya tiene un acuerdo personal con el jugador y mantiene abiertas las negociaciones con Manchester City para intentar cerrar uno de los traspasos más decisivos de los últimos veranos. El problema está claro: la diferencia entre lo que pide el club inglés y lo que está dispuesto a pagar el conjunto blanco.

City ya ha comunicado su tasación. Madrid no quiere llegar tan arriba. Entre esas dos posiciones se juega ahora una partida silenciosa, pero de enorme trascendencia deportiva.

Las palabras de De la Fuente sirven como recordatorio de lo que está en juego. Manchester City sabe perfectamente qué perdería si Rodri se marcha: el eje de un equipo que ha dominado Europa. Y cualquier club que logre firmarle entenderá que no solo incorpora a un mediocentro: suma a un futbolista que acaba de ser aclamado, sin discusión, como el mejor del mundo en el escenario que todos persiguen, el Mundial.

Luis de la Fuente defiende a Rodri: un insulto a la inteligencia futbolística