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Liverpool acelera por Francisco Trincão ante Al-Ahli

El verano en Anfield no es de transición. Es de reconstrucción. Otra vez. La lista de objetivos es larga, el margen de error, mínimo, y el título de la Premier League sigue marcando el horizonte.

Andoni Iraola aterriza con una idea clara: mirar a todos, decidir rápido y cortar por lo sano. Al final de la pretemporada deberá tener tres listas cerradas: quién se queda, quién sale y quién llega. Sin eso, el proyecto no despega.

El problema es que el mercado no espera a nadie. Los mismos perfiles que persigue el Liverpool son los que persiguen media Premier League y medio continente. Los precios suben cada día, las subastas se multiplican y las oportunidades se evaporan en una semana.

Y ahí entra Francisco Trincão.

Un pulso de cinco millones

Según informa A Bola, el Liverpool tiene una ventana muy corta si quiere reactivarse por uno de sus objetivos de largo recorrido. El escenario es claro: Al-Ahli y Sporting de Portugal están separados solo por 5 millones de euros en la negociación por Trincão.

El club saudí insiste. “El Al Ahli sigue en la persecución de Francisco Trincão”, recoge el medio portugués. Pero intenta rebajar la exigencia del Sporting, que mantiene su precio en una horquilla de entre 50 y 60 millones de euros.

La primera aproximación saudí ya fue rechazada. Ni siquiera se formalizó una oferta, pero se pusieron 45 millones sobre la mesa. Demasiado poco para el campeón portugués, que no tiene intención de regalar a un jugador en plena madurez competitiva.

Las conversaciones continúan, a un ritmo más lento que las que mantiene Atlético de Madrid por Morten Hjulmand, y se anticipan duras. Sporting tiene su cifra. Al-Ahli, con Rui Pedro Braz como director deportivo, quiere bajarla. Y no se trata de un interés superficial: el club saudí ya ha pagado 22 millones por el mediapunta Spertsyan, procedente del Krasnodar, y aun así mantiene firme su apuesta por el internacional portugués de 27 años.

El reloj corre. Y si el Liverpool quiere entrar, tiene que hacerlo ya.

Un agujero en la banda derecha

El problema de fondo en Anfield está muy localizado: el extremo derecho. Mohamed Salah sigue siendo el gran elefante en la habitación. Una parte de la afición se aferró a la idea de un giro inesperado, de una permanencia de última hora. Pero todo apunta a que ese capítulo se cierra.

Ahora mismo, las únicas alternativas naturales para ese costado son Federico Chiesa y Jeremie Frimpong. Dos nombres potentes, sí, pero con matices: Chiesa podría estar de salida y Frimpong, por perfil, no es el típico extremo de cal y línea de fondo, sino un jugador más híbrido, con alma de carrilero y llegada desde atrás.

Víctor Muñoz puede actuar en la derecha, pero rinde mejor a pierna natural, partiendo desde la izquierda. Esa asimetría deja a Iraola ante una necesidad evidente: hace falta un nuevo atacante derecho, alguien que no solo ocupe un hueco, sino que redefina la zona.

Y ahí Trincão encaja con una lógica casi quirúrgica.

El perfil que encaja con Iraola

Iraola no se aleja demasiado de los sistemas de Jürgen Klopp o Arne Slot, pero introduce matices que cambian la fisonomía del ataque. Quiere delanteros que rompan la última línea, que amenacen el espacio y que, al mismo tiempo, sepan caer a banda cuando el juego lo pide. Como lo hizo Eli Junior Kroupi durante la temporada 2025-26, atacando por dentro y por fuera con la misma naturalidad.

En ese contexto, nombres como Hugo Ekitike encajarían bien. Alexander Isak, todavía mejor. Futbolistas capaces de vivir al borde del fuera de juego, de estirar defensas y de abrir autopistas para los mediapuntas.

Pero en las bandas, Iraola exige algo más: desborde, último pase y gol. No le sirve un extremo que solo fije al lateral; quiere un generador constante de ocasiones.

Trincão viene de firmar una temporada que habla por él: 13 goles y 18 asistencias. Cifras de atacante total, no de especialista de banda. Además, es zurdo, un detalle clave cuando se busca un heredero funcional para Salah. Recibe a pie cambiado, encara hacia dentro, finaliza o filtra el pase. El molde está claro.

Decisión inaplazable

Con Al-Ahli ya sentado en la mesa y dispuesto a empujar la operación hacia su lado, el Liverpool se enfrenta a una encrucijada muy simple: entrar en la puja ahora o ver cómo uno de los pocos extremos derechos de nivel, con gol, asistencia y perfil Salah-compatible, se marcha a una liga donde ya no hay retorno competitivo al máximo nivel europeo.

El margen, según el informe portugués, se reduce a días. Hasta final de semana. Después, será tarde.

Si en Anfield tienen claro cómo quieren que se vea su ataque esta temporada, este es el momento de demostrarlo. Porque los proyectos se construyen con ideas, sí, pero también con decisiones valientes cuando el mercado aprieta. Y Trincão no va a esperar eternamente.