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Leeds y Crystal Palace empatan sin goles en Elland Road

En Elland Road no faltó intensidad. Faltó claridad. Leeds United y Crystal Palace se marcharon con un 0-0 que dice mucho de sus defensas y muy poco de sus ataques.

Leeds, apagado arriba

El equipo de Daniel Farke firmó uno de sus partidos más planos con balón. Apenas dos disparos a puerta en todo el encuentro, una cifra que retrata una tarde espesa, sin chispa ni sorpresa en el último tercio.

Lo poco que generó Leeds llegó casi siempre por la izquierda, con las subidas de Gabriel Gudmundsson (£4.5m) y las diagonales de Noah Okafor (£5.8m). Se asomaron, pisaron campo rival, pero nadie terminó de romper el partido. Dominic Calvert-Lewin (£6.0m), referencia ofensiva, vivió prácticamente aislado.

Cuando por fin le encontraron, ya en la segunda parte, James Justin (£4.5m) le puso un balón de oro al corazón del área. Calvert-Lewin, solo y a pocos metros de Walter Benítez (£4.5m), conectó el remate que todo delantero sueña. El portero respondió con un paradón a quemarropa. Por posición y distancia, el nueve de Leeds tenía que haber hecho más.

Farke intentó agitar el árbol tras el descanso. Cambió a línea de cuatro atrás, buscando más presencia por dentro y algo de velocidad en las bandas. No funcionó. El ritmo no subió, las asociaciones no aparecieron y, con el paso de los minutos, fue Crystal Palace quien empezó a oler el botín de los tres puntos.

“Dominic [Calvert-Lewin] tuvo una ocasión excelente en la segunda parte y a veces quieres llevarte un uno-cero feo, pero estoy bastante contento con la portería a cero y con alargar nuestra racha sin perder”, resumió Farke tras el choque.

Muharemovic, el central que más amenaza

El dato que mejor describe el ataque de Leeds es casi una ironía: el jugador que más remató fue un central. Tarik Muharemovic (£5.0m) terminó el partido como el futbolista con más disparos sobre el césped. Cuatro intentos, todos a balón parado.

El bosnio volvió a ser, probablemente, el mejor de los locales. Dominante por arriba, firme en duelos y con presencia constante en cada córner y falta lateral. En clave FPL, su arranque de temporada sigue siendo impecable: todavía no ha “blanqueado” en ningún partido, suma una asistencia, dos porterías a cero y seis puntos de contribución defensiva (DefCon) en cinco jornadas.

La solidez atrás es el gran sostén de este Leeds. El equipo llega al parón internacional con solo tres goles encajados, la cifra más baja del campeonato junto a Everton. Una estadística que contrasta con la falta de filo ofensivo mostrada ante Palace.

Stach, gris con balón, rentable en DefCon

Anton Stach (£6.0m) tampoco tuvo su tarde más inspirada. Sus lanzamientos a balón parado se quedaron cortos, sin precisión ni veneno, algo llamativo en uno de los especialistas del equipo.

Aun así, el alemán volvió a sumar en el apartado DefCon tras la actualización tardía de Opta, alcanzando el umbral de puntos por tercera vez en cinco jornadas. Lo hizo, además, actuando la mayor parte del duelo en una posición más adelantada, por detrás de Calvert-Lewin, pisando zonas de mediapunta.

Con ese rendimiento silencioso pero constante, Stach ya es segundo entre los centrocampistas en DefCons totales en estas cinco primeras fechas, con 61, solo por detrás de Vitaly Janelt (£5.0m), de Brentford. No brilló, pero siguió produciendo.

Palace se rearma atrás y roza el golpe

Hasta este domingo, Crystal Palace había encajado 11 goles en sus primeros cuatro partidos. Su visita a Elland Road pintaba, sobre el papel, como otra tarde larga. No lo fue. El equipo firmó una actuación defensiva mucho más seria y se llevó una portería a cero tan trabajada como inesperada.

El bloque se mostró compacto, agresivo en los duelos y mucho más ordenado. Tanto, que los londinenses se marcharon con la sensación de haber dejado escapar algo más que un punto.

La jugada que pudo cambiarlo todo llegó en la segunda parte. Tyrick Mitchell (£4.5m) apareció desde atrás y definió tras un centro medido de Anan Khalaili (£5.0m). Gol, celebración… y revisión. El VAR trazó líneas y terminó anulando el tanto por fuera de juego. El estadio respiró; Palace se llevó la frustración.

Daichi Kamada (£5.0m) también dejó destellos. Se movió bien entre líneas, encontró espacios en la mediapunta y probó suerte hasta en tres ocasiones, una de ellas rozando el poste. No le alcanzó para decidir el partido, pero sí para confirmar que Palace tiene algo más de fútbol entre líneas de lo que sugerían sus resultados anteriores.

Pierre Sage, técnico visitante, subrayó el giro defensivo del equipo: explicó que prefiere tener la pelota para defender, pero asumió que, con la plantilla actual y el nivel de la liga, necesitan ser más pacientes y disciplinados sin balón. Habló de menos espacios, menos tiempo para el rival, de una mentalidad “más agresiva” y de ir rápido a la presión en banda. Un cambio de chip que, según él, ya se vio el jueves y se confirmó en Leeds. La clave, advirtió, será sostenerlo cada semana, no solo en un partido.

Lesión de Tomiyasu y paso al frente de Lerma

No todo fueron buenas noticias para Palace. Takehiro Tomiyasu (£4.4m) tuvo que quedarse en el vestuario al descanso por un problema en la pantorrilla. Sage apuntó que no parece una lesión grave, pero que era demasiado arriesgado forzar. Destacó, además, la honestidad del jugador al reconocer que no estaba al cien por cien.

Su lugar lo ocupó Jefferson Lerma (£4.9m), que entró en la zaga y respondió con lo que mejor sabe ofrecer: agresividad, contundencia en los duelos aéreos y seguridad en las acciones defensivas. También se mostró correcto con balón, dando una salida limpia desde atrás.

Sage elogió a los cuatro defensores que actuaron en esa línea, convencido de que el nivel de la retaguardia fue la base de una actuación que “canceló” gran parte de las opciones de Leeds. Y dejó un mensaje claro: cuantos más jugadores recuperen y sumen, más soluciones tendrá el equipo y más sólido será.

El parón llega con dos lecturas opuestas: Leeds se aferra a su muralla defensiva mientras busca respuestas en ataque; Palace, tras semanas sufriendo atrás, por fin encuentra un plan que sostiene al equipo. La pregunta es quién aprovechará mejor estas dos semanas para transformar un punto gris en un impulso real para su temporada.