Liverpool busca a Maghnes Akliouche como relevo de Salah
Liverpool busca extremo. Y lo hace con urgencia, sabiendo que la era de Mohamed Salah en Anfield se acerca a su final anunciado. El club ya ha invertido cerca de 40 millones de euros en Victor Muñoz, internacional español llegado desde Osasuna, pero en los despachos nadie considera que esa operación cierre el capítulo de fichajes para las alas. Falta una pieza grande. Falta el relevo de Salah.
El nombre de moda en las últimas horas es Maghnes Akliouche, talento de banda de Monaco, objetivo prioritario de Paris Saint-Germain. La historia, sin embargo, está lejos de ser sencilla para los ingleses.
PSG aprieta, Liverpool observa
Lyall Thomas, de Sky Sports, encendió la mecha el miércoles al revelar que Liverpool se ha interesado por Akliouche. Según su información, el club de Anfield habría realizado un primer acercamiento a Monaco para conocer las condiciones del traspaso y la disponibilidad del jugador, un futbolista que también figura en la lista de deseos de PSG.
El mensaje era claro: Liverpool ha preguntado, ha sondeado, ha hecho sus deberes. Akliouche entra en el radar como posible heredero del costado derecho de Salah, en un mercado en el que el margen de error es mínimo.
Pero la versión de Fabrizio Romano enfría de golpe el entusiasmo.
El periodista especializado en mercado asegura que, a día de hoy, Liverpool no ha dado el paso definitivo. Nada de ofensiva formal, nada de intento real de “robar” la operación. Y, sobre todo, un dato clave: Akliouche quiere jugar en PSG.
Según Romano, el club parisino ya tiene un acuerdo con el futbolista y mantiene conversaciones avanzadas con Monaco. Falta el entendimiento total entre clubes, pero el cuadro de París lleva la mano ganadora. El acuerdo no está cerrado, las negociaciones siguen vivas y el precedente de operaciones que cambian de rumbo a última hora está fresco, como en el caso de Morgan Rogers. Sin embargo, el control de la situación, a estas alturas, sigue siendo de PSG.
Una opción, no una obsesión
En Liverpool, mientras tanto, se impone la calma. James Pearce, periodista de The Athletic, describe a Akliouche como “una posibilidad, más que una certeza” dentro del plan de fichajes del club.
En declaraciones al podcast Market Madness de GiveMeSport, Pearce explicó que ha habido conversaciones internas y que se produjo un acercamiento a Monaco a comienzos de la ventana de fichajes. Akliouche figura en una lista de varios candidatos para reforzar la banda derecha, todos ellos bajo análisis antes de que la dirección deportiva tome una decisión definitiva.
No es el único nombre, ni el elegido a cualquier precio. Es una carta más en la baraja.
El contexto económico también pesa. Pearce apunta a que Akliouche podría costar entre 50 y 60 millones de euros, una cifra elevada pero inferior a la que exigiría PSG por Bradley Barcola, otra opción que gusta pero que se antoja mucho más cara. En ese escenario, el francés de Monaco se perfila como alternativa “más asequible” dentro de un mercado inflacionado.
El eco del caso Yan Diomande
La sensación de déjà vu es inevitable en Anfield. Hace unas semanas, Yan Diomande, de RB Leipzig, se situó como objetivo prioritario para reforzar el ataque. El perfil encajaba, el interés era real… hasta que el jugador se inclinó por PSG. El club francés, otra vez, como imán para el talento ofensivo joven.
Ahora, el guion amenaza con repetirse con Akliouche. Liverpool tantea, analiza, se mueve con cautela. PSG aprieta, convence al jugador y avanza en las negociaciones. El desenlace se inclina hacia París, al menos hoy.
Un verano decisivo en Anfield
Lo único claro es el punto de partida: Salah saldrá, y Liverpool no puede permitirse fallar en su reemplazo. Ya ha llegado Victor Muñoz, un fichaje importante, pero insuficiente para cubrir el vacío que dejará el egipcio.
Akliouche encaja por edad, talento y proyección. Es un perfil que seduce a los analistas del club. Pero el mercado no se rige por la lógica deportiva, sino por la suma de voluntad del jugador, músculo económico y timing. Ahora mismo, PSG marca el ritmo y el jugador mira a París.
Liverpool, obligado a reconstruir su frente ofensivo, se mueve entre oportunidades y puertas que se cierran. Akliouche es, de momento, una posibilidad sobre la mesa, no la apuesta definitiva.
La pregunta ya no es solo si podrá arrebatar un objetivo a PSG, sino cuántos golpes más puede encajar en el mercado antes de encontrar, por fin, al nuevo dueño de la banda derecha de Anfield.






