Liverpool busca la Champions con regresos clave
Liverpool llega a su estreno en la Champions League con una mezcla curiosa: ilusión por el primer triunfo de la era Andoni Iraola y una enfermería todavía demasiado llena. El 2-0 en Portman Road ante Ipswich, con doblete de Alexander Isak, dio aire al proyecto. Ahora, la mirada se clava en el miércoles, cuando Anfield recibirá al Atlético de Madrid. Y en una pregunta: ¿a quién podrá recuperar Iraola a tiempo?
Porque casi todos los lesionados siguen apuntando al largo plazo. Aun así, en defensa se abre por fin una rendija de luz.
Joe Gomez, el regreso más cercano
Joe Gomez encabeza la lista de buenas noticias. El central inglés cayó a los diez minutos del primer amistoso de pretemporada y desde entonces no ha vuelto a vestirse de corto. Lesión muscular, diagnóstico clásico, pero con calendario relativamente claro.
“Serán algunas semanas”, explicó Iraola tras el amistoso ante Sunderland en Nashville. “Es una lesión muscular y con estas lesiones es difícil decir un día, pero normalmente siempre lo pongo como un mes”.
Ese mes ya se ha cumplido. Antes del viaje a Ipswich, el técnico fue mucho más optimista: “Joe probablemente empezará a entrenar con nosotros la próxima semana, y ha ido con normalidad. La recuperación de una lesión muscular, más o menos, esperábamos estos tiempos. Espero poder tenerle antes del parón, digamos”.
Traducción competitiva: si no hay contratiempos, Gomez podría reaparecer el 12 de septiembre en casa ante Fulham. Un alivio para una zaga corta de efectivos.
Federico Chiesa, paciencia hasta octubre
El caso de Federico Chiesa exige más calma. El italiano se ha perdido los tres primeros partidos oficiales por una lesión muscular que se originó en un amistoso de pretemporada ante Como, al “notar un tirón” en la zona de la espalda.
Todo apunta a que no se vestirá de corto hasta octubre. Iraola lo dejó claro la semana pasada: “Creo que incluso Fede debería estar alrededor de esas fechas [tras el parón de selecciones]”.
En la planificación interna se marca en rojo el 11 de octubre, en Anfield, ante Manchester City. Un escenario grande para un regreso grande, si el calendario médico se cumple.
Hugo Ekitike, la gran incógnita a largo plazo
El golpe más duro llegó con Hugo Ekitike. Su brillante primera campaña se cortó en seco en abril, cuando sufrió la rotura del tendón de Aquiles. Desde entonces, ni un minuto.
El técnico, aun así, mantiene un punto de confianza: “Hugo irá [más tarde este año]”, comentó la semana pasada. El matiz es importante: el club no se atreve a poner día exacto a su vuelta.
Oficialmente, la previsión que se maneja es muy conservadora: regreso hacia finales de 2026. Una fecha que refleja la gravedad de la lesión y el deseo de no forzar ni un solo paso.
Conor Bradley, otro caso de larga duración
En el carril derecho, Conor Bradley también sigue fuera de combate. El internacional por Irlanda del Norte se lesionó en enero ante Arsenal y tuvo que pasar por el quirófano. Desde entonces, sigue apartado.
Aun así, dentro del cuerpo técnico se intuye que su vuelta podría producirse antes que la de Ekitike. Iraola confía en que no vaya muy descolgado respecto a Chiesa en el calendario de regresos, aunque el club sitúa igualmente su horizonte en “finales de 2026”.
Un margen amplio que, de nuevo, habla de prudencia extrema.
Giovanni Leoni, el otro regreso que se acerca
La otra nota positiva la pone Giovanni Leoni. El joven italiano sufrió la rotura del ligamento cruzado anterior en su debut ante Southampton hace un año. Desde entonces, silencio competitivo absoluto.
Ahora, por fin, se ve la meta. “Creo que el plan es también empezar a entrenar durante el parón internacional, con el grupo”, adelantó Iraola antes del triunfo frente a Ipswich.
Si todo va según lo previsto, Leoni podría reaparecer el 11 de octubre ante Manchester City, el mismo día marcado para Chiesa. Dos refuerzos de peso para un tramo de temporada que se intuye decisivo.
Liverpool se planta ante el Atlético con un equipo aún lejos de estar completo, pero con una sensación distinta: la de que, poco a poco, las piezas empiezan a regresar. La cuestión es clara: ¿aguantará el equipo el pulso europeo hasta que vuelvan todos los que faltan?






