Liverpool busca reforzar su ataque con Ibrahim Mbaye y Bradley Barcola
El vacío que dejó Mohamed Salah no se tapa con palabras ni con vídeos de despedida. En Liverpool lo saben, y por eso miran a París con la cartera preparada y la determinación de un club que no quiere perder un solo peldaño en la élite europea.
Según informa el diario inglés Daily Mail, el Liverpool estudia un doble movimiento por dos atacantes del Paris Saint-Germain: el extremo senegalés Ibrahim Mbaye y su compañero Bradley Barcola. No se trata de un simple sondeo. En Anfield ven en ambos la oportunidad de rejuvenecer y electrificar un frente ofensivo que ha perdido a su gran referencia, ahora en el Trabzonspor turco.
El contexto es claro: crece la inquietud por la pegada del equipo. Las dudas sobre la capacidad del ataque para sostener el nivel competitivo han encendido las alarmas internas. De ahí la idea de un golpe de efecto: ir a por dos de los delanteros más veloces del campeón francés en una sola operación.
No será barato. Desde Francia se asume que el PSG solo se sentaría a negociar por una cifra superior a los 150 millones de libras esterlinas por el paquete completo Mbaye–Barcola. Una cantidad que refleja menos el rol actual de los jugadores y más su proyección y el músculo económico del pretendiente.
Porque hay un matiz importante: pese a su talento y velocidad, tanto Barcola como Mbaye han pasado buena parte de sus minutos en el banquillo del PSG. Han vivido a la sombra de otros nombres, esperando oportunidades, entrando y saliendo del once. Justo el tipo de situación que un club como el Liverpool intenta aprovechar.
Los reds quieren adelantarse a la competencia. Ibrahim Mbaye no solo está en la agenda de Anfield: Manchester City y Tottenham también siguen de cerca al internacional senegalés. Si Liverpool decide lanzarse, tendrá que hacerlo con decisión, antes de que la puja se convierta en una subasta a varias bandas.
La idea es clara: reforzar el ataque antes del inicio de la nueva temporada, devolverle al equipo la sensación de amenaza constante que durante años personificó Salah y ofrecer al nuevo proyecto ofensivo piernas frescas, hambre y profundidad. La pregunta ya no es si Liverpool necesita ese golpe en el mercado.
La cuestión es si se atreverá a pagarlo.





